Ultimos Relatos
Reencuentro con Moisés, ¡negro hermoso, pito grande, cogelón y lechudo! Después de 30 años, no pudimos evitar volver a hacer el amor..
Quedamos en nos encontraríamos al día siguiente y así fue pero se nos unió su hija.
Me rompieron y tuve consecuencias que aprender.
Dios, el cabrón estaba empalmado, se notaba un rabo duro y muy abultado debía de ser una polla de grandes dimensiones, efectivamente tenía una polla bien grande. Noté como la punta de aquel rabo rozaba mi culito sintiendo como una descarga recorría desde mi ano subiendo por toda mi columna vertebral.
Mamá viene a que cumpla con ella y se lleva un extra. Sofía tiene que entrar por la variante y no le disgusta. Ezequiel resulta ser también un “querendón”..
voy en el metro con mi hermano y termino siendo usada en los baños.
