Llevó su manita para empezar a masturbarme lento y suave. El puto de su padrastro se lo cogía y lo había entrenado bien, porque se metió mi glande a la boca haciendo que me estremezca y sonría..
Ya vi que no tienen tema con la violencia, por lo que seré un poco más gráfico, en siguientes capítulos, ojo, no por que quiera, si no por que así pasó..
En este capítulo verán un poco de violencia y misoginia, si no te agrada o te incomoda, no lo leas, de igual que la primera vez que olí diferente a papi..
La casa estaba en un fraccionamiento de la Zona Metropolitana de Guadalajara, una de esas construcciones de dos pisos con patio trasero y cinco cuartos repartidos entre Alberto y sus cuatro roomies. Olor a café barato, a ropa de gym y a la humedad de julio. Alberto daba clases de regularización.