Volvi a casa después de esa pesada y estresante semana… en casa me esperaba mi pequeño Gabriel mi hijo adorado… durante la semana ausente el ejército me ofreció hacerse cargo de mi hijo, y al regresar me lo traerían a casa….
Repartimos las cervezas y bebimos otra vez… José se sobaba su dura vergota sin ningún pudor delante de nosotros que cada vez soltaba más presemen transparente, espeso y muy seguramente calientito!!! él con la boquilla de una botella vacía recogía t.
Me puse una cómoda playera negra, unos boxers color blanco algo apretados para que remarcaran mis nalgas y unos shorts azules algo largos pero que al igual que los boxers eran ajustados a modo de que remarcaban mi trasero..