Luego de que mi hermana me desvirgara, yo no podía borrar de mi mente ese momento. Me pajeaba a cada rato imaginando a mi hermana volviendo a mamarme la verga, o cuando mi tripa finalmente le entró hasta el fondo de su vagina.
Me llamo Ignacio, aunque todo el mundo siempre me ha dicho Nacho, o Nachito, vivía con mis padres y mi hermana menor en un complejo de apartamentos construidos con el fin de ayudar a las clases menos favorecidas. O, en otras palabras, vivía en un edificio, en donde la mayoría de los residentes eran .