Primera vez jovencita y viejo en una ferretería Parte 2
Una jovencita se divierte con un viejo y la broma le sale cara. .
- Eres una putita, eres una perra putita desde pequeña. Que rico culo, que grandes tetas tuenes. Te voy a romper mi amor, te quiero romper ese culo.
En ese momento sentí un poco de miedo porque mi culo no se lo había entregado a nadie. Sí había estado jugueteando con mis dedos o con algún inocente elemento cercano, pero nunca había sentido una verga y sabía que este día no quería que eso sucediera. Supuse que de pronto más adelante, si la confianza me daba, volvería a repetir la faena y esta vez ahí sí le abriría mi culo, pero eso fue otra ocasión.
Ya liberándose de toda su ropa lo vi completo, gordo, algo alto, barrigon, canoso, y bastante peludo en canas cubierto el cuerpo. Parecía la imagen de un abuelo. Torpemente el tipo quiso devolverme el favor. Me sentó en su cochino sillón y me levantó las piernas. Yo tenia las piernas hacia arriba ostrandole todo mi sexo, mi cuquita hermosa. El bajo a lamerme y fue mas gracioso que excitante. la verdad y siendo sincero, solo cuando ocasionalmente lamia mi clítoris me sentía a placer. Me raspaba su barba mal rasurada Y sentía cierta irritación cerca de la zona vaginal Mi cuquita no se sintió bien Así que para cambiar de vibras le dije
¿Por qué no te atreves a meterlo?
Antes de eso me metió la verga un par de veces más en la boca hasta que se aseguró de dejarla bien en saliva Y me obligó a que se la escupiese Luego sin mucho tratamiento me cogio en modo misionero y sin rienda ni freno empezó a darme embestida Su miembro no era muy largo pero era más bien ancho lo que me causaba al principio un poco de dolor e incomodidad No le fue fácilmente la verga y tuvo que hacer ciertos esfuerzos que eran un poco dolorososo. Ya tomo algo más de ritmo y empecé a sentirme mas a placer. El dolor se volvió delicioso y ya estaba mas lubricada. Empecé a sentirme a gusto así que aprovehcando mi posición empecé a besarle la oreha, no se porque le gusto si que le bese el cuelo y l cara alternamente. Pero para ese momento mi única intención era tratar de terminar, así que empecé a gemirle en el oído al hombre y no se me ocurrió otra cosa que empezar a lamerle el oído al emitir la lengua. Y encontré un sabor raro e incómodo Pero notando que a él le gustaba y que empezó a darme más duro Seguí haciéndolo Mientras él me follaba en posición de misionero sobre unos bultos que había encima de una latera.
Luego me puso contra el suelo boca abajo, el suelo estaba algo sucio y se sentía un olor de polvo. No praba de decirme como le gust mi culito, que que delicia. El hombre poniendo una mano encima de mi nuca contra el suelo, metió su verga por detrás mío en mi cuquita y me hizo sentir sollozar. Mis senos estaban desnudos contra el suelo y a él no le importaba, simplemente seguía. Estaba obsesionado con darme nalgadas en el culo, que gran culo tienes, que rico debería romperlo me dijo, pero seguía dándome la chochita, mi culo hasta ese momento era virgen y seguiría haciéndolo un par de meses más.
Pronto las embestidas empezaron a ser un poco más rápidas. Yo sentía que había pasado una eternidad, pero apenas eran unos minutos. El hombre me dijo, ven aquí perreta. Puntió mi cara y sin que me diera, y antes de darme cuenta, empezó a regar su semen caliente en mi cara. Me obligó a que le limpiase la verga con la lengua, y luego me dijo que volvería para romperme el culito. Estuve ahí tratando de reponerme y recuperarme de lo que había pasado No había sido una actitud en todo placentera Pero había cumplido un sueño y eso me hacía sentir empoderada Que el hombre se hubiera venido con tanto deseo Y relativamente en poco tiempo me hacía sentir que era yo una mujer apetitosa Y que a pesar de mi físico podía llegar a lograr grandes cosas Algo que demostré con el tiempo
Me dio un trapo sucio para limpiarme y empezó a vestirse. Se sentía culpae y salió con uns mamadas de su moral y su familia bla bla bla. Esas palabras se le iban a caer de nuevo. De eso me di cuenta cuado vi que tenia ciertos fetiches que exploramos. Me sentía sucia, pero también con cierta risa culposa por lo que logré.
Posteriormente terminé de limpiarme, recogí mis cosas y me sacudí un poco el polvo del lugar, me sentía sucia Pero a la vez había en mí cierto sentimiento de perro que se había suscitado Porque noté que cualquier hombre del planeta siempre y cuando yo quisiese lo podría tener a mis pies Deseoso de darle el placer que una mujer como yo, sin límites ni metas puede lograr.
tengo más experiencias pero no sé si les guste mi estilo en este canal


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