A mis 6 años, DON PEDRO ya quería romper mi culo pero no se le hizo
Logro su cometido a mis 11 años, un sr viudo de 52 años pero yo fui quien busco el encuentro que fue de lo más ecxitante, morboso y perverso qué he vivido y que a sido lo máximo, el echo de sentirme vulnerable ante la dominación de un macho hace que me ponga bien dura.
….Mi nombre es actualmente es Lizzie, tengo 18 años como chica desde que hice mi transición a mis 16 mi piel es clara apiñonada ojos grandes café medio, cabello negro largo y rizado hasta un poco debajo de los hombros, labios carnositos, tengo busto por hormonas, tienen una caída espectacular a pesar de no ser tan grandes, mis nalgas son muy redondillas paraditas ymuy traviesas, piernas muy bien torneadas las cuales tengo desde muy corta edad por el gran gusto bicicletero y por que desde chiquilla fui muy andariega y siempre me a gustado mostrar con shorts cortos con mucho orgullo.
Como mencione en el título mi primera vez fue teniendo esa corta edad y fue algo muy delirante, extaciante y exitante qué hasta la fecha cuando lo recuerdo, juro sentir ese edor de su aroma tan fuerte y dominante ala ves y como deseo regresar el tiempo y vivir nuevamente esa experiencia pero desearía que fuera con un vil desconocido jaja pues sigo contando, desde muy pequeño a mi siempre me gusto el trato con los adultos debido a la sensatez y madurez. Los juegos de niños me eran muy básicos y yo siempre buscaba lo interesante lo intrigante pero desde la venta de chocolates caseros de molde y todo siempre ame la repostería ya que mi madre en aquel tiempo iba mucho a cursos pero quien terminaba apuntando todo era yo y mi mamá nunca fue buena para las medidas ni para seguir recetas jajaja mi mama es mejor en la cocina en eso su sazón es inigualable.
En aquel tiempo pues mi estatura era ni más ni Menos que de 1.20 mts y el peso 45 kg, mi trasero rendondilo y parádillo y nada de vello lampiño en totalidad y oyito obviamente virgen literal nudo de globo, cerradito, cerradito, apretadito. Una intensa suavidad al tacto tal cual piel y color del durazno. mis piernas eran delgadas blancas muy tersas y bien torneadas por el ejercicio de la bicicleta o de caminar para vender. Me gustaba vestir cómoda con ropita ligera por el calor que hace aquí en la ciudad y además que no podía usar ropa muy ajustada ya que tenia 4 Meses que me habían practicado la circuncisión debido a que mis papás jamas me indicaron los ejercicios puñeteros en la regadera así que era nuevesito en todo sentido jaja pero para que puedas entender o al menos tener una idea clara y real para mí vivir en carne propia esta tan candente, pervertida, delirante, y ecxitante experiencia al menos para mi, la cual fue el haber perdido mi virginidad siendo mi primera experiencia sexual en la vida con ni más ni menos que con un Viril, Degenerado, Pervertido y Morboso Hombre Adulto en pleno y sano uso de sus facultades mentales, aún así en ningún momento dio paso atrás o se arrepintió pues fue exclavo de sus más enfermos y perversos deseos sexuales.
Bueno les voy a relatar lo que viví con Don Pedro, era en aquel momento un hombre de unos 52 años de edad, era viudo, sin hijos el cual vivía solo, cuando perdió a su mujer y que si bien no muy a menudo lo iba a visitar su hermana, una señora agradable ya madura como de unos 57 años, no iba todos los días, solo los fines de semana para limpiar la casa y lavarle la ropa a Don Pedro.
