La historia sigue la lenta pero inexorable transformación de Alina en la perra sumisa que Rowan soñaba, hasta el punto de prometerle matrimonio para sellar su posesión legal. Alina ya no recuerda la libertad: solo existe para obedecer, complacer y amar a su dueño como él exige..Leer más
Su verga palpitaba contra mi lengua, su respiración temblaba mientras me abría el culo con la boca. No dijimos mucho, solo gemidos, saliva y deseo sucio. Esa noche no acabó, quedó a medias… pero ahora, lo quiero entero: adentro, gimiendo, corriéndose dentro de mí..Leer más