Me cogí a la puta de mi jefa jovencita
Mi joven jefa me dio las nalgas.
Mi jefa es una mujer atractiva, es la más joven de la oficina, tiene apenas 30 años, es morena clara, delgada, mide 1.60 y tiene un culo muy rico, lo sabe y le gusta presumirlo, siempre usa jeans ajustados, falda, minivestidos y tacones altos. Trabajo en el gobierno, en el área de servicio de agua, a la mayoria de los compañeros nos gusta nuestra jefa sobretodo por su forma de vestir, las compañeras del trabajo hacen comentario sobre eso, algunas dicen que su manera de vestir no es profesional, otras dicen que se ve «putona». No solo por su forma de vestir sino porque cuando camina mueve las caderas de una manera muy provocativa, además tiene una cara de zorra deliciosa, usa lentes y tiene cabello largo y negro.
El problema es que es una jefa muy estricta, malhumorada que no permiten incluso que le hablen de tú, todos decimos que está mal cogida, poco a poco fui ganándome su confianza y nos hicimos amigos, a diferencia de otros hombres no me le insinuaba ni la invitaba a salir, eso hizo que bajara la guardia y comenzó a platicarme que tenía problemas con su esposo. Un día se puso a llorar, yo tenía una botella en el carro y le dije que me acompañara, estaba dudosa pero aceptó. Tomamos un par de shots en el estacionamiento, mientras me comentaba que estaba a punto de separarse, que su esposo no la comprendía.
Ella traia un minivestido gris, se le veían una piernas deliciosas, al inicio tenñia cuidado con su forma de sentarse pero a esas alturas de la plática, prácticamente me estaba enseñando los calzones, pude ver que eran negros, de encaje, primero intenté disimular, pero cuando ella notó que la estaba viendo pareció no importarle, entonces comencé a verla de forma descarada, me acerqué para darle un beso y me lo acpetó, pero me pidió que la llevara a su casa, que estaba mareada y no quería manejar, entonces la lleve, no me invitó a pasar pero en el carro cuando nos despedimos nos empezamos a besar, fue intenso, recibía mi lengua en su boca y le daba pequeñas chupadas, entonces comencé a tocarle las piernas, era una textura suave y cálida, no lo dude y toqué su vagina, ya estaba mojada, sus calzones de encaje estaban impregnados de jugos tibios de mujer.
Era evidente que estaba excitada, entonces comencé a besarle las piernas, ella solita hizo a un lado su calzón y yo inmediatamente le metí la lengua, comenzó a gemir riquisismo, lo que más me sorprendió es que empezó a decir cosas muy perversas «dame lengua, pruebame», después me dijo «así me querías tener verdad cabrón a poco crees que no me doy cuenta que tú y los otros todo el tiempo me ven las nalgas». le confesé que nos gusta como se ve con minifalda y me dijo «me gusta enseñarles las piernas, que vean lo que no se pueden comer», luego se volteó, se subió el vestido, se hizo a un lado el calzón, un cachetero negro de encaje que se veía caro y comencé a besar sus nalgas carnosas, eran enormes y suaves, ella me las ponía en la cara y me decía «eso querías? qué te diera las nalgas? pues tomalas, aprovecha», no pude más y me saque la verga, no quiso mamarmela pero me la empezó a jalar riquisimo, me dijo «te voy hacer una chaqueta como las que no le hago a mi esposo», yo estaba feliz, le pedi que se sacara las tetas y lo hizo, mientras me decía «te has masturbado pensando en mi, cuantas chaquetas me has dedicado?» yo le respondía que muchas, incluso le confesé que iba al baño despues de saludarla para masturbarme pensando en qué putivestido llevaba ese día, eso la calentó mucho y mientras le tocaba las tetas, unos pechos pequeños pero firmes, comenzó a besarme.
justo cuando me iba venir empezó a acariciar mis huevos, me hizo tener un orgasmo muy intenso, varios chorros de semen cayeron en sus piernas y su vestido, me dijo que se tenía que ir, pero a partir de ahi tuvimos varios encuentros.


las mas jovenes son las putas, y las que tienen cara de inocentes generalmente son las que mejor maman la verga