Entonces, cuando creí que jamás pasaría, pasó. Todo aquello que jamás creí tener algún día, lo tuve. Ella dijo que si, y disfrute cada momento de tocarla de pies a cabeza. .
Aún no recuerdo cómo empezó, solo se que tenía algunos 13 años cuando me entró la curiosidad. Quizá fueron videos que veía en internet, o tal vez el morbo de ver animales apareándose..