Futako: Salvando Kupferdis (Parte 2)
La mañana de Futako comienza con un despertar ardiente y una audaz exhibición en su patio, donde un adolescente llamado Asaru se convierte en su inesperado compañero de desayuno. .
Día Sábado
8 h de la mañana
Despierto en mi cama y mi pene está despierto antes que yo. Me levanto y salgo desnuda al patio.
Mientras me pajeo, miro por las rejas que dan a la calle, y se ve a la gente caminando al trabajo. Se ve desde la calle, pero la gente ni se inmuta por ver a otra persona, y menos en su casa. A lo que, de golpe, cae una pelota en mi patio, y pronto un adolescente intenta subir por la medianera para buscarla.
Este al verme intenta escapar, pero le digo:
“Espera! No te vayas, si quieres podes buscar tu pelota.”
Este vuelvo a trepar, algo sonrojado, y dice:
“Me la puede acercar?”
“Si corazón, ahí te la paso.” A lo que agarro la pelota, y me acerco tranquilamente con mi pene erecto y mis pechos revotando a donde estaba el chico. “Toma.”
Le acerco el esférico, pero se queda embobado viéndome, a lo que le digo:
“Ya desayunaste? Si quieres podes pasarte y lo hacemos juntos.” Le guiño el ojo. El niño seguro no entendió, pero mi mensaje tenía doble intención.
“No, no desayuné. ¿Puedo ir?” Me respondió avergonzado.
“Si, mi vida, pasa a este lado. Preparo el desayuno en unos minutos.” Mientras me voy para dentro de mi casa, meneando mi culo como para que me veo completamente.
“Perdóname, pero no te pregunte como te llamas. Yo soy Futako.”
“Me llamo Asaru.” Me dijo tímidamente mientras pasaba la pared.
“Ponte cómodo, que ahí vuelvo con el desayuno.”
Entonces, mientras él se sentaba en una silla en el patio, yo iba a la cocina, me pongo un delantal que solo me cubre la parte de delante de la cintura, o sea, que mis pechos estaban al aire y mi pene hacia una carpa con el delantal.
Y preparo una chocolatada con unas masitas dulces.
Al tener todo listo, me acerco a donde estaba mi invitado, y le digo:
“Perdón por la demora Asaru, espero que te guste lo que te preparé.” con una sonrisa en mi rostro.
“Gracias señorita.”
“Decime Futako, así estamos en confianza.”
El me mira y al ver que sigo semi desnuda me pregunta:
“No le da vergüenza estar… así?” A lo que me miro y pícaramente le respondo:
“Así? ¡Ay, que descuidada que soy! ¡Estoy con el delantal!” Entonces me lo saco a lo que se vuelve visible mi falo. “Perdón, siempre me olvido de sacármelo, y no tenes calor? ¿No quieres sacarte la ropa? Así estamos cómodos los dos juntos.”
En eso me mira, e inmediatamente decide desvestirse.
Durante unos minutos hubo silencio mientras tomábamos desnudos el desayuno, a lo que muevo mi asiento al lado de él, estábamos los dos con nuestros penes erectos, obviamente el mío era mucho más grande, entonces le digo:
“Veo que tu amigo está muy activo.” Mirando su pene.
Al instante se intenta tapar. Pero lo detengo y le digo:
“No, no. Estamos en confianza, yo no me tapo el mío, es más si quieres podemos tocarnos mutuamente.”
Al decir esto, procedo a tocar suavemente su miembro.
“O si quieres podes tocarme en otros lados.”
Así que agarro su mano y la acerco a mi vagina. El empieza a mover sus dedos torpemente, así que subo mis piernas a la silla mientras estoy sentada, así puede llegar más fácil a mi sexo.
Entonces empezamos a masturbarnos en el patio, mirando a los transeúntes pasar en la calle, los dos desnudos. Luego de un tiempo, le digo lo siguiente:
“Queres metérmela? ¿Aquí?” Mientras abro los labios de mi vagina.
El me afirma con la cabeza, entonces me acuesto en el césped, me agarro las piernas para que me quede mi abertura al aire libre.
Se acerca a mí con su pene apuntando directamente y me la ensarta hasta el fondo, lo cual hace que un gemido se me escape, él me abraza mientras me penetra y mete su cabeza entre mis pechos. Se queda así unos segundos, y empieza a bombearme, de forma inexperta, pero continua.
Me dejo llevar por el placer del momento, mientras me cogen, tiro la cabeza para atrás, y veo que en la calle había una chica y un señor viéndonos. Eso me éxito aún más, pero no le dije nada a mi compañero, así no se asustaba. Él estaba extasiado de placer, y seguía cogiéndome como un animal.
Mi pene chocaba con su estómago, entonces me dice:
“Puedo besarte?”
No me esperaba eso, pero obviamente acepté. El me beso desesperadamente, dejé que hiciera y experimentara como él quería. Seguimos así unos cuantos segundo más hasta que acabó dentro mío. Mi útero recibió gustosa su rica leche.