Es aun un hombre de 1.88 de estatura más o menos, gordo oso barbón no bofo, de complexión fuerte, manos grandes y sus nudillos lleno de mucho pelo no era muy guapo, para la gente pero para mi era un hombr muy llamativo intrigante y además se parecía mucho a brutus el de popeye pero con excepción de que gran parte de su cabello era cano se veía maduro muy tratable y siempre de buen humor, de ojos café obscuro de mirada muy penetrante e intrigante qué para ser honesta su mirada la recuerdo posada en mi cada que iba al parque o ala escuela desde muy corta edad mía desde los 6 o 7 años lo recuerdo con su mirada fija siempre en mi como tratando de decirme algo pero que en su momento no supe descifrar, 🤤 siguiendo con que su piel blanca pero quemada por el sol me imagino que por trabajar en los ferrocarriles. Su casa era de las que fueron hechas de adobe y lámina gruesa la cual recuerdo no muy iluminada usaba focos de poca intensidad siempre con una energía lúgubre y oscura pero intrigante adentro, el piso es de cemento pulido y tenía tres habitaciones cocina, el comedor y sala juntos y su baño.
Recuerdo perfectamente haber traido short corto arriba de la rodilla, de color azul clarito aguadito , mi cabello corto en ese tiempo era entre werillo oscuro y castaño y mis tenis blancos y cargué con mi mochila a la venta y ese día no traía la bicicleta por quene había pinchado la llanta
Después de caminar un buen rato, ya casi terminada la tanda de mis chocolates caseros aun me estaba costando vender los últimos 3 paquetes chocolates, así que pase a la casa de Don Pedro, a ver si su hermana me compraba algo pues era sábado y creí que sería buena idea ir y tocar su puerta tal vez ella estaría ahí con él como de costumbre.
Cual sería mi breve decepción al llevarme la cosquilleante y angustiante y traviesa sorpresa de enterarme que la señora no había ido por cuestiones de salud a visitar a Don Pedro, y breve decepción al saber que no estaba y que no estaría por ahí al menos por 6 semanas pues dicha dirá situación implicaba qué perdería temporalmente una habitual cliente y yo siempre he sido muy impaciente ya que ella era la que me compraba más don pedro también pero desde que enviudo mi venta con el disminuyo considerablemente, porque cuando pasaba a ofrecerle siempre lo veía tomado o con otros señores amigos de el y siempre se secreteaban platicas y siempre clavaban sus miradas en mi y como tratando de decirme algo con señas pero no sabia si era a mi o a alguien más ui solo de recordar esa situación me enferma y me calienta jaja bueno en fin ya que su hermana no iría todo el fin de semana y Don Pedro estaría con la casa sucia y sin atender, no era un hombre desordenado, pero si acostumbrado a que lo atendiera siempre o su esposa difunta o su hermana.
— Buen día julito, me dijo con una sonrisa en sus labios. Y brillo en sus ojos muy peculiar pero difícil de entender por mi falta de conocimiento y experiencia por mi corta edad.
— Buenos días Don Pedro, ¿cómo amaneció hoy?
— Pues aquí solo, me dijo, mi hermana no va a poder venir hoy, está enferma y a lo mejor viene hasta el otro fin de mes pero la casa la voy a tener que limpiar yo poco a poquito porque son muchas cosas las que hay que acomodar y limpiar, todavía tengo que lavar mi ropa y hacerme de comer. Tu crees? O como ves mi situación en que me tengo que hacer todo solo, yo necesito ahora la compañía de alguien que no tenga mañas, carne fresca. O al menos que no tenga la malicia de robarme.
— Yo le ayudaría Don Pedro, pero tengo aún 3 paquetes de chocolates a que vender y me ha costado trabajo porque hoy no ha habido mucha venta. le dije;
— Pero si quiere le digo a mi madrina que e le venga a dar una vuelta a ver si le puede ayudar, ya ve que ella trabaja de sirvienta con los de la papelería.
Mia madrina señora de unos 48 años, casada con el hermano de mi mamá, vivía por ahí cerca de la casa y pues pensé que sería una buena opción para ayudar a el pobrecito de Don Pedro.
Pero Don Pedro me dijo…
— No Julito gracias, de ser así pues me espero a la visita de mi hermana o a menos que… 👀👀👀👅💧.
