No podía creer lo que veía y más por qué mi nena estaba disfrutando esa lengua experta de Román. La escena no me horrorizo sino que me llenó el cuerpo de una extraña y deliciosa sensación de placer.
Desde niño de mi padre aprendí a disfrutar del sexo y ahora de adolescente vivo una doble vida. Mi fiesta de cumpleaños marco y fue el punto de partida a muchos sucesos en mi vida..Leer más