Luego se retiró de mí, y se sentó en el césped. Me acerco a él y se la empiezo a mamar con mi culo mirando a donde estaban los mirones, así podían ver mi vagina chorreando semen y mi pene erecto.
Se la limpio bien, a lo que se le vuelve a parar. Así que estaba listo para el segundo round. Le digo
“Acuéstate. Ahora yo me muevo.”
Él se acostó, entonces me puse en cuclillas sobre él, y guiando su pene, volví a meterlo dentro mío, pero en mi ano. Ahora había más personas en la calle, unas 5, aunque a este punto no pude diferenciar quienes eran, ya que estaba enceguecida por el placer.
Entonces empecé a cabalgar su pene, mientras me rompía el culo. Agarro mi pene y me empiezo a masturbar mientras subo y bajo mis caderas, mostrándole al mundo lo puta que soy. Estuve así 3 minuto. Solo se escuchaba el chapoteo de nuestros fluidos y mis gemidos en la calle, mis tetas revotaban para todos lados mientras le daba la mejor cogida que pueda tener ese niño en su vida, entonces el acaba dentro mío, y yo empiezo a regar al césped y a las plantas con mi semen y mi squirt. Esta vez fue un orgasmo muy fuerte, ya que me corrí como 15 segundos seguidos. Veo para adelante, y ahora eran unas 10 personas mirando, varias filmando. No me importo. Sonreí hacia ellos mientras hacia la señal de paz con mi mano derecha y luego después de que sacara el pene de mi amante de mi culo, con mi otra mano mostraba mi vagina y mi ano lleno de semen al público. Me paro de forma sensual y me acerco a la reja que separaba mi patio de la acera, paso mi pene aún con semen en su punta, cerca de dos chicas de secundaria que estaban ahí filmando. Sin cortar el video, me filman todo mi cuerpo y una, ganada por su curiosidad toca mi pija, el tacto frio de su mano, hace que tenga una pequeña venida y salga otros chorros de lechita. Ante este acto se empezaron a ir riéndose y comentando lo que vieron. ¿Será que estos videos estarán en la red? Debo fijarme más tarde.
Me acerco a Asaru, que sigue agitado en el suelo, y me agacho:
“Eso fue increíble Asaru, me encanto como me cogiste!” Mientras le daba un beso en la boca.
“No… Futako es increíble. Nunca pensé que iba a tener sexo con una persona tan sexi y caliente.”
“¡Ay, no me alagues!” Haciendo como que estoy avergonzada. “Si quieres podemos tener otro desayuno así o mejor otro día.”
“Puede ser todos los días?” Me dijo un poco desesperado.
“No, todos los días no voy a poder, especialmente en la semana que empiezo un nuevo trabajo. Pero un fin de semana puedo llamarte para juntarnos.”
“¡Si, por favor! ¡Te paso mi número!” Es lo bueno de los adolescentes, quieren hacerlo todos los días.
“Listo, obviamente estamos hablándonos”
Entonces Asaru empezó a vestirse, pero antes de irse, me dice:
“Disculpa Futako. ¿Puedo pedirte algo antes de irme?”
“Si Asaru, lo que quieras.”
“Podes chupármela de nuevo?” A lo que este tipo de peticiones soy débil de decir que no.
Me arrodillé al instante y le bajé el pantalón y los calzones y empecé a succionarle su pene. Aún quedaba semen del embate anterior. Después de saborearlo, aumenté el ritmo y la profundidad de la mamada, y al cabo de unos 30 segundos acabó en mi boca. Junté cada gota, y la saboree, mostrándole como la degustaba en mi boca, le acerco mi celular para que saque una foto, así le queda un pequeño recuerdo. Luego me lo trago todo, y le digo que saque otra foto mostrando como no deje ni una gota.
Con el acto concluido, se despide, y procedo a entrar a mi casa
Son las 10 de la mañana.
Voy a bañarme, lastimosamente tengo que salir, y no puedo ir con semen saliendo por todos lados.
Hoy tengo que ir a visitar a una amiga a las 15. Pero aún tengo varias horas antes así que puedo improvisar algo en ese tiempo.
Me dispongo a vestirme, y me llevo en mi cartera tres dildos y un masturbador.
Subo en un bus, que me lleva a un parque un poco más alejado.
Al llegar, busco un banco un poco alejado y escondido. Encuentro uno que está detrás de unos arbustos y me tapa de un sector con juegos infantiles donde hay varios niños jugando.
Me siento ahí, y comienzo mi juego exhibicionista. Tengo un vestido con botones en el frente y estoy sin ropa interior. De a poco voy desabrochándolo, y dejando al descubierto mis pechos. Siento como la adrenalina recorre mi cuerpo. Me voy pellizcando los pezones tímidamente, mientras vigilo que no me vean. Una parte mía quiere saltar desnuda en frente de toda esa gente, pero me contengo.
