Ultimos Relatos
Las cosas empiezan a saberse, y tarde o temprano Judith tendrá que enfrentar la situación,.
Se desabrochó su pantalón militar, y sacó de el su colgante y moreno guevo, para orinar en la cubeta frente a mi, era la primera vez que veía las dimensiones de un guevo adulto, de el salió un chorro grueso y potente de orines y yo permanecía inmute ante aquella situación..
Me subí sobre ella con mi pene durísimo otra vez y busque a tientas su hendidura mojada y ardorosa, encontré esa cuevita de placer y empujé lentamente, quería saborear el momento.
El regreso de mi esposa. Se viene el examen de fidelidad. Ella viene con mucha calentura y necesita verga.
Continúan mis aventuras con mis primos, un fin de semana que me volverá una sumisa muy putita. .
Este relato trae más información sobre cómo fue posible volverme una putita sumisa. .
Pepito y Juani se quedaron llorando y muy asustados después de los correazos que les propinó su abuelo al encontrarlos frotándose sus culitos en la pinga de su tío adolescente. .
Después de perder mi virginidad con Diego me sentía asustado, pero mis deseos pudieron más. Además, un chico de su pandilla se unió a la ecuación..
Desde los 8 años fui el consentido de mi mamá, a esa edad me gustaba cuando lavaba la ropa en el lavadero para verle los calzones.
