A mis 11 años quería un pene y conseguí dos (segunda parte)
Mis Gemelitos son iguales por fuera pero muy diferentes en el sexo.
Habían pasado ya dos semanas desde mi primer encuentro con mis guapos, a partir de ese día buscábamos momentos para besarnos y tocarnos, nos coordinábamos para salir al baño al mismo tiempo, lamentablemente solo uno de ellos pedía permiso a la vez por lo que no había tenido la oportunidad de estar con mis dos guapos salvo en el receso, pero nada sexual con ellos juntos.
Estar por separado con mis amores me sirvió para confirmar lo que ya sabía, eran iguales físicamente, pero en el sexo no se parecían ni un poco, por un lado Felipe era todo un caballero, suave, atento y muy cuidadoso, mientras que Juan era rudo, me usaba como un objeto y me hablaba sucio para que puedan imaginar mejor la diferencia empezaré por contar como fue mi primer experiencia individual con cada uno de ellos
En esa secundaria varios baños distribuidos en toda la escuela ya que había tres edificios en los que estaban divididos tanto las aulas de los grupos como los salones para talleres, la biblioteca, el personal administrativo etc. Pero había unos baños en especial que casi nunca se usaban, estaban en el patio, en la parte mas alejada de los tres edificios por lo que acordamos vernos en esos baños, en los de mujeres justo a las 12:20, veinte minutos después de terminar el receso, me pidieron elegir a cual de ellos quería ver primero y elegí a Felipe, pues quería ver la reacción de Juan y justo como pensé no le gustó la idea jaja
El primer día debo confesar que sentía algo de miedo, pero era algo excitante, pensar que me podían atrapar en el baño dándole un oral o a ellos lamiendo mi conchita, incluso fantaseaba con que quien nos encontrara fuera un maestro y me obligara a coger con él para no decir nada…. En fin, me desvío de la historia jaja disculpen ustedes, el punto es que ese día llegué antes que Felipe, pasaron un par de minutos que parecían eternos entre las ganas y el nerviosismo, por fin vi que mi guapo se asomó con timidez para revisar que no hubiera nadie, lo tomé de la mano y lo llevé hasta el cubículo mas alejado de la puerta, entramos, me senté en la tasa mientras desabrochaba su pantalón para empezar a chuparle su deliciosa verga, Felipe hablaba bajito, se notaba su nerviosismo y miedo en la voz
F: Yesy, crees que no nos descubran, perdón por llegar tarde casi me arrepiento ¿No estas molesta conmigo verdad?
Y: ¿Una persona molesta haría esto? -dije con tono sexy mientras pasaba mi lengua desde la base de sus huevos hasta la punta de su verga para después introducirla de golpe toda en mi boca-
F: ¡Ah que rico! Me encantas Yesy eres la niña mas linda de toda la escuela -Seguía murmurando mi guapo-
No quería que se corriera aún y por sus gemidos de placer pensé que lo haría así que sin levantarme tomé con fuerza su cabello y tiré hacia abajo para dirigirlo
F: ¡Auch me duele!
Y: Ya te di placer, te toca a ti, chúpame mi conchita -Le ordené mientras dirigía su cabeza a mi entrepierna al mismo tiempo que me abría de piernas y me inclinaba hacia atrás, era delicioso, sentir su lengua jugando con mi clítoris, en momentos el deseo y la pasión me controlaban y hundía con fuerza la cabeza de mi sumiso, lo que habíamos hecho el día anterior en mi casa fue muy rico, pero no llegué al orgasmo, aunque no lo supe hasta ese día con la cabeza de mi guapo entre las piernas
Y: ¡Bésame guapo, bésame y mastúrbame ya! -Dije con un tono de voz bastante alto, para ese punto ya no me importaba nada, si hubiera llegado el director y abierto la puerta de aquel cubículo no me hubiera detenido, lo hubiera invitado a cogerme a él también-
El placer estaba experimentando al sentir sus dedos entrar y salir de mi vagina era magnífico hubiera gritado y toda la escuela me habría escuchado de no ser por que la lengua de mi guapo lo impedía, Felipe tenía un talento innato para complacer mujeres, cada lengüetazo, cada tocamiento, cada beso, la velocidad con la que me masturbaba todo era exacto yo me sentía explotar de placer hasta que no pude evitarlo y una cascada salió de mi ser que mojó la mano de Felipe quien se llevó sus dedos a la boca para saborear mi regalito
Y: ¿Te gusta su sabor guapo?
F: Me encanta mi amor
Y: Entonces usa esa lengua tuya para que me limpies mi conchita que mira como la dejaste
Felipe además de ser el amante perfecto era un sirviente leal, nunca dudaba de lo que le pedía, solo lo hacía y ya después de lamer mi conchita para dejarla reluciente le dije con una seña que se pusiera de pie, seguí mamando su verga hasta que se vino en mi boca pero no lo tragué, lo devolví dentro de una botella de agua fresca que compré en el receso precisamente para esto, quería beber la lechita de mis guapos todo el día y que no acabara tan rápido. Terminamos, salimos de ahí, me dio un besito de despedida y nos fuimos a nuestros salones.
