Como me inicié con Carmina
relato una experiencia real que menciona la manera en que me inicié en la masturbación utilizando ropita de mujer para excitarme a tope..
Como me inicié con Carmina.
De chico éramos bastante pobres, vivíamos en una vivienda rentada, 2 cuartos de 4 X 4 y ya, ahí estaba todo, éramos mis 4 hermanos, mi padre y mi madre y como podíamos nos acomodábamos. 3 de mis hermanos y yo dormíamos en una sola cama. Cuando empecé la adolescencia empecé a dormir en el suelo yo solo, ponía una tabla, unas cobijas y ahí mero.
En la casa los dueños tenían una hija llamada Carmina, era más grande que yo, ya una muchacha, nada que ver conmigo. Junto a nuestra vivienda construyeron un baño que luego empezamos a utilizar como tal, sin embargo los dueños comenzaron a utilizarlo como bodega, metían utensilios y luego descubrí que también había bultos de ropa, mi curiosidad me llevó a hurgar en ellos y descubrí que ahí guardaban ropita de Carmina, medias, brasieres y pantaletas. Yo empezaba a despertar en lo sexual y cada que podía me hacia ricas chaquetas solo con mi mano y mi imaginación. Al descubrir la ropa algo cambió. Cuando no había nadie de mi casa, me encerraba en el baño, sacaba la ropita y me la ponía, medias, pantaletas y brasieres que rellenaba con mas ropa, me sentía riquísima, el roce de las medias me excitaba a tope las pantaletas las mojaba y terminaba viniéndome en ellas,
Me imaginaba estando con una mujer tocando sus prendas y metiéndosela hasta écharle mi leche. A veces conseguía unas revistas que mi papa leía y metía debajo de su colchón, era increíble estar jalando mi verga y leyendo los relatos o viendo las imágenes de ricas chicas, era un lujo de jaladas en ese momento.
Sin embargo poco a poco se dieron cuenta que pasaba demasiado tiempo en el baño y le dijeron a mi madre, quien me preguntó qué sucedía, yo le decía que mi estómago andaba mal o algo así.
El caso es que se me ocurrió otra estrategia, entraba al baño y empecé a sacar la ropa de Carmina, la metía dentro de mi almohada como si fuera el relleno.
Por las noches, como dormía solo en el piso, esperaba a que se durmieran y poco a poco sacaba sobre todo medias y pantaletas, me las ponía -las medias me volvían loco y hacían que se me parara a tope. Luego aprendí a controlar mis masturbaciones, lo hacia despacio, suave, frotando mis piernas con las medias y sintiendo las pantaletas en mis nalgas. Era delicioso, aguantaba todo lo que podía y cuando ya me venía, soltaba la leche en las pantaletas, luego al día siguiente las sacaba y cambiaba por otras de las que estaban guardadas en el baño.
Fue una época genial, imaginaba sexo, me venía a chorros, mi cuerpo se encariño con las prendas femeninas hasta la fecha, no soy ni gay ni travesti (o eso creo) pero me encanta sentir la sedosidad de las prendas, la forma en que aprietan tus piernas y tus nalgas, ahora es rico sentir las tangas que se meten entre las nalgas y rozan tu culito.
El caso es que agradezco a Carmina por no tirar su ropita y heredármela sin saberlo, gracias a ella tuve una parte de mi adolescencia feliz.
Este relato es totalmente verídico, no se cuales sean sus experiencias con la autosatisfacción o el descubrimiento del sexo pero me encantaría conocerlas y comentarlas.
Un gusto compartir con tod@s.


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!