Mi tía, mi deseo prohibido
NOTA DEL AUTOR: ESTA ES UNA HISTORIA FICTICIA Y CUALQUIER PARECIDO A LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA. LO SIGUIENTE HA SIDO ESCRITO SIMPLEMENTE PARA ENTRETENER..
Una fecha como hoy (1 de Enero), me encontraba en el recalentado de año viejo con mi familia y mis tíos.
La casa de mis tíos era grande y yo me encontraba en el tercer piso, donde jugaba en el PS4 de mi tío (y donde, para mi suerte, estaban las habitaciones).
Recuerdo estar jugando Sims 4 (no me juzgues, yo tenía apenas 15 años), y en ese entonces adicto a la pornografia, me entró en cabeza el pensamiento: Huele las tangas de tu tía.
Alguna vez leí que existen 3 tipos de pensamientos (los que son pasajeros, los que se quedan y los que se quedan, continuas y modificas).
Primero fue un pensamiento pero algo dentro de mí se despertó y comencé a ver a mi tía como mujer.
En ese entonces era una mujer de piel blanca, gordi buena, estatura de 1.80, rasgos libaneses (ya que tenemos familia aquí en México y en el Líbano por ascendencia), unas tetas bien firmes y un culo (sin exagerar) bien grande y duro.
Recuerdo haber estado decidiéndome entre la dualidad del bien y el mal y entonces… decidí hacerlo.
Entré a la habitación de mis tíos y podía observar quién iba a subir (ya que ellos tenían una pantalla de las cámaras en su habitación).
Observé el cesto de la ropa sucia, me acerqué y estaban ahí. Unas tangas rosas, blancas, de jaguar, de hilo. Todo estaba sucio.
Mi corazón latió a mil por hora. Tome una tanga rosa, observé que era demasiado grande e imaginé a mi tía desnuda y sus nalgas gigantes, acerqué mi nariz y respiré.
Caray, es indescriptible el aroma que percibí en ese momento. Un subidón de adrenalina, desconocido y morbo me invadió. Inmediatamente mi pene se puso sumamente duro y entré sin pensar al baño para vaciar mis testículos.
Respiraba con una mano su calzón y con mi mano derecha me tocaba como semental mi pene. Por la excitación debo reconocer que fue casi inmediata mi eyaculación y solté 7 chorros de leche caliente, espesa y abundante. El baño estaba apestado a mis fluidos, sudor y excitación.
Salí y regresé la tanga a su lugar y continué jugando pero ese día decidí ver a mi tía (la esposa de mi tío) como mujer.


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