Volvió su retorcida mirada extraña hacia mi así como antiguamente el fijaba su mirada en mi teniendo 6 o 7 años cada que acudía ala escuela a solas me iba caminando pero siempre anticipaba mi llegada y me subía a la resbaladilla antes de ingresar y aun no amanecía y siempre estaba solo el Parque a esa hora solamente cruzaban por ahí los jóvenes de la universidad o los señores que iban a sus trabajos o así por que a espaldas de ese parque estaba la primaria y si el se percataba qué el parquesito estaba solo y me veía a solas siempre se cruzaba y se sentaba a verme jugar y me preguntaba que si estaba sólito el me invitaba a su casa, el quería que lo acompañara a tomar una taza de chocolate con pan esperando la hora del timbre escolar de ingreso, dya me cruzaria el que por que no quería estar solo, ya que en aquel tiempo su mujer aun en vida trabajaba de noche en el SEGURO (Hospital Del imss) ya que era enfermera y regresando al tema principal hubo una ocasión en la cual si accedí y el toma mi mano con fuerza y me lleva a su casa que casualmente estaba ubicada frente a mi escuela pero solo la separaba el camellón de la avenida. Recuerdo que al entrar atranca la puerta con pasador y al ingresar todo muy a oscuras con poca iluminación que termino provocando que yo cayera al piso y nadamas se escucho el azotón, no me percate de que habia algunas botellas de Caguama al ver lo sucedido Don Pedro me carga en sus brazos procediendo a sentarme en Sus piernas llenas de pelos, me pregunta que si estaba bien y al responder que si el me coloca en el sofá de 2 plazas y comienza a prepararme la taza de chocolate, ya lista camina hacia mi y me abraza muy fuerte y luego levanto mis piernas me quito lo zapatos comenzando a chuparme mis dedos de los pies y masajeo mis pies diciéndome que le gustaban mucho los pies chiquitos, que le provocaban muchas Ancias ya que le parecían lo más cercano a los pies de un bebe. y para mi inocencia pues me ocasiónaba solo cosquillas y yo me reía pero para su suerte si hubo una vecina que lo vio llevarme de la mano en dirección a su casa y le hizo el chisme a mi mamá y mi mamá salio a buscarme gritando mi nombre y al escucharla a lo lejos en la calle trasera se asusto me saca de ahí y me cruza ala escuela y al despedirse me pide que no le comente a nadie de lo ocurrido qué sería un secreto y yo caye.
Volviendo al tema…
D. P — Mira yo te compró los 3 paquetes de chocolates que te falta vender y te doy un poco más de dinerito si tú me ayudas a limpiar la casa, no te pido que laves la ropa, eso lo hago yo, pero a barrer y limpiar el piso, los trastes y al final tenderas mi cama. — si me puedes ayudar te lo voy a agradeceré mucho mi niño.
Primero barrí la casa, luego la trapee, lave los pocos trastes, mientras Don Pedro lavaba su ropa afuera, de vez en cuando entraba por algún otro trapo o por más jabón, y me miraba trabajando, pero de una forma Distinta a otras ocasiones y se salía a seguir lavando.
Cuando me puse a sacudir los muebles, tenía que usar una pequeña escalera de unos cinco escalones, para poder alcanzar la parte de arriba de sus muebles, si tenían algo de polvo, pues recuerden que su hermana venía cada ocho días a hacerlo.
Estaba yo sacudiendo la vitrina de la sala, cuando el entro, no te vayas a caer, me dijo Don Pedro, —no se preocupe ahorita termino le respondí.
Subido en la parte alta de la escalera y estirándome para alcanzar la parte de hasta atrás del mueble, no me percate que mi short por ser aguadito y se subía más de la cuenta, de por si recuerden que puesto normal estaba por arriba de mis rodillas pero por la circuncisión los usaba un poco aguaditos y usaba trusa de ropa interior y en la posición en a que me encontraba subido en la escalera, pues se subía más de la cuenta y se me asomaba un huevillo. Y el culillo.
