Ultimos Relatos




(4 votos)Relato la forma en que una gordita me modelo lencería y nos cogimos en una bodega.




(7 votos)Relato mi encuentro con mi vocal de grupo dentro del local de la cooperativa escolar.




(9 votos)Relato la manera en la que me rompieron el culo en un Campamento Pedagógico, en el que aprendí en verdad muchas cosas.




(4 votos)En este capítulo erótico, Carlos, un empresario de 48 años, llama a casa durante una reunión y accidentalmente escucha a su hijo Juan, de 20 años, cogiéndose a su esposa Elizabeth, de 45 años, en la cama matrimonial. Sin colgar, Elizabeth deja el teléfono en altavoz, permitiendo que Carlos oiga cada.




(4 votos)Carlos envía video de él dominando y cogiendo a Valeria al padre cornudo de ella. Intercambian comentarios sucios y degradantes, gozando el morbo; el padre se excita en lugar de enojarse y pide más..




(6 votos)En un camino rural, Carlos sodomiza a Elizabeth sobre el capó del coche mientras Mara mira, excitando morbosamente a Elizabeth. Luego folla a Mara, y ella se masturba viéndolos. .




(5 votos)En un motel sórdido, Carlos supervisa a su hijo Juan penetrando a su madre Elizabeth, dando órdenes humillantes mientras se masturba, racionalizando el incesto como lección erótica familiar consensual..




(5 votos)En esta ficción erótica transgresora, Carlos (48 años), un padre dominante, imparte una «lección» a su hijo Juan (20 años) sobre cómo cogerse a una «puta», usando a su hija adulta Mara (23 años) como ejemplo vivo en el dormitorio familiar. Mientras observa y se masturba, Carlos humilla verbal y físi.




(3 votos)En esta ficción erótica transgresora ambientada en una casa familiar en México, Carlos, un empresario dominante de 48 años, inicia una red de deseos prohibidos con su hija adulta Mara (23 años), una estudiante independiente, explorando dinámicas incestuosas consensuadas llenas de culpa erótica y pod.




(12 votos)Una madre busca en su hijo, el antídoto contra la vejez pero sólo encuentra semen frío, vergüenza y el silencio roto del último tabú. .