Saco uno de los dildos de mi cartera, es uno que tiene una sopapa para que quede firme en el lugar, lo coloco en el banco donde estoy, y luego lo meto en mi culo. Siento la silicona en mi recto, y dejo salir un pequeño gemido de placer. Dejo que pase un tiempo, para ver si no viene ninguna persona, entonces empiezo a cabalgar el dildo, al principio lentamente, y luego aumentando el ritmo. Me distraigo y de pronto escucho una vos que me eriza toda la piel:
“Que estás haciendo en ese banco?”
Me quedo helada. Dirijo mi mirada al origen de la voz, y era la de una niña, aproximadamente de 10 años.
“Es un juego?”
Intento relajarme y le contesto:
“Si, sí. Es un juego.”
Entonces con curiosidad me pregunta:
“Es divertido? ¿Porque lo estás jugando sola?” Mientras intenta mirar donde estoy sentada.
Ahí mi lado pervertido ganó a la razón y le dije:
“Es que este juego es para jugar con amigos, pero ahora no tengo.”
“Uh que triste!” Me dijo preocupada. “Yo puedo ser tu amiga y jugamos juntos”
“De verdad vas a jugar conmigo?” A lo que la niña me asiente con la cabeza.
“Que bien! Pero este juego es un secreto de amigas, ¿sí?”
“Si de acuerdo!” Me dijo mostrando una pequeña sonrisa
«Cómo es tu nombre? Yo me llamo Futako.”
“Me llamo Saki”
“Que hermoso nombre, Saki!” Le digo mientras tengo el dildo clavado en mi culo. “Bueno, Saki. Ahora vas a ver el juego que estoy jugando, ¿esta lista? ¿No te vas a asustar no?”
“No, estoy lista” dijo decidida la niña
En ese momento, me levanto y dejo visible el dildo todo empapado con mi fluido, y le comento
“Ves, yo estoy haciendo desaparecer ese palo.” La niña se queda asombrada viendo como en el lugar donde estaba sentada Futako, “apareció” un palo.
“Eso fue magia?” Le dijo incrédulamente. “Cómo hiciste para hacer aparecer eso?”
“Una maga no dice sus secretos.” Seguí su historia. “Pero como somos amigas, te voy a mostrar, pero vamos a ir al baño para hacerlo.”
Entonces guie a mi pequeña amiga al baño público, entramos al baño de mujeres y puse la señal de que no se puede entrar, para poder tener un tiempo privado adentro.
“Muy bien Saki, ahora puedo mostrarte mi truco de magia.” A lo que la niña mira con ilusión.
Coloqué el dildo sobre el suelo del baño, y sin que se vea por donde lo meto, me siento sobre el juguete, metiéndolo hasta el fondo. Como siempre el ser vista me genera un placer mayor. La niña sigue sin entender que hice a lo que le digo:
“Te voy a contar el secreto, pero lo tenes que guardar y no contarle a nadie. ¿Prometido?”
“¡Si, prometido!”
Entonces, me levanto nuevamente, y procedo a levantarme el vestido hasta que se vea mi ano, lo cual sorprende a la niña, pero sin que pueda pensarlo, me siento sobre el dildo de nuevo penetrando mi culo, pero esta vez visible ante Saki.
“Ves? Ese es el truco.” Mostrándole como que es super normal.
La niña sigue mirando, a lo que mi morbo aumenta, y me dedico a cabalgar de nuevo el dildo frente a su mirada.
Así continué unos segundos, cuando ella me dice:
“Y yo puedo hacerlo?” La mira algo incrédula, pero al instante le respondo:
“Solo con práctica. Si quieres te puedo enseñar de apoco.”
Entonces, la niña se me acerca, y le digo que se saque su ropa interior, le levanto la falda, y la acerco la dildo:
“Solo va a ser la puntita, con el tiempo vas a ver que cada intento va a ser mayor la cantidad que podés meter.”
Entonces acerqué la punta del dildo a su pequeño ano, previamente lubrique el dildo, y con un poquito de fuerza, lo necesaria para no lastimarla, entro. La niña respingó por la sensación de invasión, pero con un pequeño masaje en su rajita, fue calmándose. Me dijo:
“No entra más.” Con cara un poco triste.
“Ya te dije que al principio no ibas a poder. Con el tiempo vas a hacer el truco igual que yo, o incluso otras cosas.”
Entonces retiro a la niña del dildo, y saco el otro de mi cartera y lo pongo en paralelo junto al otro. Entonces, me saco todo el vestido, y dejo ver todo mi ser. La niña mira como si estuviera hipnotizada por mi pene rígido. Entonces enfrentándola, empiezo a meterme los dildos en cada agujero.
Subo y bajo mis caderas, mientras mi falo y mis pechos rebotan al ritmo de mi cabalgada. Entonces en un momento que mi sentido común desapareció, le digo a Saki:
“Saki, ven acércate.” Se me acerca, entonces la giro para que su culito este apuntando hacia mí, y acerco mi pene a su entrada. Solo quedó dentro la uretra de mi pene, así que le digo:
“Ahora te voy a mostrar otro truco”
Entonces me empiezo a pajear, mientras tengo la punta de mi pija dentro de una niña que conocí ese día, cuando la excitación no pudo más y empiezo a descargar dentro de ella. Al instante me doy cuenta de que sería mucho, entonces retiro mi pene, y termino de acabar en el piso del baño. Entonces la niña se recupera, sin entender bien que paso, pero me pregunta:
“Pero yo no voy a poder hacer ese truco, no tengo eso como tenes vos.”