Se acerco Don Pedro con la intención de cuidar, según él, que no me fuera yo a caer de la escalera, así que se colocó atrás de mí, yo quise terminar lo más pronto posible, pues aún me faltaba tender la cama y acomodar algunas cosas de su cuarto.
En lo que me estiraba por alcanzar la última parte de este mueble, una mano de Don Pedro me tomo por la pantorrilla, sentí su manota áspera presionando con cierta fuerza mi pantorrilla, al mismo tiempo que me decía, con cuidado Julito no quiero que te vayas a caer, yo aquí te sostengo.
Uf me estaba costando trabajo, pero lo logre hacer, en el último trapazo que le di la madera algo de polvo entró en mi ojo y me queje, inmediatamente mientras iba bajando de la escalera con la mano puesta en mi ojo, Don Pedro me tomo por la cintura y me ayudo a bajar.
¿Te lastimaste el ojo Julito? ¿dime dónde te duele mi niño?, me decía mientras yo me tallaba el ojo para liberar con lagrimas el malestar que sentía, abrazado por Don Pedro pude llegar al baño y ahí me enjuague bien el ojo, me seque la cara con una toalla y él tomándome de la barbilla me pregunto, ¿te sientes bien, ya paso pequeño?, si Don Pedrito ya paso no fue nada, le respondí con una sonrisa de aprobación.
En eso se inclino hacía mi tomando aún mi rostro con su mano y me dio un beso en la frente, luego otro en mi ojito, uno más en mi mejilla, su otra mano me tomo por la cintura y me jalo hacia él, me abrazo fuerte y me acurruque entre sus brazos. Pero después de unos minutos intente por soltarme por que sentí calor ya que era muy belludo y se sentía su piel caliente.
Eres una niño muy lindo y muy trabajador Julito, me decía esto mientras acariciaba mi rizos qué se me formaban detrás de mi oreja y me apretaba con sus brazos contra su cuerpo, me empecé a sentir extraño, su voz se oía diferente, su respiración también la oía cerca de mi oído, mi cuerpo empezó a reaccionar de una manera que me estaba haciendo sentir muchas emociones que no les encontraba explicacion pero me gustaba el cosquilleo
Por un lado, protegido por este hombrezote de 52 años, por el otro mi cuerpo pegado al suyo en medio de ese abrazo, estaba reaccionando esperando algo más.
Recordé que aún faltaban cosas por hacer en su casa, acomodar su cuarto y tender la cama, paso como un halo de luz la palabra cama y me estremecí. Las micro tetillas de niño se me empezaron poner duritos, sentí un cosquilleo de mi estómago y entre mis piernas.
Don Pedro me dijo, no te preocupes Julito ahorita vamos al cuarto y arreglamos, de pronto me dio un beso muy cerca de la comisura de mis labios, y sentí una de sus manos acariciar mi espalda, me quedé quieto con la mente casi en blanco, no estaba entendiendo plenamente que estaba pasando.
Me giro sobre mi eje y dándome un beso en los labios me dijo: eres tan bonito y tan chiquito mi precioso mi Julito Yo puse mis manos sobre su pecho para empujarlo por que no sabía por que me hablaba así , pero la fuerza de sus brazos me mantuvo pegado a él.
Sentí sobre mi ombligo, ese vigor de hombre adulto, sumamente duro como un palo, que con movimientos muy leves se restregaba a mi cuerpo, y ala ves me humedecia y con el siguiente beso que me dio de lleno en mis labios, sentí que mí glande se empezaba a humedecer y cosquillear y mis pezones se estaban poniendo al máximo de dureza.
Mientras me daba el beso una de sus manos acariciaba mi espalda jalándome hacia él, mientras la otra estaba llegando a mi trasero acariciando la parte alta de mi nalga.
Don Pedro, le dije entre pequeños jadeos que empezaban a salir de mi boca, me tengo que ir por favor.
