Relato sadomasoquista donde iréis conociendo a la abuela Remedios. Una abuela sádica que disfruta castigando y humillando. Historia de como me convertí en un esclavo masoquista. El final promete no defraudar..Leer más
El abdomen del hombre se ondulaba en cada golpe de piel y sus pectorales peludos brincaban en cada penetración, como si en cada arremetida usara todo su cuerpo para penetrarme. Los ojos del hombre estaban fijos en mí, en mi cara roja de niña, mi boca abierta, salivando y mis ojos llorosos..Leer más