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Incestos en Familia, Orgias, Sexo con Madur@s

Recuerdos de mi niñez VI (De cumpleaños)

En esos años, durante la celebración de los cumpleaños suelen drse las primeras experiencias sexuales.

Mi amiga Ana iba a celebrar su 14 cumpleaños y quería celebrarlo como las mayores, sin que estuvieran los padres delante, como había pasado en las anteriores veces, así que la dejaron hacer la fiesta en una casa que tenían que estaba en las afueras y que sólo usaban en verano.

Muy ilusionada con ello, invitó a varias amigas y amigos, así como a sus primas y primos que tenían edades parecidas, aunque a la más pequeña, Yoli, que tenía 10 años, sus padres en principio no la dejaban ir, pero ella insistió porque tampoco quería perderse la fiesta de cumpleaños de su prima, así que finalmente la dejaron ir con la condición de que su prima mayor Bea, de 16 años, estuviera al cuidado de ella para que no le pasara nada.

Al final éramos unos 20, que hicimos la fiesta en la parte de debajo de la casa, porque arriba estaban las habitaciones. Al principio estuvieron algunos padres supervisando todo, poniendo la comida en las mesas y los refrescos, pero al rato pudieron convencerlos de que se fueran y nos dejaran solas.

Entonces, los chicos mayores sacaron unas botellas de licor que habían traído escondidas y nos fueron invitando a todas, que lo mezclábamos con el refresco que estábamos tomando, y con todo eso y la música que ponían, nos fuimos animando, hasta que nos pusimos a bailar cada vez más contentas.

Después de comer lo que nos había preparado, empezamos a darle los regalos a Ana, que ella fue desenvolviendo ..….., unos tangas, colonia, camisetas, hasta que de una caja sacó un vibrador, lo que nos hizo gracia y nos miramos todas sorprendidas sin saber quién se lo había regalado, hasta que una de las mayores dijo que había sido ella, porque también se lo habían regalado a ella cuando cumplió los 14 años, sin que sus padres lo supieran, claro, pero nos dijo que le había venido muy bien, lo que nos hizo reír a todas de forma nerviosa.

Luego sacó también unos penes pequeños de plástico que se ponían en las pajitas de las bebidas y todas las niñas se los pusieron para beber por ellos, ante la mirada curiosa y divertida de los chicos al vernos chupando esos penes en nuestras bocas.

Cuando la bebida empezó a hacer su efecto, algunos chicos se pusieron a bailar con nosotras muy juntos, lo que aprovechaban para rozarse y tocarnos el culo metiendo la mano por debajo de las faldas o los vestidos cortos, y aunque algunas protestaban, ellos seguían igual.

Mi amiga Ana, que estaba bailando con un chico, se acercó a mí y me dijo al oído, pero gritando, ya por los efectos del alcohol y el volumen de la música:

—¡Hoy tenemos que follaaarr..….! —con una sonrisa pícara.

El ambiente cada vez se calentaba más y ya estaban algunos en el sofá morreándose con las niñas y tocándolas por debajo de la ropa. Otro subía las escaleras con una de las primas de Ana que era de nuestra edad, mientras un chico me preguntaba que si quería subir con él.

Como ya se había subido varios a las habitaciones de arriba, las niñas más pequeñas estaban juntas en un grupo, y escuché decir a una de ellas, toda nerviosa, que si subían al piso de arriba para ver como follaban, lo que al final decidieron entre todas y se llevaron con ellas a Yoli también.

Al subir, iban abriendo la puerta de las habitaciones, viendo en la primera como uno de los chicos estaba encima de una de nuestras amigas que ya sabíamos que follaba con todos, y se quedaron asombradas, porque nunca lo habían visto así de cerca, como la polla del chico entraba en el coño de ella y como gemía notándose que le estaba gustando mucho eso.

El chico les preguntó que si querían hacerlo ellas también, pero ella les dijo que salieran de allí y les dejaran follar tranquilos.