Pasaron las clases, yo estaba fascinada, acababa de tener la experiencia mas deliciosa de mi vida (hasta ese momento) y nadie lo sospechaba, todo seguía tan normal como siempre, llegó la hora de la salida y dado que ese día fueron por mi no pude despedirme de ellos como siempre así que de lejos solo les grité “Juan, Felipe, nos vemos mañana” Voltearon ambos agitando su mano en el aire a modo de despedida mientras yo le daba un sorbo a mi botella lo que provocó una sonrisa cómplice en Felipe.
Al día siguiente pedí permiso a la misma hora para salir al baño, con mi botella en la mano iba ahora mas confiada, planeando hacer lo mismo que hice ayer, pero fue todo muy diferente, apenas crucé la puerta del baño sentí una mano jalando mi cabello con Fuerza, era Juan quien ya estaba esperándome, me jaló hacia él detrás de la puerta en dónde ya me esperaba con los pantalones abajo y su pene durísimo, sin soltarme me hizo hincarme frente a él para que se la chupara, yo solo hice mi trabajo, chupar, lamer y mamar como lo hace una niña buena, Juan hundía su verga en mi boca, la fuerza con la que lo hacía si hubiera sido de un tamaño adecuado habría llegado hasta la garganta, pasamos así unos momentos hasta que sin dar explicaciones me tomó del cuello, me puso de pie y me giró para quedar de espaldas frente a él, sin separar la mano del cuello comenzó a masturbarme lo que provocó algo extraño, por una parte la forma en la que me trataba me encantaba, no tenía que hacer nada, solo déjame llevar, pero por otra no disfrutaba lo suficiente, era torpe al meter sus dedos en mí, sentía su verga en mi culo pero solo eso, no la movía, no la usaba.
Me solté de su agarre y me senté en los lavabos, abrí mi pierna y lo miré directamente mientras me mordía los labios, sabía que él no necesitaba indicaciones, fue directo a chuparme mi conchita, lo hizo un largo rato pero no pasó nada más, no me estremecí como el día anterior, no hubo juguito de placer como con su hermano.
Algo decepcionada bajé de los lavabos, para chuparle su verga y sacarle la leche porque aunque no había sido lo que esperaba tenía planes para el néctar de mi guapo, no tardé casi nada (otra decepción) nuevamente guardé su lechita en mi botella de agua que en esta ocasión era de coco, la favorita de mi amiga Cinthia, nos acomodamos, arreglamos y salimos, Juan intentó besarme pero lo detuve
Y: Otro día guapo o quieres probar tu propia leche?
J: Jaja que linda putita pensando en mi bienestar, te veo mañana -Mientras terminaba la frase me daba una nalgada fuerte, bastante rica jaja-
Subí al salón, puse la botella frente a mi amiga y le dije “Toma, te traje algo”
C: Ay gracias, me estaba muriendo de sed
Abrió la botella y tomó un trago enorme casi de media botella, la observó con curiosidad un par de segundos para decirme “Está muy rica la compraste aquí o la hiciste tú”
Y: Un poco de ambas cosas
C: Jajaja Siempre con tus boberías, pero muchas gracias
Al terminar las clases me despedí de Cinthia quien me recordó que teníamos un trabajo juntas que hacer por lo que tendría que ir a su casa ese fin de semana para terminarlo. No me agradaba la idea, amaba pasar tiempo con mi amiga pero hacer tarea nunca fue lo mío jajaja
Cinthia se fue y yo fui con los gemelos a despedirme, nos fuimos a la vuelta de la esquina, en una zona poco transitada
Y: Nos vemos el lunes guapos – Dije mientras me inclinaba un poco hacia adelante y apuntaba con mis dedos mis mejillas pidiendo un beso de despedida-
Me dieron un beso cada uno en una mejilla, apunté mi cuello con ambos dedos, juan me dio un lengüetazo mientras que Felipe un beso lleno de amor, abrí mi blusa dejando ver mis pezones, Juan lo mordió juguetonamente y Felipe lo lamió de forma magistral, para finalizar levanté mi falda dejándoles ver mi culo, mientras que uno lo apretó muy rico el otro me dio una nalgada fuerte…. Creo que no necesito decirles quien hizo que jajaja.
Hasta aquí mi segundo relato, en el siguiente les platicaré lo que pasó ese fin de semana en casa de Cinthia, gracias por sus mensajitos, perdonen que no les responda los correos tan rápido como quisieran jeje, son mas de los que pensé y es tardado, también me disculpo por no poder contarles todas mis experiencias por allá, pero no quiero hacer spoilers de mis próximos relatos espero lo entiendan preciosos y no se pongan de intensos pidiendo fotos o videos no quiero bloquearlos, seamos amigos (besos)


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!