Me cogí a mi novia en esa cama que nos traía tantos recuerdos a ambos, tal vez esa cama tenía algo de culpa de las noches de sexo y pasión que siguieron.Leer más
—¡Ay! perro conch’e tu madre … que me estas arañando la espalda … ¡ay! … ¡ay! … — no se en que modo me moví, pero su pene se encajo de sopetón en mi concha y me hizo gritar —¡Ay! … ¡Ay! … conch’e tu madre … ¡Ay! … ooohhh … ooohhh … ssiii … ¡Ay! … — .Leer más