Lo que yo no sospechaba, era la sorpresa con la que me iba a encontrar inesperadamente, aquella tarde noche, al llegar a la ferranchina. Aquella tarde noche del viernes, iba a ser bien pero que bien follado, iba a quedar bien harto de polla para una buena temporada..
Narciso giró la perilla suavemente y abrió un poco la puerta para espiarla aun sabiendo que corría el riesgo de ser descubierto, pero tuvo su recompensa cuando vio a la jovencita pajeándose culo arriba debajo de sus pantaloncitos ahora transparentes por sus jugos femeninos y frescos. .