Así termino el relato anterior… Yo: como te envidio tener a estos dos solo para vos para cogerlos cuando quieres. Tío: no es todos los días, pero si, mayormente los tengo cuando quiero Yo: me sorprende que nadie se dé cuanta de nada. Tío: creo que nadie se quiere dar cuenta, o se dan cuenta […]
Una tía le tenía mala voluntad al sobrino de su esposo, hasta que un día lo encontró midiéndose un panti de ella, por lo que lo obligó a que él hiciera todo lo que ella le ordenaba, y poco a poco lo fue feminizando..