“No te preocupes, hay otros trucos que vas a poder, yo ahora te voy a regalar esto.” Señalando los dildos que aún estaban dentro mío. “Y además este líquido para que no te duela cuando lo intentes.” Mostrándole el lubricante.
“En serio me lo regalas?” Dijo la niña incrédula
“Si, pero no tenes que decirle a nadie.”
“¡Si, es nuestro secreto!” Dijo animada.
Con eso, la ayude a limpiarse el ano y limpié los juguetes antes de que se los lleve. Me vestí y me despedí de mi nueva amiga, no sin antes anotar su número.
Son las 11:30 h.
Después de la última experiencia, tengo bastante hambre, así que me dispongo a buscar un lugar para almorzar.
De pronto veo un pequeño restaurante, que al parecer lo atiende su dueño.
Me ciento, y el dueño me acerca la carta diciéndome:
“Buenos días! ¡Le dejo la carta así elije lo que va a ordenar!” Me dijo animado
“Buenos días! ¿Cuál es su recomendación?”
“Mi recomendación es Karaage con Sopa de miso.” Me dijo, señalando la foto del plato en la carta.
“Entonces le pido eso.” le dije confirmando el pedido
El dueño se retira llevándose la carta, y se dispone a preparar mi pedido. Veo que no hay ninguna persona más en el lugar, siendo la hora del almuerzo. Al rato le comienzo a hablar de cualquier cosa, para hacer más amena la espera.
Tras unos minutos, me sirve la comida en mi mesa, y me dispuse a comer gustosamente.
Al terminar, le pago y le agradezco la comida.
Son las 12 del mediodía.
Tengo media hora de viaje hasta llegar al lugar donde me voy a encontrar con mi amiga, así que aún tengo 2 horas y media libres.
Empiezo a caminar por el barrio y me pierdo en unas calles laterales a la gran avenida.
En un momento veo un pequeño negocio, algo escondido, llamado Futalove. Realmente llamó mi atención. Así que decidí aventurarme y entre al mismo.
De afuera no se podía ver, pero era un bar, más grande de lo que aparentaba. Estaba el bartender, y dos mozos atendiendo, y luego unos 10 hombres tomando y hablando entre ellos. Al instante empecé a entender de que iba el lugar.
En las paredes había posters autografiados con distintas actrices y famosas Futanari. La gran parte son extranjeras. Eso me dio a pensar que era un bar donde los amantes de las Futanaris se juntaban para hablar sobre sus chicas preferidas. Eso me dio una idea, ya que aún estaba bastante caliente con mi sesión con Saki.
Así que me acerqué al bartender y le pregunté:
“Hola Buenos días. Perdón la pregunta, pero, este bar es sobre futanari y tiene además actuaciones?”
A lo que el bartender me responde:
“Efectivamente, o por lo menos esa es la idea. Últimamente es difícil encontrar chicas que quieran actuar en un bar tan chico como el nuestro.” Dijo desanimado. “Generalmente son chicas que recién empiezan y quieren superar el pánico escénico.”
“Y si viniera una chica futanari, aceptarían que actuara?”
“Si, es más le pagaríamos una parte de la recaudación.”
“Entonces aceptarían que realice un acting de 2 horas?” Le digo mientras abro un poco mi escote.
Entonces me mira, e incrédulo me dice:
“Eres futanari? Si es así, empieza cuando quieras.”
Cuando me dijo esto, me voy al camarín del lugar, y me empiezo a producir.
Por suerte traje una ropa interior especial. Es una tanga rosa semitransparente, pero cubre todo mi pene erecto con un lazo rojo que cierra mi paquete. Luego el sostén, tiene el mismo color, pero solo sostiene mis pechos, dejando mis pezones al aire. Me maquillo ligeramente, y decido salir al escenario.
Entonces el bartender realiza la presentación de mi acto.
“Queridos clientes. Disculpen que interrumpa su conversación, pero tengo el agrado de anunciar que vamos a tener luego de tanto tiempo, la actuación de una bella futanari.” Dijo ante el asombro de los todos los presentes. “Así que, sin más dilaciones, les presenta a la bella Kintama Futako!”
Se apaga las luces, y empieza la música. Entonces entro y me muestro ante los clientes. Los dejo atónitos, entonces empiezo a bailar siguiendo el compás de la música, muevo mi cadera y dejo ver mi pene moverse como si tuviera conciencia propia.
Entonces decido subir la temperatura, me quito primero el sostén y lo tiro a un cliente cerca del escenario. Luego lentamente voy quitando el nudo del lazo de mi tanga, dejando ver cada vez más mi miembro erecto. Los clientes no pueden contener su excitación. Sus miradas están fijas en mí y cómo quieren tocarme y hacerme suya.
