Blacky cesó sus violentos embistes y pareció calmarse, ya no podía andar más adentro de ella, la había anudada a su pija, Luisa no dejaba de gemir y correrse a alta voz. .
Este es un relato real de la vida de David, un joven de 19 años de Gran Canaria, donde nos cuenta cómo fue su iniciación y la tormentosa relación que mantuvo con su compañero, Fernando, un maduro de 61 años..
Era tan chiquito y flaquito que todo el pueblo lo llamaba “Cagadita”, pero tenía un culito sensacional, me tocó a mí y se me abrieron otras posibilidades..