Un viernes revisando un trabajo ella dijo que nos sentáramos en una sala auxiliar donde había un sofá de dos puestos, ella se sentó a mi lado y después de unos minutos sentí que su pierna rozaba la mía y su falda,.
En condiciones normales ante la sociedad podrían creer que es la típica ama de casa que no rompe un plato, eso es lo que simula mi esposa, pero ella en su piel lleva secretos ocultos, excitantes y turbulentos que no se imaginan,.
Cuando creímos que ya había transcurrido el tiempo necesario regresamos a casa y lo primero que hice fue ir al estudio a revisar la grabación de las cámaras de vigilancia y rápidamente confirme que efectivamente.