El bus de la ruta I-253 llegaba siempre a la misma hora, con su letrero parpadeante y los asientos gastados por cientos de pasajeros que iban y venían sin dejar rastro. Era solo un trayecto más en mi rutina, un tramo entre el trabajo y mi diminuto apartamento, donde nada extraordinario solía ocurrir.
Hola de nuevo yo solo vengo a decir que esta historia no es Real es ficticia para que no allá malentendidos espero y sea de su total agrado si es asi dejen un like un comentario y comenzamos.
Tras los eventos en la secu me tuvieron que cambiar a otra para que dejara de sufrir bullying y allí me encontré con Andy la chica que no me bullyiaba.