Descubriendo mi sexualidad con los chicos del pueblo. ¿Qué tan estrecho puede ser mi culito?.
Listado de la etiqueta: mayores
(8 votos)
(8 votos)
Un Relato basado en una leyenda popular de la historia del pueblo rural en donde pasé mi infancia, la historia es usada aun hoy para espantar a los niños que se portan mal aunque el verdadero contexto de esta sea mucho menos apto para niños de lo que. Leer más
(9 votos)
El Tercer breve relato de experiencias reales que otras personas me contaron y yo, por voluntad propia he decidido escribir como ejercicio literario, esta vez, una de las caras feas de la sociedad, los niños de la calle y los peligros a los cuales se. Leer más
(5 votos)
-Ya te tengo, putito, ya eres mío. -a pesar de tener toda la verga dentro, con los testículos en la puerta del ano, continuaba apretando. Lo peor había pasado y solo sentía la agradable sensación de su verga en mi recto y los anillos de mi ano abraz. Leer más
(3 votos)
Ahora era Alex el que realizaba los movimientos de cópula, subiendo y bajando, follando el culo de su amigo y logrando que también Davy me diera placer con el movimiento lento de su verga enterrada en mí.. Leer más
(4 votos)
Se desacopló de mi culo sacando la polla y se arrodilló a mi lado, bajó la cabeza y me dio un beso en la mejilla.. Leer más
(9 votos)
Llenaba todo mi recto y jadeaba del esfuerzo igual que yo, había entrado todo, su polla latía furiosa en mi culo y lo moví en círculos leves para notar su grosor y dureza.. Leer más
(4 votos)
El rabo de mi hermano sabía de locura pero lo saqué pasándole la mano para envolverlo en la saliva y me coloqué de espaldas a él entregándole mi culo, entregándome del todo para que me hiciera su puta.. Leer más
(9 votos)
Dorita mi abuela materna ha sido mi maxima inspiracion sexual durante toda mi adolescencia, ella era una mujer gordita, con tetas grandes y caidas, de axilas peludas, de baja estatura, panzona, con mucha celulitis, rubia, linda de cara, con ojos azu. Leer más
(8 votos)
-¡Cabrón de mierda! -salió corriendo gritando a Óliver y este se volvió a sentar con papá a su lado. José no levantaba la cara y notaba que lloraba encogiéndosele los hombros. Óliver y papá me miraban fijamente, esperando que la solución la diera yo . Leer más
