» mas nuestra mirada solo atrapará lo evidente, aquello que está en la superficie. Para saber cuan profundo es, deberíamos poder sumergirnos en sus aguas, y hacerlo antes de su desembocadura. Pues los ríos, como las historias, terminan pero no tienen un final, su caudal solo comienza un nuevo ciclo..
Siguiendo con las aventuras de Cristian y su hijito Ignacio en la región de los ríos, su capital, Valdivia, en compañía de los dos soldados que conocieron el día anterior.
El mejor amigo de mi hermano pequeño recibe una noticia terrible, siempre lo he considerado como un segundo hermano, pero ahora tengo que confortarlo y consolarlo, y nuestra relación deja de ser fraternal.