Al estar completamente desnuda, me arrodillo en medio del escenario y comienzo a mover mi cadera, mientras mi pene flamea ante la vista de todos, y luego me tiro de espaldas en el suelo, dejando mi coño y mi ano visibles para que se sigan deleitando.
Me giro y mostrando mi culo, me voy metiendo un dedo en el ano. Los alaridos de los clientes son cada vez más fuertes y eufóricos.
Entonces la música se calma un poco, entonces aprovecho y digo fuerte, para que se me escuche:
“Ahora les pido para cerrar el primer acto, que todos los presentes se acerquen al borde del escenario.” Todos siguieron la orden. “Me voy a masturbar y quiero que los presenten hagan lo mismo y acaben sobre mí.”
Y ante ese pedido, todos vitorearon, y sacaron sus miembros erectos. A lo que todos empezaron a masturbarse al mismo ritmo.
Al cabo de unos 3 minutos, como si todos se pusieran de acuerdo, empezaron a acabar sobre mí. Yo seguía masturbándome, mientras abría mi boca, para poder cazar esa lechita que volaba por todos lados.
Luego de recibir ese rico bukkake, me vengo y tiro mi corrida hacia arriba así cae sobre mí. Me corro como unos 20 segundos. Todos los presentes aplauden mi bestial corrido.
Veo la cara de felicidad de esos hombres, y me lleno de alegría, pero aún sentía que no era suficiente. Entonces vuelvo a hablar:
“Muchas gracias por este hermoso final del primer acto!” Todos gritan y aplauden. “Pero ahora comienza el segundo acto, que es el show principal.” Con lo que empiezo a contar a todos, incluidos los mozos y el bartender.
Al terminar de contarlos, les digo:
“Son 15 personas, solo tengo una hora de show, así que habrá un pequeño sorteo y 9 personas podrán tener premios.” Todos estaban expectantes. “¡Los premios es que 3 podrán tener sexo vaginal, otros 3 podrán tener sexo anal y otros 3 sexo oral conmigo!” Y empezaron los vítores. “Igual no se preocupen los que no ganen, los 6 restantes, recibirán una masturbación mientras.”
Entonces se realizó el sorteo, y saliendo los ganadores.
Comencé con el primer grupo, uno de los hombres se acostó en el piso del escenario, yo me puse para cabalgar su pene rígido. Al instante, otro, empezó a taladrarme mi culo, mientras le chupaba el pene a otro y masturbaba a dos más durante todo ese show que estaba dando.
Con cada penetración, había aplausos. Los que no estaban dándome pija, se dedicaban a filmar todo este acto lascivo. El hombre que estaba en el piso comenzó a pajearme. Casi llego al cielo del placer. Después de unos minutos empezaron a vaciar sus bolas dentro de mí. Especialmente el que estaba en mi culo. Lentamente todos se fueron alejando, y vinieron los 5 siguientes. Esta vez, al que estaba en el suelo me penetro el culo, otro tiro mi cabeza para atrás y me la hizo chupar. Luego me empezaron a penetrar mi vagina, y al final guiaron mis manos a sus pijas los otros dos. Esta vez sus penes eran más grandes y duros. Me siguieron dando bomba en todos mis agujeros. Y acabaron dentro. Ante todo, ese placer, me vengo violentamente, dejando cada vez más leche por todos lados. Esta vez me levantaron mientras me seguía viniendo, a lo que me siguieron cogiendo por todos lados, hasta que terminó el tercer grupo, y me vine una tercera vez.
Al terminar el acto, todos aplaudieron el magnífico show que les di. El bartender toma el micrófono y me lo acerca, para que diga unas últimas palabras:
“G..gracias a todos por s..su semen. Esp..pero que me v..vean en mi próximo show.”
Recibí los últimos aplausos ante mis palabras.
Me llevaron al camerino, cuando recupero un poco la conciencia, estaba sentada en una silla con mis piernas tiradas para arriba, y el bartender cogiéndome el orto, mientras me masturbaba mi enorme pene. Al darse cuenta de que estaba consciente me dice:
“Discúlpame, pero no pude contenerme. Solo me masturbaste.”
“No te disculpes, pero les hubieras dicho a tus mozos que se unan.”
Entonces, me cogió unos minutos más y acabó aún más en mi ano relleno de semen. Luego sus empleados me cogieron mi vagina y mi ano mientras me masturbaba mi pene y acabamos todos juntos, yo llena de placer y semen.
Descanso unos minutos más, me baño en el lugar, y me visto para seguir mi camino.
A la salida, el bartender se me acerca y me entrega la parte de la recaudación que me prometió.
“No es mucho por la actuación que nos diste.”
A lo que le respondo:
“No es necesario.” le rechazo amablemente. “Déjalo para la próxima actuación, vamos a hacer algo más grande.”
Entonces agendo el número del bar. Me despido de todos y sigo mi camino
Son las 14 h. Así que es hora de acercarme al lugar donde trabaja mi amiga.
Ella es Maki, es futanari como yo, pero no tiene testículos.
