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Orgias, Sado Bondage Mujer, Sexo con Madur@s

Primera vez Jovencita y viejo en una ferreteria Parte I

Una chica joven quiere divertirse y le salió cara la broma..
A lo largo de mi vida he hecho muchas cosas vinculadas al ámbito sexual. He sido una ninfómana durante los años que me ha permitido comerme a todo y todos.  No creo que sea del todo gusto por el sexo, es más una exploración racional y minuciosa de hasta donde puede explotarse el placer ¿Qué es lo que se ha hecho?

Vivía yo cerca de mi casa y siempre tenía que pasar cuando llegaba del colegio por el frente de una ferretería donde atendía a un hombre, no una mala persona, pero siempre me miraba con ojos de morbo y de deseo.

A lo largo de mi vida he estado con diferentes hombres, mujeres y he hecho muchas cosas alrededor del ámbito sexual, pocas cosas me han dado asco. Esta fue una de las primeras experiencias en que me empezó a costar, sin embargo aprendí a hacer que esa parte de mí se involucrara con el sexo, entonces la repulsión también estaba mezclada con deseo en este caso.

No era precisamente atractiva, pero siempre he sido rellenita, por lo que mi cuerpo siempre ha tenido unas curvas que atraen. Mido 160, tengo el culo respingadito y redondito, no tengo barriguita, casi no, pero dos hermosas téticas que siempre han sido incomodas, pero no saben pasar desapercibidas.

Todo empezó siendo muy niña, tenía yo apenas 18 años en ese momento. (algo menos, pero no queremos censura de la página. Cambiamos de muchas ciudades, en alguns deje recuerdos. Mi padre cambaba de lugar constantemente por su trabajo, mi mamá le acompañaba y yo estaba sola.   Mis padres no eran descuidados, más bien olvidadizos. Siempre tuve buenas calificaciones, por ello nunca fue un problema que yo estuviera solita.

En un pequeño pueblo en el que nos hospedábamos, mi rutina era igual. Llegar del estudio y caminar unos 400 metros a casa. Pasaba siempre al frente de ua ferreteria de un hombre que llamaremos Ruben. No era un hombre malo, nunca vi ninguna mala intención, pero era evidente que le gustab verme, se le veía el deseo en los ojos cuando me miraba pasar en falda.

Al principio simplemente me causaba repulsión, pero con el tiempo empecé a notar que me gustaba cuando me miraba y que cuando no lo hacía me empezaba a sentir como si ya no fuera bonita. entonces empecé a jugar con ello a pasar disimuladamente dar ciertos saltitos para que se movieran mis tetas subir levemente mi falda o llevar diferentes estilos de peinados y abrir la camisa para que se notara mi escote. El hombremsiempre salia a verme cuando yo pasara y esta vez ello merecía un regalo.

Un día, sbiendo que mis padres no vendrían temprano a casa, me dije que quería hacer una broma. Ya había estado con hombres incluso había estado en un trío. Pero nunc había estado con un hombre mayor y eso me sugirió una idea. Así que pase a saludarlo, pero esta vez, en vez de solo pasar, decidí algo coqueta entrar. Me prepare bien para ese día. Llevaba mi falda a cuadros, algo más alta, unas medias que me llegaban a la pantorrilla, una camisa con el escote algo sacado y un bra blanco divino. Tenia una trenza que me había hecho intencionalmente, y un moño rojo lo adornaba. Me hice un regalito solita. Me puse una tanguita blanc que se escondía en medio de mis nlgas. Estaba hermosa. Preparada, con algo de susto y morbo, me fije que adie estuviera cerca y decidí entrar.

:

  • Hola, ¿cómo estás? me dijo él.
  • ¿Cómo estás señor Rubén?  vamos a decirle así por ahora.
  •  ¿En qué te puedo ayudar, niña? Entonces yo le dije,
  •  no sé, hay mucho en qué me pudiera ayudar.
  • Ah, sí, ¿acaso qué necesitas? ¿Es algún tipo de mueble, algún tipo de llave?

