Ultimos Relatos
La luz de la pantalla era el único testigo de mi aburrimiento. Eran mas o menos de las 11 de la noche del 31 de octubre, y la casa estaba sumida en un silencio profundo. Mis padres y mi hermana mayor, Selene, estaban fuera, disfrutando de las fiestas..
Enrique no aguanta más y le revienta el hoyito a su nene Juliancito.
Les contaré un poco de lo que he vivido siendo portero responsable de una iglesia, que si no fuera por qué me va muy bien y me han ayudado mucho ya lo hubiera denunciado .
Despues de unos encuentros muy calientes entre dos amigos en el baño de un colegio las cosas se salen de control y les dan rienda suelta a sus bajos instintos. Entre amigos – Capitulo IV. Las cosas dieron un giro más alocado a partir de un suceso familiar….
Había que tomar una decisión, qué era más importante, el amor o los prejuicios. .
9 años, disfraz de Campanita, bolsa llena de dulces. Un “señor amable” me prometió un chocolate gigante… y me sirvió una olla hirviendo por el ano. Quemada, insensible y tirada a la basura..
Bajo el sol inclemente y los ruidos constantes de la construcción, empezó a crecer en mí un deseo salvaje entre el jabón, el lavadero y las miradas furtivas de cuatro albañiles. Un viaje de fin de semana. Un calor sofocante. Cuatro hombres sudorosos. Y yo, dispuesta a todo…
17 años, 5 días cuidando a Alex (femboy fantasma) y Max (hermano tóxico). Empecé cobrando por hora… terminé con bisturí en mano y un “deja de tocarlo o te corto”. No es zoo, pero huele a semen caducado y trauma infantil. .
A los 8 entré a una escuela religiosa donde vendían mis bragas, me usaban de muñeca sexual y un cura miraba para otro lado.
Fui al patio de Camila a broncearme y saludar a su tortuguita “abuelita”. Solo quería darle un besito en el caparazón y comer pollito. ¡Y PUM! Terminé de almohada sexual de un reptil cuarentón que gime como tetera vieja, dilatando mi útero con un pene-aspiradora y bañándome en semen aguado….