Trabaja para una agencia de idols, y su sueño es ser una idol que todos respeten y quieran. Uno de mis sueños es ese, pero el mío es acompañándola para que llegue ese momento.
Me subo al tren que me lleva a la agencia. Al llegar, me encuentro con su manager, una chica algo reservada, llamada Shiori.
“Hola Shiori. ¿Cómo estás?” Digo alegremente.
“Buen día Sra. Kintama” Me contesta sin cambiar su semblante
“Ya llegó Maki? Me dijo que la venga a ver aquí a esta hora.”
“Si, se encuentra en su camerino.” Respondió sin quitar su vista de su celular
Entonces decidí entrar. El camerino de Maki se encuentra en el segundo piso del edificio. Así que decido subir en el ascensor. Una vez en el lugar, toco la puerta y escucho un:
“Adelante!”
Entro y veo a mi amiga, vestida con uno de sus trajes idols.
“Wow! Estás hermosa Maki!”
“Jajaja! No me digas eso. Sabes que me da vergüenza.” me dice mientras mira para otro lado para no ver el sonrojo de su cara.
Maki, como ya dije es una futanari. Y también no cambiará su apariencia con el tiempo. Su desarrollo se detuvo en la adolescencia, así que su apariencia es de 17 o 18 años. Altura 1,51. Medidas 82-55-81. Pene de 15 cm, erecto de 37 cm. Pelo largo negro. Virgen.
Otra de las diferencias que tiene conmigo, aparte de no tener testículos, es que no tiene la libido desarrollada.
“Qué bueno que viniste Futako, te extrañaba mucho!” Me dice con una sonrisa en su rostro.
“Yo también te extrañé, disculpa que no pude venir a verte estos días. El viernes tuve una entrevista de trabajo.”
“En serio? ¿Y sabes si te tomaron?” Me preguntó mostrando muchísimo interés.
Entonces procedo a contarle lo referente a mi nuevo trabajo, y por qué me contrataron. Obviamente le conté con lujo de detalles, incluso mis experiencias sexuales de estos dos días, lo cual hizo sonrojar como un tomate a mi preciosa amiga.
Se de la inocencia de Maki ante el sexo, así que cuando tengo oportunidad la hago avergonzar contándole sobre mis experiencias o mis fantasías. Igualmente, nunca mostró rechazo ante esos temas, solo se queda mirándome atónita, procesando las palabras que entraban por sus oídos.
Al terminar mi relato, mi amiga me dice:
“La verdad que te admiro Futako. Es increíble que puedas ser tan osada y no tener miedo al qué dirán. Me gustaría tener ese valor.”
“Y yo quisiera tener un 100% de tu ternura.” Le digo sinceramente
Maki queda en silencio, sonrojada otra vez. Ante esta situación, largo una pequeña carcajada. Entonces le digo:
“Tengo varias ideas para ayudarte con tu timidez.” La miro a los ojos mostrándole que lo que le digo es en serio. “Pero imaginaras que mis métodos son sexuales.”
Mi amiga futanari, se queda pensativa unos minutos. La dejo reflexionar en silencio.
Luego, me mira con un poco de determinación en su rostro y me dice:
“Cuál sería el primer paso que me enseñarías?” Su pregunta me sorprendió un poco, a lo que le respondí:
“Primero, quiero saber si eres capaz de complacerte. Y hacerlo frente mío. Si no podés hacer eso, mis métodos no te van a servir.”
Quedamos en silencio otros pocos minutos. Puedo ver su cara de dudas, pero al poco tiempo me contesta:
“De acuerdo, si podés guiarme, lo voy a hacer!”
Entonces, me pongo manos en la acción.
“Primero, quiero que te desvistas frente mío.”
Al principio, dudo en hacerlo, pero tímida y torpemente empezó a sacarse las prendas que tenía sobre su cuerpo.
Comenzó con su camisa, dejando ver su sostén blanco con motivos de flores. Luego, procede a retirarse su pantalón, quedando a la vista su braga del mismo color. Se puede visibilizar el bulto en su ropa interior, su pene aún no está erecto.
Le digo:
“Listo, quédate así un ratito.” La miro, como intentando recordar cada curva de su cuerpo. “Ahora date la vuelta y déjame ver tu espalda.” A lo que cumple mi orden, dejándome ver su hermoso culo. Me sorprende que no tenga una mayor autoestima con su bello y proporcionado cuerpo.
Siento que mi pene empieza a despertar. Mantengo la compostura, así no asusto a mi amiga.
“Empieza a sacarte el sostén, dándome la espalda.” A lo cual, ella obedece. Tira la prenda al suelo.
“Ahora muéstrame tus pechos.”
Lentamente se da vuelta, y me deja ver sus tetas y sus pezones invertidos. Veo que su pene está empezando a despuntar. Mantengo mis piernas cruzadas, así no es visible que tengo una erección enorme en mi minifalda.
La miro unos segundos, y le doy la siguiente orden:
“Sácate tus bragas.” Dudo unos segundos, pero procede a hacer lo que le pido.
