Tabata era un animal arisco y una verdadera fiera; pienso que siempre estaba de malas, de hecho, yo le tenía miedo, pero me había encaprichado en cogérmela y moquearle la panocha hasta saciarme, y de alguna forma tomar venganza de su difícil trato..
Me llamo Rubén tengo 24 años hace unos día me recibí de profesor de lengua y me toco una escuela solo para mujeres aunque yo no quería pero acepte porque necesitaba el trabajo pero que me iba imaginar lo que pasaba en ese colegio.