PERRA CRIOLLA DE BUEN TAMAÑO EN CELO
No soy fan de las perras, pero cuando están bien cuidadas y han sido solamente mías, aprovecho cada celo que tengan.
Como les comenté en mis anteriores narraciones, la navidad del 2025 y año nuevo la pasé cerca a Bogotá en un pueblo que se llama Subachoque, ahí le metí una culiada a una llama y a una vaca de raza Dexter, pero tocó regresar a la finca porque el cuidandero va a ausentarse 15 días para ir donde los suegros y los papás, al llegar el 9 de enero de 2026, me puse al tanto de todo y a eso de las cuatro de la tarde, después de terminar las labores de ese día, el cuidandero se fue con su familia, yo quedé completamente solo y a mis anchas. Me puse a ver porno un rato y tal que cual vídeo de zoofilia, al rato pasé por los galpones, no se me antojó comer culos, pasé por las porquerizas estaban demasiado sucias las cerdas, el ganado no me despertó nada de nada, igual las ovejas, pero la perra criolla del cuidandero estaba encerrada en los caniles y en celo.
Aunque no me gustan mucho no quiere decir que no las clave cada que puedo, pero sobre todo que sea un animal vacunado, no tan perra y que en lo posible sea únicamente para mí
Esperé que cayera la noche, fui al canil la saqué y la llevé para mi habitación para poder disfrutar de ese apetitoso manjar, como la perra come solo concentrado, se asea muy bien, se vacuna contra parásitos no huele nada mal y es bien sana, no hay problema, la vulva la tenía toda inflamada, bastante húmeda y estaba muy receptiva, al entrar a la habitación nos pusimos a jugar, corría, brincaba, la agarraba por las caderas y hacía como sí me la fuera a culiar, la perra hacia el rabo para un lado quietica, me desvestí totalmente quedando verga expuesta y bien dura, al verla desesperadamente se volteó de una, me la olió y se puso a dar lengüetazos con sutiles mordiscos, yo estaba que no aguantaba por lo que la voltee, le abrí los labios de su vulva que estaba bien carnosa, hinchadísima, rosadita, votaba abundante moco cristalino, yo la agarré por las caderas tipo perruno y le introduje la cabeza de la verga, la perra levantó las caderas dejando su vulva bien expuesta, toda elevada e hizo su cola para un lado, empecé a meterle poco a poco la verga cómo calentándola y como estaba bien lubricada, se fue comiendo la verga poco a poco, pero hubo un momento en que no pasaba de la mitad, por lo que sacaba lentamente la verga y se la volvía a mandar, en cada empujada se fruncía y se arqueaba, en una de esas repeticiones la perra aflojó y toda mi verga se desapareció, se puso inquieta y trataba de brincar, luego se echó de lado y se puso a lamerme la verga y su vulva, yo la acomodé y seguí culiandola, que rico se sentía toda caliente, suave, apretadita, mojada, luego tuvo muchísimas contracciones esperé que le pasaran y empecé nuevamente a bombear lentamente un buen rato, volvió a tener contracciones continúas especialmente en la entrada porque me apretaba fuerte la base de la verga, me apretaba y soltaba el pene, me hice hacia atrás y pude observar que contraía bastante fuerte como tratando de agarrarme la verga para ella, la perra jadeaba bastante y sé que le gustaba porque por momentos también culeaba hacia atrás y movía las ancas rapidísimo, dejé mi verga bien enterrada un rato para sentir el placer de sus contracciones, luego saqué la verga y recosté a la perra panza arriba en la cama, en esa posición la ensarté hasta las bolas, como pude la abrasé bien por el lomo, la sostuve contra mí y me puse de píe panza contra panza con ella alzada y bien clavada, literalmente la sostenía con la verga, caminaba lentamente por la habitación sintiendo que la perra me apretaba durísimo la verga, movía las patas como si buscara en que apoyarlas, yo no me aguanté más llegando al placer y al éxtasis del clímax, comencé a descargar todo mi semen dentro de ella, era un placer inexplicable tanto por la posición como como el goce que me producía, en la medida que mi verga se engrosaba por el flujo del semen, aún con más fuerza la perra comenzó a tener contracciones prolongadas, cuando terminé de eyacular la perra se puso inquieta, por lo cual la recosté en la cama y me le quedé encima un rato, pude sentir que trataba de retenerme la verga, esperé unos minutos hasta que mi verga perdió erección, la perrita tenía la vulva contraída y lo podía sentir cuando iba halando la verga para sacarla porque veía que se estiraba en la medida que la sacaba, la verga salió llena de semen y toda cabezona, toda mojada, la perra al sentir que la verga había salido, ella se levantó se puso a correr y ladrar, luego se echó al piso y comenzó a pasar la lengua por su vulva, todo exhausto me senté e la cama, luego la perra se me fue encima, metió la cabeza entre mis piernas y me lamia muchísimo el pene hasta dejarlo completamente limpio, al terminar se acostó en el piso dejándome ver esa hinchadísima vulva, exageradamente grande, húmeda, y en el ambiente se percibía las feromonas de la perra, me vestí y traté de sacarla para el canil pero no hizo caso, yo me recosté y me quedé dormido, a eso de la una de la mañana me desperté con la verga tiesa por eso sin dudarlo la subí a la cama, la recosté de lado y la ensarté hasta las bolas, así permanecí bastante rato hasta que o aguanté, la levante y le metí otra clavada que me hizo sudar bastante.
De todas maneras el sábado le metí una culiada a una novilla amarilla e hice un corto vídeo que publicaré en ZOOX18 y lógicamente escribiré esa aventura.




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