Me volví adicta a la leche de Alonso
Mi caballo Alonso es un semental completo pero desde hace unos meses ya no usa su extractor de semen, ahora yo soy su extractora de semen..
Hace unos años recibí a Alonso en mi finca, un semental manchado y criollo que era usado para paseos en el pueblo. En un principio era bastante desconfiado pero con el tiempo y los cuidados Alonso resultó ser un caballo muy amigable y tranquilo (Por no decir que con una verga enorme de 35 cm).
No tengo marido y a mis 27 años empecé a cuidar la finca por mi cuenta por lo que resultaba estar siempre ocupada, masturbándome con dildos aburridos y genéricos que conseguía siendo el más atrevido un dildo de verga oscura que tenía unas cuantas vergas marcadas.
Las noches de calor se me hacían eternas y en ese momento solo conocía la zoofilia con burras como un chiste cultural en zonas de mi país pero nunca me espere mamando la verga de ese caballo manchado que al pasar a su lado buscaba mis caricias en su suave cara.
Cada vez que pasaba cerca de Alonso miraba su verga dentro de aquel grueso prepucio junto a esas grandes y redondas bolas, eran tentadoras pero tenía miedo, se veía tan imponente que sentía que podría destruir mi mandíbula si siquiera intentaba darle una mamada en ese glande escondido bajo su prepucio suave y regordete.
Con los hombres nunca me ha ido especialmente bien, muchos se interesan por un instante hasta que sutilmente miento acerca de la finca diciendo que la estoy cuidando por estos días pues si alguien me va a amar no quiero que sea por mis terrenos. La virginidad la perdí a los 15 con un amigo de esas épocas, mis padres habían decidido vivir por un tiempo en un pueblo que quedaba no muy lejos de la finca, ahí conocí a Juan, un chico bastante tranquilo y un poco delgado el cual me solía coquetear y arrinconar al final de clases, un día entre esos coqueteos me llegó a rozar el coño lo que me envalentono para darle un beso e invitarlo a un corral vacío que no usábamos para nada, la calentura de ambos era evidente al punto que al estar llegando mis manos no se separaban de su pantalón rascando esa erección que para ese entonces me parecía enorme pero… eso fue lo más emocionante del encuentro, Juan apenas verme el culo se empezó a masturbar un poco y cuando la fue a meter no pudo evitar correrse por lo que fingiendo gran excitación lo acompañe a la salida. Ahí mis intentos de perder la virginidad habían sido en vano pero al entrar en casa vi que solo estaba Rambo para recibirme, un Golden que tuvimos por esa época y que fue mi primer amante, al verme llegar húmeda y un tanto decepcionada Rambo empezó a saltar sobre mí, pasando sus patas contra mi pelvis e intentaba darme ánimos con lamidas juguetonas pero todo tenía una razón, cuando me entre a cambiar a mi habitación vi que Rambo tenía una enorme erección, su verga me daba pavor, de colores grises mayormente pero en ese momento solo pensé en modelar de forma un tanto coqueta para él, su cola se movía rápidamente se veía emocionado pero yo seguía algo indecisa siendo Rambo quien tomó la iniciativa saltando a mi pierna desnuda y restregando esa dura y desagradable verga contra esta.
Pero este texto no es de Rambo, es sobre Alonso mi delicioso semental que para mí me trata igual de hermoso que Rambo el cual lamentablemente ya dejó esta tierra hace unos años. Ya con experiencia en la Zoofilia no debía de temer mucho por no complacer a Alonso por lo que un día de celebración en el pueblo aproveche a pasearme solo con las botas hacía en corral de Alonso donde empecé nuevamente a coquetearle a acariciarle de forma más pícara y lasciva e incluso pasándole una zanahoria que me había mojado hace unos minutos la cual comió con todo gusto, relamiéndose Alonso finalmente sacó esa enorme verga equina para mí, era como un sueño por lo que al apenas verla lleve una mano hacia esta para empezar a masturbarlo mientras lentamente me hacía abajo de él, mi boca pasaba a pocos centímetros de su enorme glande plano y rosadito y el cuidadosamente se acomodaba para que pudiera masturbarlo. Tras unos minutos me animé finalmente a meter esa verga en mi boca, lamiendo su glande como si fuera una paleta, mi lengua iba en círculos mientras que con cuidado de no lastimar mi mandíbula abría la boca para empezar a chuparle, mi mente estaba enfocada únicamente en complacer a mi hermoso semental el cual apenas hacía unos cuantos relinchos, el pensar en que quedaría bañada en su leche blanca y cálida me excitaba aún más pero mi boca no podía darle más placer por lo que mis manos las lleve a sus suaves bolas las cuales temblaban con el tacto.
Pasaron así los minutos que para mí fueron como horas enteras hasta que con unos pasos hacia adelante de Alonso una enorme carga de semen salió hacia mi boca, saliendo por la comisura de mis labios y separándome de Alonso su corrida siguió hasta que nuevamente esa deliciosa verga entró a su cálido hogar, estaba cubierta casi por completo de su cálido amor por lo que decidí quedarme un rato acostada abajo de él mientras recuperaba el aliento, me alcance a tragar un poco de su leche la cual no sabía para nada mal, era un sabor lascivo que me exponía ante mi mente como una puta que ordeña con la boca y eso genuinamente me encantaba.
Ahora Alonso es cómo mi amante, mi compañero sexual que siempre está disponible para soltarme su deliciosa leche directo en la cara. Ahora mi objetivo es conseguir un amante canino para que me comparta junto a Alonso mi amado se
mental
Uffff que rico me encantaría ser tu novio y verte hacer eso, me gustan las chicas que son aventadas a explorar cosas nuevas