Luego, en otra habitación vieron a uno de los chicos mayores con otra prima de Ana que tenía 12, y que se la estaba chupando, por lo que se quedaron sorprendidas ellas, porque era de su edad y no sabían que ya chupaba pollas:

—¡Ala!, mira, Nurí también lo está haciendo.

El chico les dijo que pasaran dentro, y que si querían probar a chuparla también, pero aunque tenían ganas, no se atrevían por vergüenza, hasta que la más atrevida dijo que sí y se puso delante de él para metérsela en la boca, por lo que las demás se quedaron mirando entre expectantes y un poco envidiosas, porque estaban deseando hacerlo también, así que finalmente también se fueron animando y todas ellas acabaron chupando la polla del chico.

Yoli se había quedado detrás un poco asustada, y no se atrevía ni a tocársela al chico, pero las otras le dijeron que lo hiciera ella también, así que se la agarró con la mano y empezó a lamerla tímidamente hasta que la hicieron metérsela toda en la boca y casi se ahoga, lo que les hizo gracia a las demás, pero acabó acostumbrándose a tener la polla en la boca y empezó a hacerlo bastante bien, cuando la fueron enseñando las mayores.

Mientras pasaba eso, otro de los chicos entró en la habitación, y le dijo al que estaba allí:

—¡Eh!, no seas abusón, que son muchas para ti solo.

Así que se desnudo y se puso en la cama de al lado, llamando a alguna de las chicas para que se fueran con él, pero cuando vieron la polla que tenía, más grande que la de su amigo, se fueron todas a él para probársela, y el otro chico se quedó sólo con la más pequeña, lo que aprovechó para tumbarla en la cama, bajarle las bragas y ponerse a chuparle su tierna vagina toda pelada, mientras a ella le salía la risa por las cosquillas que sentía, aunque luego se convirtieron en gemidos por el gusto que le estaba dando, lo que sorprendió a las demás chicas, que se quedaron mirándola:

—Jajaja, mira Yoli como se lo está pasando, esta nos gana a todas enseguida.

En esos momentos, el otro chico ya se la estaba metiendo a una de las chicas de 12, que le dijo que era su primera vez y que lo hiciera con cuidado, pero el chico iba a los suyo y se la metía con ganas provocando los gritos de la chica, mientras las otras esperaban su turno:

—Luego me lo haces a mí  —le decían.

Y así fueron pasando todas por los dos chicos; para casi todas era su primera vez y a las que no habían tenido la menstruación, se lo echaban dentro, por lo que Yoli, al ver eso, también quiso que se lo hicieran a ella, pero los chicos no se atrevieron a metérsela y solo se la frotaron por la vagina hasta que se corrieron encima de su vagina, que todavía no tenía ni un pelo.

Mientras lo hacían, apareció su prima Bea, que tenía que cuidarla, pero se había distraído con los suyo, o sea, follando con otro chico, y cuando la vio así, se asustó y le dijo que llevaba un rato buscándola:

—¡Eeehhh! ¿Que la estáis haciendo?

—Nada, solo lo que quiso ella.

Lo que confirmó la niña:

—No te preocupes, lo he pasado muy bien y no me han hecho daño.

—Menos mal que no te han follado, porque tu madre me va a matar cuando se entere.

—Pues no le decimos nada y no se va a enterar, ¿A qué no, chicos? —dijo Yolí, muy decidida.

A todos nos hizo mucha gracia, y la prometimos que no íbamos a decir nada.

—Bueno, pues vístete, que ya van a venir los padres a buscarnos y tenemos que irnos le dijo Bea, finalmente.

El padre de una amiga vino a buscarla y se ofreció a llevarme a mí también a casa. Como estábamos bastante mareadas por todo lo que habíamos bebido, el padre de mi amiga empezó a decirle:

—No tienes que beber tanto, hija, porque luego los chicos empiezan a meterte mano y se aprovechan de ti. Con esos vestidos tan cortos que os ponéis, es muy fácil bajaros las bragas.

Yo estaba sorprendida por esa forma de hablarle a su hija, y ella le respondía:

—Pero ¿qué dices, papá? Si eres tú el primero en hacerlo….

