Tenía que pasár por un pasíllo éntre las casas cáda noche al llegár del trabájo en lo que veía la reparación de mí auto, había un perrázo muy brávo que no le dába el páso a nádie, el dueño éra indiferénte a lo que hiciéra éste, así que procuré ganárm.
“En realidad, los relatos de iniciación temprana de chicos que no son violados sino seducidos o ellos mismos han provocado la situación, me llevó a abrir mi mente y ver claramente qué y cómo ocurrió mi episodio con el cura cuando era estudiante de bá.