MI PRIMERA VEZ A LOS SEIS AÑOS
LO QUE MI MADRE ME CONTO.
Mi madre un buen día se puso a contarme todas las cosas que le pasaron con el abuelo y muchos hombres mas.
Voy a escribirlo como si fuera mi madre, ella me lo redacta.
Resulta que al poco de nacer, con tres meses su madre simplemente se fue, dejo una nota que decía «no os soporto, me voy» , así que se fue y nos la hemos vuelto a ver, así que mi padre se encargo de mi a partir de ese momento, me alimentaba y me cambiaba el pañal y me bañaba a diario, también con el tiempo empezó a llevarme a la guardería y posteriormente al colegio, todo eso sin desatender su trabajo en el chiringuito.
Mi padre y yo casi a diario nos bañábamos juntos cada noche y luego la cena y yo a dormir y el se quedaba un rato viendo la tele, luego se venia a la cama conmigo, dormíamos juntos, en mi lado tenia puesto un pequeño sofá para que no me cayese de la cama.
Así fue pasando el tiempo y ya tenia los cinco años cumplidos cuando fui consciente, o al menos así lo recuerdo de la diferencia entre el y yo, yo tenia chochito y el pilila, así lo llamaba entonces, ahora lo suyo es pollón sin lugar a dudas y lo mío coño.
Un buen día, creo que estaría cerca de los seis o algo mas, ha pasado mucho tiempo para recordar ciertos detalles, la curiosidad me pudo y mientras estábamos en la bañera, yo sentada jugando con unos muñecos y el de pie bajo la ducha y con la cabeza llena de jabón, alargue mi mano y le agarre su pilila, mi sorpresa fue sobre todo dos cosas, una que mi padre no me dijese nada y otra que la pilila creció y se puso grande, gorda y dura, me quede maravillada, me explico que cuando se pone contenta se pone así, pues a mi me gusto que se pusiera contenta así que cada vez que nos íbamos a la bañera se la agarraba y se ponía grande enseguida.
También paso que un buen día le dije si le podía dar un beso a su pilila, como ni tan siquiera me contesto sino que se encogió de hombros pues le di un beso en la punta, realmente le di varios y también se puso grande enseguida.
Como yo siempre he sido de curiosear mucho otra vez le dije que si podía darle con la lengua en la punta de su pilila, a lo que me dijo que para que te voy a decir que no si vas a hacer lo que quieras, total que di con mi lengua en su pilila y mi padre se puso a decir madre mía a cada momento y le salió un liquido blanco, no sabia lo que era, pero estaba dulce, yo dije que había salido una golosina.
Me aficione enseguida a esto y cada vez que tenia oportunidad pues le daba con mi lengua en la punta hasta que la golosina salía, ese era mi premio, a veces me ponía a dormir sobre su vientre y le sujetaba con mi mano su pilila y a cada rato le daba con mi lengua, me acabo riñendo, no puedo estar empalmado todo el día me dijo.
Mi padre como es un hombre muy alto, como un metro noventa y muy guapo con mucha frecuencia, dos o tres veces por semana venia con alguna chica a casa y a mi me mandaba a mi dormitorio, lo recuerdo ahora y me da coraje, tenia unos celos terribles.
Casi nunca eran las mismas chicas, las conocía en el chiringuito o el bar de copas que esta al lado o en la pensión que también es de el y se las follaba, mi no me gustaba nada eso si los espiaba mientras follaban. Alguna vez cuando veía que había terminado entraba en la habitación y le decía a la chica que se fuera para su casa. En una ocasión estaba la chica boca abajo y mi padre pues encina dándole su pongo que por el culo, cuando terminaron le dije «ya tienes el culo calentito, pues para tu casa», en otra ocasión que ella estaba boca arriba me acerque cogí sus bragas y su ropa y se la lleve a la cama para que se vistiese y se fuera, en otra ocasión la chica se escandalizo, estas casado dijo, la cogí de la mano y la lleve al salón, le enseñe la carta de despedida de mi madre, ya mas tranquila se quedo hasta por la mañana siguiente, desayunamos los tres juntos, me cayo bien , pero siempre acababa yo castigada. Al final me dijo mi padre que si seguía así no volvería a darme golosina, me tuve que resignar, total era dos o tres veces por semana.
Otra de las veces que me puse a espiarlos vi a la chica de rodillas en la cama con todo el pene de me padre en la boca, enseguida comprendí que se iba ella a comer mi golosina, me indigne, y cuando ve a mi padre por la mañana le dije que yo quería hacer los mismo, ya eso de darle con la lengua se había acabado, no fue capaz de negarse. Al día siguiente ya estaba yo acostaba cuando el llego, se puso a mi lado me dio una palmada en mi culito y me día la vuelta, estaba la pilila muy grande así que me dijo que era fácil hacerlo pero que tenia que tener cuidado con los dientes, me haría mucho daño si me rozaba con ellos.
Metí su polla en mi boca y comencé con mi lengua a rodear su glande, me estremecía yo a cada segundo , no sabia porque, me estaba encantando mucho, tenia una sensación en las tripas como no había sentido nunca, mi chochito estaba muy húmedo y yo temblaba sin parar, me dijo me voy a correr, y mi golosina salió a chorros e inundo mi boca, que delicia, que dulzor mas rico.
Esto se llama hacer una mamada me dijo al día siguiente, pues me encanta hacer mamadas le conteste yo. Fui averiguando cosas en libros, sobre todo en uno antiguo que encontré en su librería y por ahí me informe de todo, el libro de la vida sexual se llama o algo así, hay me informé de que existía el sexo anal, el vaginal y otras muchas cosas que entonces no me llamaban la atención, pero lo del anal me resulto muy interesante.