—No digas esas cosas, hija, que está tu amiga.

—¡Bah! Déjame en paz.

Como llegamos primero a la casa de mi amiga, ella se bajó y su padre me dijo que me sentara delante.

Con la minifalda que llevaba puesta, iba enseñando las piernas, y aunque estaba medio dormida, noté como me las empezó a acariciar con la mano, y yo, no sé por qué , le dejé hacerlo y siguió hasta hacer que las abriera para tocarme por encima de las bragas, por lo que me puso cachonda cuando me tocó el coño por debajo de ellas, y me dijo:

—Tienes unas piernas muy bonitas, y la piel muy suave. Me encantan y te las comería a besos.

Cómo yo no le decía nada, él seguía tocándome hasta que se metió por un camino y paró el coche, para empezar a tocarme por debajo del vestido, los pechos y por todos lados, hasta dejarme desnuda desnuda mientras yo me dejaba hacer, incapaz de resistirme a sus manoseos.

—Qué fácil se te moja el coño. Está pidiendo una polla ya  —me dijo, muy excitado.

Él también se bajó el pantalón y me puso su polla en la mano. La tenía muy gruesa, mucho más que las de los chicos que había probado antes y no pude evitar llevármela a la boca para saborearla bien, pero él tenía prisa por follarme y me puso encima suyo, abriéndome las piernas para penetrarme, y mientras me sujetaba por el culo, empezó a moverme arriba y abajo un rato hasta que la sacó para correrse encima de mis piernas.

Al acabar, nos vestimos y de camino a casa, fue diciéndome:

—¿Te ha gustado?

—Sí, estuvo rico —le dije.

—Pero no se lo cuentes a nadie ¡eh!, y menos a mi hija. Si quieres podemos hacerlo más veces. Mira, este es mi teléfono. Cuándo tengas ganas me llamas, y te follo otra vez.

Finalmente me dejó en casa, a donde después del polvo, llegué ya un poco más espabilada, para que mis padres no se dieran cuenta de lo que había bebido, pero también estaba toda despeinada, y esperaba irme directa a la habitación sin que me vieran.

El siguiente cumpleaños era el de Marta, otra amiga que cumplía 13, que no había podido ir al anterior, y cuando le contamos lo que había pasado, no podía creérselo, por lo que tenía ganas que pasara también en el suyo, aunque cuando les pidió permiso a sus padres para celebrarlo sola con sus amigas, a ellos no les pareció bien, pero como suele pasar, entre todas acabamos convenciendo a sus padres para celebrarlo así, pero con la condición de que hubiera chicas mayores que vigilaran para que no se desmadrara mucho la cosa.

La celebración fue en el mismo sitio de la otra vez, a donde fuimos casi los mismos, más alguna amiga de esta chica, que tenían su edad o menos y que no habían ido tampoco la vez anterior, siendo la primera vez que iban a un cumpleaños sin que estuvieran con algún padre, por lo que estaban muy nerviosas, porque las mayores ya les habían contado lo que pasaba en esos cumpleaños, así que enseguida empezaron a preguntar que cuando empezaban a follar como las mayores, lo que nos hizo mucha gracia a todos, pero las dijimos que primero teníamos que beber algo, bailar con los chicos y elegir al que más nos gustara.

Ellas se reían muy picaronas echando el ojo a los chicos que había, sobre todo en los más guapos. Uno de ellos se acercó al grupo para sacar a una a bailar, que era una amiga de Marta, que tenía 12 todavía, y se pusieron a bailar muy pegados, con las manos del chico en el culo de ella sobándolo descaradamente, lo que llamó más la atención de sus amigas que miraban sorprendidas y excitadas como ella se dejaba tocar por todos lados mientras se besaban.

Después de un rato, el chico le preguntó:

—¿Quieres subir a una habitación?

—¿Para follar? —preguntó ella inocentemente.

—Bueno, para pasarlo bien y lo que surja.

—Es que yo no le he hecho todavía —le dijo ella, temerosa..

—No pasa nada, no te preocupes. Yo te enseño.

