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Sexo con Madur@s

CINE DE BARRIO

LA PRIMERA PAJA EN UN CINE. lo he catalogado como sexo con maduros porque realmente creo que es eso. ya me corregirán si no es así..
Cine de barrio.

Llegas corriendo al cine Navarra. En la acera hay aún mucha gente en una fila que avanza despacio hasta la. Entrada. La mayoría son hombres. Estás emocionado, hoy ponen una película de Ágata Lys, tu actriz favorita, en la que aparece desnuda. Excitado entras a la sala cuando acaban de apagar las luces. La platea está bastante llena. Guiándote con la claridad que viene de la pantalla, buscas un asiento libre. Escoges uno junto al pasillo, así no tienes que molestar a nadie al entrar o salir.

Recuerdas que fue Antonio, Toñín, tu compañero de pupitre en octavo de EGB quien llevó aquella primera revista con mujeres desnudas a la casa vacía que el abuelo de Fidel tenía detrás de las escuelas, donde solíais reuniros a fumar a escondidas. Fidel tenía una llave y podíais estar tranquilos en aquel lugar.

La visión de aquellos cuerpos sin ropa os excitaba a los chicos hasta el punto de masturbaros sin ningún reparo mientras os ibais pasando la revista entre vosotros. Después de aquella primera, juntabais dinero para comprar otras Aquellos encuentros con tus amigos podían llevar a pensar, si alguien se enteraba, que erais homosexuales, pero todos estabais seguros de sentiros atraídos por las chicas. Lo vuestro solo era un desahogo inocente de chicos que despertaban sus instintos carnales. Toñín sugirió en alguna ocasión invitar a alguna chica a vuestras reuniones. Pero ¿a quién?

Empiezas a sentir que a medida que tu admirada actriz se va quitando la ropa en la pantalla, tu pene va creciendo. Te mueves en el asiento, esperando que el hombre que está sentado a tu lado no se dé cuenta de la situación que tienes entre tus piernas.

Ágata está colocándose encima de su compañero de reparto, que está tumbado desnudo en una cama. Crees que están realmente follando por la forma de sus movimientos. Aún no sabes que en el cine el sexo no se hace de verdad. Por lo menos en las películas que ponen en salas como esta, no. En ese momento notas como una mano se posa sobre tu rodilla derecha, ascendiendo lentamente hacia tu bragueta. La retiras despacio, no quieres llamar la atención. Tu vecino de asiento no se da por vencido y comienza a bajar la cremallera de tu pantalón. Estás decidido a ver la película tranquilo y vuelves a separar su mano.

Cuando parece que el desconocido te ha dejado en paz, recuerdas que te gustaba espiar a tus vecinas, jóvenes y maduras. Cuanto hubieras dado por poder ver sin que ella te viera a Ágata Lys mientras iba despojándose de su vestido muy despacio, como está haciendo ahora en la pantalla.

Te sentabas en la escalera de tu edificio y cuando alguna chica subía con falda, te inclinabas de forma que pudieras ver sus bragas y parte de sus muslos. A Araceli le gustaba provocarte, abusando de tu inocencia. Jugando a ponerte a cien, ella se subía un poco más la falda y hacía el ademán de apartar la tela de su braguita. Pero en lugar de enseñarte lo que tanto anhelabas, volvía a colocarse bien sus prendas y se sentaba sobre tus piernas, notando el efecto que aquella visión había hecho en ti. Luego, te besaba en los labios mientras colocaba tu mano  sobre su pecho por encima de la ropa. Luego subía corriendo las escaleras hasta su casa.

Aquella calentura  que Araceli conseguía provocarte te llevaba, a solas en el baño, a tocarte hasta conseguir correrte. Pero los juegos con ella, que tú mantenías en secreto sin decírselo a ninguno del grupo, terminaron un día. La vida para ti daba un cambio. Cuando no pudiste seguir estudiando en el pueblo de Extremadura donde vivias, emigraste a Hospitalet de Llobregat, cerca de Barcelona, para trabajar y seguir allí tus estudios. Para despedirse de ti, Araceli aprovechó que no había nadie en su casa para invitarte a subir. Una vez allí solos, cogió tu mano derecha, la guio bajo su falda y la posó sobre su sexo, no llevaba bragas. Te temblaban las piernas, estabas empezando a tener una erección y Araceli, que se dio cuenta, bajó el cierre de tu pantalón.

Y el pesado que tienes al lado que insiste.   Buceando en tu bragueta ha conseguido sacar tu polla del pantalón. Recuerdas haber leído  que había mujeres que  practicaban la prostitución en las últimas filas masturbando a sus clientes, o haciendo alguna mamada,  por unas cuantas pesetas. –¿Seguirá pasando todavía, y habrá hombres que también se dedican a eso?, ¿Tendré que pagarle? –te preguntas.

Es la primera vez que vas a ver una película de destape en ese cine y todavía desconoces que muchos homosexuales lo frecuentan para tener sus encuentros, que incluso hay una zona de la platea donde suelen ponerse y, justo ahí, has ido a sentarte.

El hombre debe tener unos cincuenta, apenas has podido mirarle un par de veces cuando la luz procedente de la pantalla te lo ha permitido. Va bien vestido. Pero eso no te tranquiliza. Llevas poco tiempo en la ciudad y no has hecho amigos todavía. Tu familia te ha advertido que la gran ciudad no es el pueblo y ves atracadores por todas partes.

El cuerpo de Ágata, de espaldas a la cámara, se desliza arriba y abajo sobre su amante, y en ese instante sientes movimiento entre tus piernas. Tu vecino de asiento ha conseguido está haciendote una paja, y tú, lejos de quitarle la mano, te relajas, expectante ante esta nueva experiencia.

Este momento te traslada a una situación parecida. En aquellos juegos del grupo de adolescentes pajilleros que formabais tus amigos y tú, quisisteis ir más lejos, añadiendo unos tocamientos, inocentes al principio, en los que encontrabas un nuevo placer que te gustaba a la vez que te confundía.

u estrella del cine está llegando al clímax y tu pene está a punto de estallar. La mano extraña ha aumentado el ritmo. ¿Qué hago ahora? ¿Le saco su mano? ¿Le masturbo yo a él? De nuevo las dudas.

Has salido del cine antes de que terminase la película, esforzándote en ocultar la mancha que mostraba tu pantalón a la altura de la entrepierna.

6 Lecturas/24 marzo, 2026/0 Comentarios/por giovanotti 15
Etiquetas: amigos, baño, follando, maduros, mamada, mayor, sexo, vecino
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