decidí también pellizcar los pezones de mi conejito y al principio gritó -aaaay duele, para por favor- pero apenas me detuve exigió más -señor lobo aaah mmmh hagalo de nuevo, éso con mis chichitas, aaaaay duele, pero no sé detenga apriete un poco más.
El vaiven se hacia mas violento y descoordinado, la vagina de la chica se notaba empapada, una causa mas de su dolor era el tener el coñito irritado y untado con una crema que le quemaba y ardia. .