Sin decir nada a las demás, subieron las escaleras en dirección a las habitaciones de arriba, buscaron la que estaba libre y cerraron la puerta. Dentro, el chico empezó a besarla, metiéndole la lengua mientras la tocaba el cuerpo, primero por encima de la ropa y luego, acabó desnudándola para tumbarse en la cama.

Ella estaba muy nerviosa, porque era la primera vez que veía a un chico desnudo con la polla empinada, pero enseguida le echó mano para sentirla y acariciarla con curiosidad, y él le preguntó:

—¿Te gusta?

—Sí, está caliente y dura. Es muy grande.

—¿No las has visto así nunca?

—No.

—¿Ni a tu padre siquiera?

—No, no me la enseña.

—¡Ah! Es que a algunas sí, y por eso ya saben más.

—Ya lo sé, sí, pero yo no.

—Bueno, da igual, tócala todo lo que quieras y chúpala si te dan ganas.

—Sí me dan ganas, pero me da no sé qué….

—Jaja. Prueba, ya verás cómo te gusta.

La chica empezó a chuparle la polla y poco después le dijo:

—Está rica, sí.

—Sigue hasta que me salga la leche.

Ella no sabía muy bien como provocar eso, pero él la fue indicando, dirigiendo su cabeza también para que le entrara hasta el final, haciéndola toser, pero siguió haciéndolo igual hasta que al final salió un chorro de semen disparado que sorprendió a esa niña en su primera vez, escupiendo lo que le había entrado en la boca, por lo que él la dijo:

—A algunas les gusta y se lo tragan.

—Es que sabe mal…..

—Jaja, bueno, ya te gustará. Ahora yo te voy a comer el coño.

Ella se puso con las piernas abiertas para dejar que el chico se pusiera a lamerle el coño, lo que empezó a darle mucho placer a esta amiga, que empezó a gemir hasta correrse en la boca del chico, al que miraba sorprendida porque se estaba tragando lo que ella creía que era pis, dejándole el coño ya más abierto para que él empezara a meterle la polla con cuidado para no hacerle daño, pero cuando había metido la mitad, ella se quejó más, y no le dejaba avanzar, pero la convenció para que aguantara un poco hasta que empezara a gustarle más.

Así lo hizo y una vez que el chico empezó a follarla hasta el fondo de su vagina, ella si empezó a gozar de la follada que le estaba haciendo,mientras decía:

—¡Ay, qué bueno! ¡Ay, qué bueno….! ¡Aahhhh! Sigue, sigue…. ¡Ooooaahhhggg! —explotando su orgasmo, como nunca lo había tenido.

Al terminar, ella quiso hacerlo otra vez y como el chico seguía teniéndola dura, la puso a 4 patas para metérsela por detrás, ya más libremente y sin tanto miedo por su parte, llegando a otro orgasmo, que ya la dejó totalmente satisfecha.

Al terminar, bajaron de la habitación, y al ver sus amigas la cara sonriente que traía, le preguntaron:

—¿Has follado?

—¡Síii….! Es una pasada….

—¡Jo! Yo también quiero hacerlo —dijo otra de las amigas.

—Pues búscate un chico —dijo toda resuelta la que ya había follado, haciendo reír a las demás.

El caso es que todas fueron acabando con algún chico, en las habitaciones, o en la parte de abajo, donde alguna era manoseada por varios chicos a la vez, ya sin ningún límite, cuando en ese momento apareció en la casa un hombre, que resultó ser el tío de la más pequeña, que al llegar, dijo:

—¿Pero esto que es? Estáis todas borrachas medio desnudas follando. ¿Dónde están los demás?

—En las habitaciones de arriba —le dijo una.

—Follando también, ya me imagino. ¿Está arriba mi sobrina? Voy a subir….

Nosotras fuimos detrás de él, temiendo lo peor, que viera a Marta follando con algún chico y se lo contara todo a los padres, y así fue como al abrir la puerta de una de las habitaciones se la encontró con dos chicos haciendo un trío.

—¡Madre mía! ¿Qué estáis haciendo?