Entonces deja completamente descubierto su cuerpo
Ella está totalmente rígida, casi como su pene. Veo que no va a hacer nada por cuenta propia, así que continúo guiándola:
“Muy bien. Es un gran paso. ¿Cómo te sentís?” Le pregunto
“Siento que podría morirme ahora mismo.” Me dice totalmente avergonzada, ahora intentando esconder su pene y sus pechos con sus manos.
“Estás lista para el siguiente paso?” Me dice que si con la cabeza.
“Bien. Ahora siéntate en ese sillón, y quiero que abras tus piernas, así puedo ver todos tus lugares íntimos.”
Se sienta, y lentamente hace lo que le digo. Ahí puedo ver su hermosa y virginal entrada, su pequeño ano, mientras que su pene está super erecto. Ella intenta esconder su cara, pero mantiene esa posición.
“Y ahora quiero que te empieces a tocar. Cómo si lo hicieras sola en tu casa.”
Así que se queda unos segundos pensando si hacerlo o no, pero hace lo que le pido. Empieza a toquetear su pene con su mano derecha, primero son unos pequeños jugueteos con su glande, a lo que de a poco va tomando más confianza y toma su tronco, masturbándolo lentamente. Veo que unas pequeñas gotitas van saliendo de su punta, y que su pequeña rajita se va mojando conforme se va autocomplaciendo. Le digo que no se olvide de su otro sexo. Entonces con su mano libre toque torpemente su coñito, suavemente se va masajeando su clítoris, que se vuelva cada vez más visible.
Está así unos minutos, desfrutando con los ojos cerrados
Yo no doy más, mi pene me empieza a doler dentro de mis prendas, así que la imito y me pongo en la misma forma que ella, pero en mi asiento. Así que empiezo a masturbarme mi pene y mi vagina, pero de forma más frenética. Le ordeno que abra los ojos y me mire, a lo cual ella queda sorprendida de verme así, pero continua con su labor. Me ve anonadada, pero de a poco, empieza a imitarme, intentando seguir mi ritmo. Cada vez, nos dejamos llevar, y empezamos a largar nuestros gemidos de placer. Quiero escalar nuestro acto al siguiente paso, pero decido que no, ya que este momento es para el placer de mi amiga, así que continuamos unos minutos más viendo como nos masturbamos.
Al poco tiempo, ella me dice:
“Futako!” Me dice jadeando. “Creo que me voy a venir!”
“Déjalo salir todo. ¡No dejes ninguna gota dentro!” Le contesto mientras disfruto del momento.
Entonces cierra sus ojos, y empieza a masturbarse fuertemente, me levanto y me arrodillo frente de su pene, mientras sigo masturbándome.
Maki larga un fuerte gemido y empieza a descargar su espeso semen. Los fuertes chorros impactan en mi rostro, otros llegan a mis pechos. Estuvo así unos 10 segundo, cuando terminó, abre los ojos y se asombra de verme bañada de sus fluidos mientras voy saboreando la rica lechita que callo en mi boca. Entonces, ya no doy más, y manteniendo mi frenética masturbación, yo también acabo, pero de forma más violenta. Mi semen baña a mi querida amiga, la cantidad es el doble que la que tiro ella encima de mí.
Entonces nos quedamos así, con nuestros cuerpos impregnados por el olor y el calor del intercambio de fluidos. Me levanto y voy hacia ella, y le doy un dulce beso en la boca. Luego voy lamiendo su cara, saboreando mi propio semen. Con mi boca lleno de ese liquido espeso, la vuelvo a besar, pero esta vez hago que se tragué mi leche mesclada con mi saliva.
“Cómo estás?” Le pregunto.
Ella me responde:
“Fue la sensación más placentera que tuve en mi vida.” Me dijo, dejando ver su iluminada cara de placer. “No sabía de esto.”
“Bueno, pero sabes que esto no es todo, solo que vamos a ir despacio, así vas aprendiendo de todas estas experiencias increíbles.”
Nos bañamos, por suerte el camerino tiene una tina lo suficientemente amplia para las dos, y nos dispusimos a descansar dentro del agua. Me alegra poder intimar con mi amiga de la infancia.
Le doy un abrazo y un beso en la mejilla diciéndole:
“Si quieres una próxima vez, va a ser algo más intenso. Así que tenes que decirme cuando estes lista.” Dándole a entender que se tome su tiempo y no se apresure en seguir experimentando.
Ella me devuelve el beso, y me abraza mientras seguimos en la tina.
Al terminar de bañarnos, limpiamos el desastre que hicimos en el cuarto, nos vestimos y me despido de ella.
“Nos vemos Maki. Espero que pronto.”
“Si Futako. Gracias por todo. Besos.”
Entonces me dispongo a salir del edificio.
Son las 18 h.
Me encamino a mi siguiente destino. Está a unos minutos de donde estaba.
Llego y veo el cartel: Masajes y soupland.
Esa es la fachada, pero en realidad es un prostíbulo. Entro en el establecimiento, y me atiende la dueña.
