Cómo conquisté a mi vecino a los 13 – III
Un putito nalgon de 13 años se gana la verga de su vecino descuidado por su esposa..
Esa misma tarde no daba más de las ganas de ir a ver a mi vecino, me exitaba muchosimo fantasear con que era mi esposo. Solo pensar en sentirme su nueva mujer me ponía a mil y se me abría la cola. Esa tarde me cruce con mi vecino por la calle. Nos miramos con sonrisas cómplices, yo no sabia como hablarle nin que decir, así que le dije «hola señor, como está?» Guiñandole un ojito.
Me respondió «hola vecinita, bien»
Le dije: «puedo ir a tu casa esta noche? Vas a estar solito?»
Me dijo: «te espero a comer pizza y helado a las 21»
«Bueno papi preparate que ahí voy a estar» respondí exitadisimo.
A eso de las 20 le dije a mi mamá que mi vecino me había invitado a cenar. Que seguro volvía tarde, que jugariamos a la play, que charlariamos sobre serigrafia (lo que mi vecino me estaba enseñando y fue la razon de conocernos) Mi mamá ni sabía que la esposa de mi vecino se había ido. Me dijo que estaba bien, que papá se había ido a pescar y que ella se iba de una amiga a pasar la noche, que se quedaba tranquila porque yo iba a estar justo al lado de casa.
Me fui al baño con un pedazo de manteca, me bañe, me hice una gran enema con agua tibia con la manguera del duchador, como hacía siempre que me iba a meter los pepinotes en el culo, hasta que el agua saliera limpia. Me metí medio paquete de manteca en la cola. Entró fácil -como ya conté en mis anteriores relatos mi culito adolescente estaba abiertisimo, a mis 13 años tenia el culo de una puta- y deje la mantequita adentro. Mientras me bañaba mi mamá se fue de su amiga y quede solo. Me perfume la cola con desodorante Impulse de mi mama, me puse sus cremas y busque entre su ropa. Ya expliqué que ella me tuvo de muy joven, tenía ropa extremedamente sexy, desde vestiditos hasta lencería.
Le agarre un liguero o portaligas negro con sus medias y me lo puse, una tanga con encaje u olanes negra, también con su corpiñito en conjunto. Me quedaba perfecto, yo tenia cuerpo muy demasiado femenino y mi micropene ni se veía. Me puse un vestidito negro ajustadisimo y cortito, y arriba una remera o playera de hombre y un pulover, buzo o suéter mio grande. Debajo un Jean mio muy suelto.
De afuera era un nene, adentro era una puta terrible. Me lleve un pintalabios rojo de mi mama -de esos que no manchan al besar- en el bolsillo y un rimmel de pestañas.
Me fui de mi vecino y me hizo pasar. Me saludo con un beso normal. Le dije que iba al baño. Me dijo que ya había llamado a la pizzeria.
Entre al baño y me saque mi ropa. Me quedé con el vestidito, el liguero o portaligas pero en mis zapatillas all star de adolescente, me pinte la boquita carnosa que tengo de rojo furioso, y me levante las pestañas con el rimmel que quedaron super femeninas. Era un nene-puta… Despeine un poco mi pelito corto peinadito con raya al costado que quedo muy fashion. Antes se salir del baño mi vecino me aviso que ya había llegado la pizza y el helado.
Le dije que se preparara, y salí al encuentro de mi macho…
Cuando me vio abrió los ojos y se quedó helado. Le dije «te gusta papi?» Y quebre la cintura.
Tragó saliva y respondió «me encanta amor» se acercó y nos besamos, me devoró la boca. Le dije que comieramos la pizza.
Nos sentamos en su cama matrimonial a comer. No dejaba de mirarme. No hablábamos y comíamos, estaba riquisima. Se levantó a buscar vasos y aproveché para ser puta bien sucia, y me puse en cuatro en pompa sobre el borde de la cama mientras comía pizza de la caja, cuando volvió me encontró así ofreciéndole la cola.
