Ultimos Relatos
Celeste tenía 13 años, yo apenas 11. La pubertad de ambos nos llevó a tener sexo sin tener idea de como se hacía. Ni que se sentía. .
Una madre desatendida y un marido que no puede complacerla.
Tanto Alma mi nieta como la Turquita, su amiga, habían visto y probado el sabor y tamaño de mi verga. Obviamente que es bastante común, 20×6,5 no es una locura. Pero para niñas de 11 años obviamente que parecía enorme. Y no conforme ambas con habérmela mamado volvieron por más. .
Las cosas cambiaron drásticamente a nivel familiar, afortunadamente y luego de varios intentos de provocación sexual, mi hermano y yo revivimos los momentos sexuales que compartíamos cuando éramos niños..
Acompañando a papá en una de sus salidas a tomar alcohol, descubro la complicidad que tiene con uno de sus amigos. La curiosidad de descubrir hasta donde tienen complicidad me lleva a tener sexo con un hombre que no es de mi familia.
Le lleno la conchita de leche a mi nena. Cada vez me demuestra ser más sumisa y hace lo que le pido. Estoy formando a una putita hermosa .
Luego de tener que cambiar de casa pereció algo malo, fue el comienzo de nuevas experiencias..
Un amigo de mi papa me enseña los placeres de ordeñar machos con la boca..