Me gustas mucho Julito , eres como un panesillo que siempre me ha gustado suavesito, y blanco, no me dejes, así como me estas sintiendo, y me repego aún más su duro palote en mi ombligo y mi vientre restregando eso enorme ala vez en mi pequeñito pené aun sin desnudarme.
Pero … no dejo terminar de hablar y me dio un beso metiendo su lengua áspera urgando desesperadamemte dentro de mi boquita casi hasta la garganta me comía y su bao en mi boquita, su mano bajo plenamente a acariciar mis nalgas, mientras la que estaba en la espalda me aprisionaba con cierta fuerza hacia él. Yo ya no pude más y correspondí a ese beso que me estaba dando Don Pedro.
Al ver que correspondí a su beso, bajo la otra mano y empezó a acariciar mis nalgas con ambas manos sobre mi shrot lo baja de rápido y al sentirlas recorrer mi traserito me estremecí de tal manera que de mi pené mojaba al máximo y se me salio un jadeo prolongado, Don Pedro se dio cuenta que yo estaba excitado y fue un poco más atrevido, con ambas manos me acariciaba y me separaba mis nalguitas de una manera suave y sensual.
De pronto tomándome de las nalgas me levanto como una muñeca y me llevo a la mesa del comedor, me sentó sobre de ella, mientras me trasladaba y me depositaba en la mesa jamás dejó de besarme en la boca, ya mi pené esta muy pero muy húmedo los pezones de mis tetillas estaba que reventaban de lo duro que se me pusieron.
Eres una delicia Julito , me encantas mi niño lindo me decía, mientras sus manos bajaron a acariciar mis piernas, yo sentado en la mesa con las piernas a medio abrir, ya que me daba pena que me viera ya que pues por la diferencia de edad el tamaño era obvio ni que decir y disfrutando de sus besos en mi boca, su lengua se movía como buscando un tesoro dentro de mi boca.
Empezó a subir en sus manos hasta llegar e mis tetillas, las acaricio con suavidad, pero apretando un poquito, al tacto de sus manos yo eché mi cabeza hacia atrás y emití un pequeño gemido. Y dijo ya te veo unas tetas cuando crezcas
Sentía su cabeza y beso con sus labios mis botoncitos parados, sus manos recorrían mientras mis piernas rozando mi verga húmeda que estaba mojando mis huevillos
Don Pedrito ¿qué hace? Mmmm, pregunte entre pequeños gemiditos, abriendo aún más mis piernas, resistiendo sin dárle permiso a ir más allá.
No digas nada mi niña por que de hoy en delante serás mi niña mi bebita, permíteme saborear de tu rica miel, mi panesillo delicioso, me dijo.
Entonces tomó mis pies y los jaló para poder abrir mis pernas se puso de rodillas y metió su cabeza entre mis piernas comenzando a succionar mi vergiilla , yo las abrí hasta donde más podía.
Primero sentí el aire que resoplaba de su nariz, oliendo con detenimiento mi húmeda cabezita una corriente eléctrica recorrió toda mi espalda, hueles a dulce mi niña hermosa, y de repente sentí su lengua recorrer mi cabezita y mis inglés poniendo su lengua en forma de cuchara recogiendo así la humedad que brotaba de mi cabezita de mi boca salió un largo haaayyyyy mmmgghh y cerré mis ojos disfrutando de esa lengua que empezaba a hurgar entre la piel de mis huevos lampiños y blancos
Abrí las piernas poniéndolas sobre sus hombros, así él comenzó a meter más a fondo su cabeza y su lengua llegaba cada vez más profundo en mi trasero
Chupaba cada centímetro de mi pozito , y de ves en cuando metía el dedo meñique tratabto de dilatarme cuando llegó a ese punto g especial, me dio una especie de choque eléctrico que abrió una especie de manguera, de la cual brotaba un torrente de entre agüita transparente muy viscosa y senen mi cuerpo se convulsiono y sentí que desfallecía.
Pero Don Pedro no dejo de lamer y tragar eso que de mi interior brotaba, “que rica miel destilas panesito de niña” me dijo mientras con su lengua recogía lo que salía de mi interior.