Así que una mañana mientras desayunaba a su lado y después de que el me hubiese tocado el culo un rato le dije, quiero probar el se xo anal, por poco le da un infarto. Y donde has aprendí eso, le enseñe el libro, esto lleva aquí un montón de años me dijo, me había informado bien de todo, aunque ponían esto como una practica peligrosa y homosexual, yo había visto a mas de una chica boca abajo y a cuatro patas y mi padre detrás dándole, así que muy peligroso no me parecía y homosexual tampoco teniendo en cuanta que mi padre es hetero de nacimiento como el suele decir.
La primera vez por detrás igual te duele, me dijo. Yo creo que ya tenia los siete años cumplidos y posiblemente estaba cerca de los ocho. Me lubrico el ojete y me metió primero un dedo y luego dos, hasta este punto solo tenia una sensación muy agradable, para que no me doliese lo mejor será que controles tu la penetración, no te quiero lastimar, así que siguiendo sus instrucciones me puse en cuclillas encina de su polla, la tenia que llamar por su nombre, lo de pilila quedo atrás, me fui sentando encina de la polla y el glande entro enseguida, sin problema y con suavidad, el resto me costo mas, subía y bajaba a cada momento y me daba cuanta de cada vez estaba mas adentro, no era dolor era otra cosa, como una tirantez, pero no dolor, sin embargo si tenia una sensación de placer muy grande y que iba a mas, estaba mas o menos casi por la mitad y la sensación que tenia es que ya de ahí no pasaba, y mi padre me dijo, «ahora de vas a abrir» así que seguí bajando cada vez y sentí de pronto una sensación nueva, algo cambio dentro de mi y me deslice hacia abajo y toda la polla se me metió dentro , me puse a temblar y no podía dejar de apretar mis nalgas, estaba teniendo un orgasmo anal colosal, mi padre eyaculo dentro de mi y sentí una satisfacción inmensa. Allí me quede con su polla dentro de mi, sentí que se aflojaba su polla pero no se llego a salir del todo, mi ojete palpitaba sin parar y yo seguía gimiendo, unos diez minutos después, mi padre y yo nos mirábamos a los ojos sin decir nada y su polla comenzó a ponerse dura dentro de mi, me puse a subir y bajar de nuevo un buen rato hasta que me sobrevino otro orgasmo incluso mas intenso que el anterior, mi padre volvió a eyacular dentro de mi, de esta si la saque de mi culo, la punta se resistía a salir, parecía que había echo chupón.
Me tumbe boca abajo y me toque mi ojete, que sensible lo tenia, que agradable sensación la tener el ojete laxo, volvió mi padre del baño de lavarse su estupenda polla, me dio un cachete fuerte en las nalgas y me dijo que tenia un culo estupendo y muy tragón. Aun no había amanecido y yo aun estaba boca abajo, note el frio del lubricante y de nuevo su polla entro hasta el fondo y nuevamente tuvo un orgasmo estupendo. Cuando desperté me fui al baño a hacer pis, pero como me dijo mi padre no tardes que esta listo el desayuno me fui para la cocina, me toco las nalgas me toco el ojete, aun tenia semen seco y se me pegaban los cachetes. Estaba super contenta, a partir de entonces casi a diario después de hacerle una mamada me penetraba analmente, no había una vez que no llegase por mi parte al orgasmo.
Así seguimos bastante tiempo, hasta que un buen día estaba mi padre hablando con el que era su socio en el chiringuito. Yo ya me había duchado y cenado así que me acerque a mi padre para darle las buenas noches y a su amigo también, mi padre como hace todos los días metió su mano bajo la camiseta y me toco las nalgas, es que esto me encanta ,hasta ahí nada fuera de lo común ni fuera de lo habitual. Lo nuevo fue que el amigo también metió la mano bajo mi camiseta y toco las nalgas, tenia una mano en cada cachete, me pareció raro pero tampoco dije nada, lo único fuera de lo común fui el ahora vamos en lugar del habitual ahora voy.
Se presentaron un poco después los dos en el dormitorio y comenzaron a desnudarse, me remangue la camiseta y coloque una almohada bajo mi pelvis, era un consejo de mi padre, facilita la penetración, mi padre fue el primero que me la metió, y luego fue el otro, con el segundo no tuve ningún orgasmo, era la primera vez que follaba con alguien que no fuese mi padre. Estaba ya clareando cuando me levante al baño, estaban los dos en la cama desnudos, nunca había visto a mi padre con un hombre en la cama, así que me puse en cuclillas y me metí la polla del amigo en el culo, esta vez si tardo mas en correrse y yo casi lo consigo, seguí con mi padre me puse encima y me metí su polla, es mas grande y me gusta mas, tuve un orgasmo.
Después de eso me fui al baño y me asee un poco, me fui a la cocina y les prepare el desayuno, fui a llamarlos, se levantaron con un hambre atroz, se lo comieron todo, les pregunte si se lo habían pasado bien, dijeron que si y el amigo me dijo que volvería, yo encantada le dije. A mi padre tal y como estaban las cosas le dije, quiero que luego me comas el coño, no lo he echo nunca y me apetece, el amigo me dijo que a el tampoco le importaría comérselo, pues ya tengo dos para que me follen pensé. Una vez ya mas mayor en el colegió un chico me dijo agarrándose el paquete que tenia una cosa, y yo le dije agarrándome el coño que con la cosa que tengo yo de lo que tienes tu a montones, se quedo contadísimo.
La verdad es que tengo un montón de cosas que contar, si os gusta este relato pues seguiré contando y ya también Bea os contara el folleteo que tuvimos las dos con el moreno y los camareros y otro montón de hombres cuando llegaron las navidades, también celebramos el séptimo cumpleaños de Bea.



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