¿A quién le puede importar asistir a clases un martes de verano? A mí me importaba. No las clases, a ningún preso le importaban las clases que solo sirven para el buen puntaje durante las audiencias y para distraerse del tedio del pabellón. En realidad me interesaba el profesor, porque tenía buen pa.
Las Noches se convirtieron para mi, en el momento mas placentero de aquel entonces, amaba sentir como la suave y carnosa verga de papá, crecía y se ponía dura en mi boca, cuando yo lo mamaba mientras El dormía..