Mi respiración era agitada, estaba como en shock, se levantó y me dio un beso prolongado en mi boca, me gusto mucho su sabor, cuando él metió su lengua y deposito un poquito de lo que mi vergiilla le había dado.
Sus manos fueron hacia mi culo lo levanto Sus manos acariciaban mis piernas y mi culito con mucha ternura y suavidad.
De pronto puso con su mano en mi mano ese palote duro y parado, al sentirlo en mi mano me estremecí todo, su verga era demaciadoo dura, algo larga pero muy gruesa, cabeza rosa y piel muy pellejuda palpitaba con vida propia en medio de mi manita, que apenas y podía abarcar su grosor.
La cabezota de su punta estaba húmeda, con ese liquido que sale al principio, la empecé a recorrer desde la punta hasta su base, baje un poco más y sentí su aroma su edor fuerte qué me hizo delirar hasta el. Día de hoy no olvido ese olor a sudor y macho pude palpar dos enormes huevos peludos, Don Pedro me dijo con un bufido en sus labios, “que rico se siente tu manita calentita ya no serás mi Julito, a partir de hoy te convertiré en mi niña mi vida”.
Yo la verdad estaba bien excitado, y sentir ese vergota dura en mi manita me puso más, las caricias que recibía de Don Pedro y sus besos me tenían derretido y preso ante él.
¿La quieres dentro, mi panesillo Dime lizzie te voy a llamar mi hermosa lizzie te gusta , te la puedo meter, mira que la tengo bien cargada, te voy a dar todo lo que mi difunta no se llevo de leche. Y me volvió a besar en la boca.
Cuando me dio respiración dije entre gemidos, Siiiii Don Pedro deme ese palote duro que tiene bien parado por favor.
Me la quito de la mano, me acomodo en la. Mesa de perrito, abrió mis algas hasta donde se podía, puso su cabezota a la entrada de mi nudo de globo virgensitoo , cerré los ojos y mordí mis labios, de pronto sentí como iba en su verga de un reventón esa cabezota rompiendome el ano paso que el comenzó a llamarle mi coñito de niña y eso me ensendia y me entraba la ancia que ya la quería toda adentro.
Espero un momento la saco y me dio un segundo y esta ves sentí como entraba toda hasta el fondo, topando con mi interior y haciéndome gemir llorar y pujar del rico placer de recibir tan enorme vergota.
sentía como se estiraban las paredes de mi sfinter , pero a la ves apretaban con delicia ese pedazo de carne descomunal que me tenía empalado
Acelero su ritmo y sus embestidas eran cada vez más fuertes, yo gemía fuerte y no pensaba en nada más que disfrutar lo que estaba viviendo en ese rico momento, Don Pedro gruñía como oso en cada metida que me daba. Por que le dolía la verga de lo duro que apretaba mi culo
Mis piernas estaban bien abiertas y sus manos amasaban mis bolas y a veces me las chupaba tan rico que me hacía sentir en el cielo del placer, después de un rato de tenerme así, me tomo de las nalgas, me cargo en vilo y sin sacar su vergota y manteniendo el mete saca con mucho ritmo y pasión, me llevo a su cuarto.
Esa sensación de estar siendo cogido cargada con mis piernas sobre sus brazos, sus manos sosteniéndome de mis nalgas y yo abrazado de su cuello y besándonos, era la locura, el ritmo no disminuía en lo absoluto, al contrario, parecía no tener fin su mete saca
Yo gemía, y jadeaba y el gruñía como oso grandote, me fue depositando en la cama, cuando termino de dejarme sobre la cama, me puso patas arriba puso una almohada debajo de mi espalda haciendo con ello que mi culito quedara totalmente expuesto a su mirada.