Aunque era obvio lo que pasaba, no contestaron nada, y el tío siguió:

—Ya veo, no te basta con uno, que te tienen que dar la verga dos. Marta, eres muy jovencita todavía para tener tanto vicio.

—Por favor, no se lo digas a mis padres —le dijo su sobrina, angustiada.

—Es que tú madre me mandó a buscarte, porque estaba preocupada por ti. ¿Ahora qué le voy a decir?

Nosotras, temiendo recibir igualmente la bronca de nuestros padres, intentamos convencerle:

—No se lo cuentes a nadie. Haremos lo que quieras —le dijo una de las mayores.

—¡No me digas! ¿Qué estáis dispuestas a hacer?

—Lo que sea… Follar contigo, si quieres….

—¡Mmmm! Estáis hechas unas putas todas…. Pero es toda una tentación que nadie rechazaría. Si lo hacemos, vosotras tampoco podéis decir nada, ¿de acuerdo?

—Claro. A nadie nos conviene.

—Muy bien. ¿Con quién empiezo?

—Conmigo misma, si quieres —le dijo, la más decidida.

—Pues venga. En esta misma cama, pero sin tantos espectadores, así que todos los demás, fuera.

Todos tuvimos que salir, y se quedaron ellos solos, pero por lo que luego nos contó nuestra amiga, él la desnudó, y se quedó encantado con las grandes tetas que ya tenía ella, que las masajeó y chupó sin parar, mientras le decía:

—¡Buufff! Menudas tetas tan duras tienes, que maravilla….

Y luego, al meterle la mano en el coño, añadió:

—Y tienes el coño hecho una charca. ¿Con cuántos has follado ya…? ¡Anda!, chúpame la polla un poco, que eso seguro que te gusta…

El tío de Marta se deleitó con la mamada de la chica durante un rato, hasta que decidió tumbarla sobre la cama, con las piernas abiertas, para después de chuparle el coño, ponerse sobre ella para clavársela, haciéndola gemir en cuanto sintió su polla en la entrada de su vagina.

—¿Te gustan las pollas, eh? ¿Te han metido una como esta, así de gorda?

—Sí, me encantan, pero nunca la he probado tan grande —le dijo ella.

—¡Dios! Me vas a hacer correr, tu coño es puro fuego.

Finalmente se corrió, pero al terminar quiso que otra de las chicas entrara en la habitación, por lo que le dijo:

—Que entre una rubita que estaba muy rica.

—¿Quién? ¿Desiré?

—No sé cómo se llama, pero me suena de verla con mi sobrina alguna vez porque siempre me quedaba mirándola.

—Vale, se lo digo.

Pero resultó que Desiré no quería entrar, porque nos decía que su padre la iba a matar si se enteraba, así que tuvimos que convencerla, porque si no quería hacerlo, era cuando sus padres se iban a enterar de todo, e iba a ser peor, por lo que finalmente acabó entrando, con mucha vergüenza, porque en esta fiesta de cumpleaños era la primera vez que había follado con un chico y todavía le dolía un poco el coño, por lo que él tuvo que tranquilizarla, hablando con ella:

—No te preocupes por nada y relájate. Solo nos lo vamos a pasar bien.

El hombre le quitó la camiseta, dejando a su vista sus pequeños pechos blancos coronados por unas grandes aureolas y pezones rosados, que al pasar su lengua por ellos, se endurecieron aumentando su tamaño, lo que excitó más a los dos.

Después de estar chupándole los pechos durante un rato, acabó empalmándose de nuevo, y le preguntó a Desiré:

—¿Has mamado alguna polla ya? Bueno, supongo que aquí lo habrás hecho, pero una polla como ésta seguro que no.

Desiré no le contestó, tan solo acercó la boca al glande hinchado de ese hombre para pasarle la lengua, primero con timidez, pero luego se la metió en la boca completamente, disfrutando de estar saboreando ese trozo de carne.