“Hola Futako, que bueno verte? Hace mucho que no te pasas por aquí.” Me dice una señora de unos 50 años. Ella es Fukio. Se nota en su figura que en sus años de juventud era una mujer despampanante, la cual perdió con el tiempo, pero que sigue siendo una mujer interesante.
“Hola Fukio. Disculpa, pero tuve varios compromisos.” le digo guiñándole el ojo. Ella sabe de mis aventuras, así que entiende mis palabras.
“Ya sabes a cuáles de las chicas quieres?” Me pregunta, mientras me acerca una Tablet con fotos de las “empleadas”.
“Hay alguna chica nueva?” A lo que me responde:
“No, cada vez hay menos clientela, así que no ven como una salida hacerse prostitutas.”
“Que lastima. Entonces voy a ir con Ruby.” Dije señalando su foto en la Tablet.
La dueña me indica la habitación, a la cual entro. Era un baño espacioso, en él había una tina bastante amplia, y en el suelo una cama inflable con varios tipos de jabón y lubricantes, junto a una ducha extensible.
Entonces entra Ruby. Una hermosa mujer, de alrededor de unos 30 años. Pelo rojo fuego, y unas tetas enormes. Tiene solo un bikini transparente, que no deja espacio a la imaginación.
“Hola Ruby. Tanto tiempo sin verte.” Le digo mientras me deleito viendo su cuerpo.
“Futako. Mi amor, me dejaste abandonada.” Me dice recriminándome. “No ves que me siento sola sin tu compañía?”
Entonces ella se acerca, y me empieza a besar apasionadamente mi boca, entrelazando nuestras lenguas. Sin dejar de besarnos, me desviste completamente.
Me toca mis pechos, empieza a mordisquear mis pezones a lo que dejo escapar un gemido.
Me guía a la cama inflable donde me acuesto boca abajo. Ruby toma el jabón líquido y comienza a enjabonarme, pasando sus manos por todo mi cuerpo, luego me pide que me de vuelta, y continua con mis pechos y luego se enfoca en mi pene duro como la roca. Lo masajea con una mano mientras con la otra juega con mi vagina.
Con la ducha, va quitando el jabón de mi cuerpo. Toma el pote de lubricante y comienza a empapar cada centímetro de piel. Se saca su lencería, y pega su cuerpo con el mío, refregando sus pechos suavemente. Con cada movimiento, nuestros pezones se chocan y aumentan nuestro placer, con su pierna va apretando mi pene gentilmente. Seguimos así varios minutos, disfrutando de nuestros cuerpos, hasta que ella se detiene. Se sienta sobre mí, y guía mi pene dentro de su coño. Mi falo entra sin problemas dentro de su orificio.
Así empieza su cabalgata sobre mi pene, su interior es la gloria. Puedo sentir como mi pene entra profundamente dentro de ella. Ruby pellizca sus pezones y masajea su clítoris mientras sube y baja su cadera. Se puede escuchar sus gemidos de placer junto el choque de sus muslos con mi pelvis.
Siento que me voy a venir, la tomo de la cintura, y la penetro violentamente, ella grita por mis embestidas. Seguimos cogiendo varios segundos hasta que las dos acabamos. Me vengo violentamente dentro de ella y descargo mis bolas completamente. Ella queda exhausta, pero yo quiero más acción. Saco mi pene y se lo acerco a la boca de Ruby. Ella lo engulle rápidamente, y me hace una garganta profunda salvaje. Al poco tiempo acabo casi tirando mi leche dentro de su estómago. Retiro mi falo, y levanto el culo de mi compañera, le escupo su ano y meto ferozmente abriéndome camino fácilmente dentro de ella. Voy rompiendo su culo como si fuera un pistón, sé que ella le gusta que lo haga así, y escucho sus gritos diciendo:
“SI! ¡MAS! ACABAME DENTRO!” Con una cara totalmente roja.
Sigo así unos minutos sin bajar el ritmo, entonces de una estocada, acabo en lo más profundo de su recto. Ella grita de placer sintiendo mis chorros de semen salir y bañando su interior. Descargo cada gota durante unos 30 segundos.
Nos quedamos conectadas unos segundos más, y retiro mi pene ya flácido. Miro la obra de arte que hice, y veo su ano dilatado, abriendo y cerrándose, mientras dispara mi semen hacia fuera. Me acerco y empiezo a lamer y a comerme mi propia leche directo de su ano a lo que hago que tenga otro orgasmo.
Así termina mi turno con Ruby. Le doy un beso mientras ella se encuentra desmayada en el suelo, y me retiro. Cuando voy saliendo Fukio se me acerca y me dice:
“Futako, niña, no me rompas mis empleadas.” diciéndolo en broma
“Sabes que a Ruby le gusta así.” Digo riéndome
Son las 21 h
Ahora si me voy a mi casa. Aún tengo comida, por eso no me desvió a realizar ninguna compra.
Llego completamente cansada, me tomo otro baño reparador, y cuando termino, me acuesto, y me pongo un vibrador en mi ano y un preservativo en mi pene, ya que sé que me voy a venir mientras duermo.


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