El hombre fue muy respetuoso Así que quise jugar para que Nos pudiéramos saltar el intro – –

  • Simplemente me siento muy sola Y no sé Quisiera estar un poco acompañada ¿Puedo seguir? Puse mi voz algo dulce y eso le pareció gustar. El tipo fácilmente doblaba mi edad, casi triplicaba. Tendría unos 62 años.
  • Sigue niña. El hombre empezó a tratar de mostrarme Y hablarme de tornillos, cables, etc. Me empezó a aburrir así que subi la apuesta.
  • A mi me gustaría ver por ejemplo la puerta cerrada.
  • ¿Y para qué quieres tener la puerta así? – No se si no me entendía o simplemente quería probarme. No quería que se perdiera la emoción con alguien entrando, así que aposte rápido.
  • Porque yo también tengo aquí cosas que mostrarle.- Levante mi falda de medio lado, dejando ver el hilo blanco que llevaba por tanga.

El hombre abrió sus ojos como dos grandes globos y se atrevió a sentirse. Noté cómo se le subía la respiración, noté cómo sus ojos se hacían obnibulados, su respiración se aceleró y se puso como un animal. rápidamente fue y mirando hacia todas partes cerró las puertas de la ferretería. Aquí sabía que ya no habría marcha atrás. Prendió la luz del lugar de una bombilla que apenas alumbraba tenuemente el sitio. El olor a polvo y metal hacía pesado el lugar, me sentía intranquila y comencé a ponerme nerviosa.

Se sentó en una silla y me llamo para sentarme en sus piernas. Así lo hice. Comenzó a besarme, pero tenía un aliento a café y cigarros que no fue de mi agrado, además empezó a lamer mi cara como si fuera un perro, ago que casi no me gusto para ese momento. Tratando de esquivar su cara de la mia, le sugerñi mi pecho y el tipo parecía un enfermo. Empezó a perderse en mis tetas y sin quitarme el bra, trato de sacarlas torpemente para apenas verlas esconderlas en su mugrosa boca. Al principio me picaba un poco, pero luego empezó a gustarme ese picor en os senos. Cuando empezaba a sentirme comoda, el hombre casi me arroja al piso para sacarse la vergha y señalarmela.

Recuerdo que al sacarla senti un olor fuerte y amargo. Era velludo y no la tenia muy larga pero si bastante ancha. No tenía demasiiada experiencia con una vergha asi, además era un poco curvada. Yo estaba de pie viéndolo sacarse los pantaloes con torpez por encima de los zapatos. Así que baje a yudarle, pero sin mediar palabra agarro mi cabeza.

Traté de zafarme pero en ese momento fue imposible, el hombre simplemente me puso de rodillas y subiendose el over all, sacó a su miembro y lo puso directamente en mi boca Sentía un sabor extraño, casi metálico, pero el hombre no tuvo fuerza, fue más bien violento y empezó a follar mi boca con ganas y sentía cada vez vestida en el fondo de mi levanta. Empezó a bufar como un buffalo y parecía gustarle el sabor que producia mi garganta al estrellarse con su glande. Me estaba doliendo las mejillas porque debia abrir demasiado la boca para que me entrase. Creo qe había subestimado al viejo.

Yo estaba empezando a ahogarme y daba grandes arcadas, pero a él le pareció fascinante, hasta que me puso una cachetada en la cara. Al principio me sacó de onda, pero luego me pareció rico y le dije que me pegara más fuerte. Esta vez no me dio y me pegó durísimo. Pero lo que hizo antes fue calentarme más, así que me agachó un poco y decidí dirigirme a sus huevos y empezar a lamerlos. Lo que lo hizo sacar completamente de orbita y tuvo que sostenerse de los lados de las vitrinas para no caerse. En ese momento le dije que empezara a decirme cosas porque eso me excitaba.

Me gusta ser algo detallista, asi que si te gusta, escribeme para subir la segunda Parte.

5 Lecturas/14 enero, 2026/0 Comentarios/por Lorena Lorica
Etiquetas: colegio, culo, follar, joven, mayor, padre, recuerdos, sexo
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