Que rico panesillo de miel eres mi lizzie te la voy a meter hasta que me pidas que te coja todos los días, y diciendo eso me la metió en verdad hasta el fondo, puse mi cabeza en la sabana, con mis manos apretaba y lloraba y hemia ala ves y las sabanas, mojadas de su sudor
No se cansaba, su vergota entraba y salía de mi culito haciendo un ruido tan especial, splas, splas, splas, me tomo de la cintura y me jalaba hacia él como queriendo atravesarme con su palote duro, yo tenía los ojos en blanco y sudaba como si estuviera en una sauna.
Me voltio poniéndome acostado enzima mio boca abajo otaves la metió duror, me decía “estas deliciosa mi niña eres mía mi amor, te voy a dar toda la leche que tienen mis huevos cargados de meses”. ¿te gusta mi amor?
Yo entre gemidos respondía a todo “ssssssiiiiii Don Pedro, seré toda su niña quiero que me coja todos los días, tiene una vergota deliciosa mmmmm deme más fuerte por su vida”.
Y el arremetía con más fuerza sin bajar el ritmo suculento de la cogida.
Sentí no se cuantas veces que me desmayaba del placer, de saber que estaba siendo cogida por un hombre un verdadero macho adulto con una verga descomunal que me partía en dos mi desflorado y empapada culo nos besábamos en la boca, me besaba por todos lados, pasando por mis nalgas, recorriendo mi cara sudada y todo mojado de tanto sexo desbordado.
En verdad que tenía guardado su luto muy bien y ahora lo desquitaba en mí como él quería.
Fue un momento que nunca olvidare, yo estaba concentrado totalmente en el placer de sentir como estaba disfrutando de verlo cojerme de saber que me tenía en su poder tan inmenso su verga me estaba dando, mis ojos miraban hacia el techo, mis manos apretaban las sabanas, y de pronto como un torrente de calor inmenso combinado con una descarga eléctrica sentí en mi interior que de mi vergiilla dura como roca brotaba chorros de leche quedaban entre los bellos de Don Pedro, me la metió con fuerza hasta el tope, sentí en las paredes canales de mi culo mi próstata palpitaba y hacia chorrearme orina y sentía como su vergota engrosaba y su cabezota palpitando empezó a tirar grandes chorros de leche qué hasta las entrañas lleno de leche caliente que me inundaba todo mi interior, el gruño fuerte diciendo entre dientes, “mi Julito ahora eres mía mi mujer panesillo de miel toma toda mi leche en tu rica panochita”. Osease mi culo
Se vino dentro de mí, yo termine mi orgasmo retorciéndome como nunca lo imagine hacer, se recostó sobre mí. Su respiración era intensa, pero fue bajando poco a poco su ritmo, su vergota aún estaba medio dura y tirando las últimas gotas de leche caliente en lo profundo de mi culito
Descansamos un rato, su verga salió de mi oyó a y de el broto mucha de la leche que Don Pedro me había depositado en la profundidad, sentí como escurría su semeny llegaba hasta mis pies.
Eres maravillosa mi lizzie vamos a bañarnos para que te puedas ir a tu casa y lleves el dinero de la venta de tus cinco paquetes de chocolates que te faltaban. Me tomo de la mano y me llevo a su baño, me enjabono la espalda, las nalgas, mis piernas, mi culo ya bien guango y cuando me toco mi turno, le enjabone la espalda, y dándose la vuelta vi su verga otra ves bien parada y dura, me arrodille y me la metí a la boca, le di una deliciosa mamada, me la volvió a meter cargándome como al inicio, paso sus brazos por debajo de mis piernas y sus manos me cargaban de mis nalgas, subía y bajaba según el me movía, yo abrazado una vez más a su cuello, gemía y gemía con desesperación, duro un poco menos que la primera vez, pero cuando estallo dentro de mí, lo hizo con la misma intensidad llenándome una vez más de su rica leche.
Terminamos de bañarnos, me vestí, y me despedí de Don Pedro con un beso en la boca, cuando llegue a la casa me acorde que no tendí la cama y que tal vez tuviera que volver pronto a terminar el trabajo que me pidió Don Pedro.



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