Entendió el mensaje, dejó los vasos y se acercó desde atrás. Me tomó de la cintura y me apoyo el paquete de su jean, frotándose fuerte. Yo comía pizza. Gire la cabeza para mirarlo a los ojos mientras mordía pizza.
El se bajó el cierre y sacó su vergota gorda, dura y venosa de unos 20 cmts mientras me subía el vestidito y me corría la tanga.
Apunto su cabeza brillante a mi culo y apenas la apoyó, empuje hacia atrás yo solito sorprendiendolo y me entró toda por la lúbricacion de la manteca. Me estremecí de placer… solté un gemido con la boca rojisima y llena de pizza. El aprovecho para apretarme la cinturita y sacarme la verga hasta la punta para volver a embocarme a fondo lentamente pero sin pausa. Que ricura.
Ahí yo mismo empecé a mecerme para jugar con esa verga, desde el tronco a la punta me empalaba solito. «Que buen culo… es mejor que una conchita» me dijo.
«Te gusta mas que la concha de la boluda de tu esposa?» Le dije.
«Obvio amor, mucho más!» Dijo susurrando mientras me daba a buen ritmo disfrutandome.
Yo estaba enloquecido. Me sentía la puta más puta. Mi macho robado a una hembra me prefería a mi. Me estaban culeando mientras comía pizza en la cama de esa estúpida, yo era su remplazo. Era una situación demasiado caliente.
Yo era la dueña de un hombre y de su verga y el era mi papi. Ese chorizote era mi juguete nuevo.
El me dijo que a las esposas había que alimentarlas… y me seguía culeando de una forma hermosa. Era genial que a ambos nos gustaba decir cosas sucias!
Mientras gozaba esa pija, mire hacia atrás, mordí un buen pedazo de pizza y agitado con la boca llena mientras mi esposo me sarandeaba como a una muñequita de trapo le dije que dejara a su esposa por mi. El sonrió y respondió culeandome brutalmente, hasta el fondo, casi sacandola toda y embocandola toda otra vez. En ese momento tuve mi orgasmo anal de la terrible exitacion que sentía.
Tomó una porción de pizza, me levantó del cuello hacia él y me la metió a lo bruto en la boca, era demasiada, me ahogaba, pero me encantaba y me entregué sin chistar empujando la cola hacia su verga mientras masticaba como podía, desesperado.
Mi pitito escupió su juguito, mi culote nalgón palpitaba rítmicamente masticando la poronga de mi marido, apretandosela, algo que el respondió empujando con más fuerza, hasta dejarme empañado en esa barra de carne y empezó a darme mi premio, escupiendo esa leche de macho espesa, nutritiva y caliente que inundaba mi culo abieeto de 13 años… tuve otro orgasmo.
Que delicia de verga. Que rica pizza! Que puta soy y tan chiquito. Que buen macho tengo ahora. Es mi sueño. Quiero ser su puta particular. Obedecerle. Someterme. Quiero guardar su verga y su leche todos los días en mi interior. Ser su mujer, su hembra.
Se lo dije: «papi quiero ser tu puta, tu mujer, tu esposa. Remplazar a la que no te atiende como te mereces, amorcito»
Sin sacarme la verga que seguía como de acero, me acerco a él tomándome de los hombros mientras me mantenía enhebrado en la chota y me besó larga y sabrosamente con mucha lengua y saliva, con gustito a pizza. Me devoré se lengua, su boca con barba, mientras me metía yo mismo la verga empujando lo más posible. La quería ahí encarnada para siempre. Me dijo «ya sos mi hembrita puta de mierda… te voy a culear como tenga ganas». Me saco la verga de golpe, me descorchó el culo hasta con ruidito, y me empujó tan fuertemente que caí con la cara maquilladita sobre la caja de pizza, con el culo en pompa y abierto… así me quede un rato. Me sentía vacío sin su poronga. El solo disfrutaba el espectáculo. Me metio un dedo en el culo y lo movió para todos lados, algo que me enloqueció. Me puso la tanga en su lugar, me bajo el vestido, me pegó una cachetada en la nalgota y se fue al baño.
Y todavía falta contarles cuando tomamos el helado!!
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