Algo de lo que él se dio cuenta, y supo que ya podría hacer lo que quisiera con ella, incluso follarle ese coñito rosado, ligeramente oscurecido, después de su primera follada. Ella entera era todo un exquisito bocado para este hombre, que quería degustar con calma, no importándole el no poder follarse a ninguna más, después de descargarse con Desiré.

Enardecido por la excitación que sentía, fue lamiéndole cada centímetro de su piel, deteniéndose en esos puntos que a esa cría le producía mayor placer, y cuando tuvo su coño, ya medio abierto en su boca, se entretuvo con él, hasta casi dolerle la mandíbula, pero los jugos que salían de él, le hacía continuar sin poder parar.

Finalmente decidió penetrar ese coño tan apetitoso y atrayente, por lo que se recostó en la cama, para que Desiré se pusiera encima y poco a poco, fuera introduciéndose su polla, hasta que la tuvo completamente ensartada y empezó a follarla, primero suavemente y luego aumentando el ritmo hasta hacerla llegar a ella al orgasmo y a él, correrse como pocas veces recordaba.

Al terminar, le dio un beso en la boca, que ella respondió ofreciéndole su lengua, que saboreó hasta hacerle tener una sensación de total relajación placentera, y a pesar de que en otras circunstancias normales, él no pudiera follar más sin un descanso, no quería desaprovechar esta oportunidad que se le había presentado, por lo que para acabar, pidió que entraran dos chicas a la vez, para que le chuparan la polla hasta tener una nueva erección, y en medio de tanta excitación, le preguntamos si no quería follar a su sobrina también, a lo que nos contestó:

—A mi sobrina ya la cogeré con calma, porque de esta no se va a escapar y va a tener que joder conmigo siempre que se lo pida.

Dos de las que estábamos en el cumpleaños se ofrecieron voluntarias para entrar con él, una de las mayores, y otra de la amigas de Marta, Rocío, que también tenía 12, y allí estuvieron otro buen rato los tres, supongo que creyéndose estar en el Paraíso, ese hombre, que cuando llegó para buscar a su sobrina, nunca imaginó encontrarse en esa situación, pero estaba dispuesto a disfrutarlo hasta el agotamiento de sus fuerzas, y así fue como consiguió una nueva erección para follar con las dos a la vez, en especial el coño virgen de Rocío, que era de las pocas que todavía no se había decidido a joder en esa fiesta de cumpleaños, algo de lo que cuando se enteró él, dijo:

—No sabía que todavía quedara alguna virgen entre vosotras, pero esto teníais que habérmelo dicho antes para esmerarme más con ella, con más detenimiento.

—No importa, ya tenía muchas ganas de que me la metieran, pero quería que fuera alguien mayor, como tú, porque los chicos son muy brutos.

—Tú sí que sabes, jaja. Ven aquí, que te lo voy a comer todo… —le respondió entusiasmado, él.

El tío de Marta recuperó fuerzas para disfrutar de la virginidad de esa cría de 12 años, que estaba buscando una polla grande como la suya, para perderla y antes de follar a la otra, se centró en Rocío para que fuera lo más placentero posible para ella, aunque para él supusiera echarle las últimas gotas de semen que le quedaran.

Al recibir Rocío la gruesa polla de ese hombre dio un grito, y le dijo que le dolía, por lo que él prefirió parar y ponerse a chuparle el coño para dilatárselo lo más posible, hasta que finalmente su polla pudo entrar en él con menos dificultad, y a pesar de ser su primera vez, Rocío empezó a experimentar el placer de tener una polla dentro de ella, gimiendo aceleradamente hasta encadenar varios orgasmos seguidos mientras recibía en su coño la última corrida.

Al marcharse de esa fiesta, con su sobrina Marta, no sé lo que irían hablando por el camino, pero supongo que no le quedarían fuerzas para follarla en ese momento y se encontrarían en alguna otra ocasión para hacerlo y cumplir su palabra de no decir nada a sus padres.

86 Lecturas/23 marzo, 2026/0 Comentarios/por Veronicca
Etiquetas: amigos, cumpleaños, madre, mayor, mayores, padre, primos, recuerdos
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