Ana María VI Mi primer cliente
Mi primer cliente ya trabajando como prosti.
Ana María VI Mi primer cliente
He tenido que dejar varias semanas sin escribir, tengo dos hijos y un esposo que por más que lo quiera me dejan sin fuerza para seguir escribiendo mis recuerdos, la verdad es que en el fondo sigo sintiendo placer al recordar mi época de putería, bueno digamos que la putería intensa con la que comenzó mi vida, en mi perfil van a poder ver otras historias, desde antes de comenzar a desarrollarme hasta que quedé preñada por primera vez y en ultimo capitulo conté como terminé siendo la amante de mi padrastro David.
Esta parte será como fue mi primer sabor que probé de la prostitución a la que me dediqué un poco más de 10 años. Me paso de todo durante ese tiempo, tal vez algún día pueda contar mucho más cosas, no fue un cambio de la noche a la mañana, ni que me saliera de mi casa para volverme prostituta y no regresara nunca, no para nada solamente me volví dama de la noche cuando tenía dificultades en mi casa, ya que después de dos años de relación con mi padrastro él se alejó por lo que después de los 15 años fue lo más intenso que viví dedicándome a esto, pero bueno no es parte de este relato, solo es parte de mi desahogo de lo vivido durante ese tiempo.
Mi amiga Alejandra para ese entonces ya tenía 19 años, había dejado de estudiar y algunas veces ayudaba a su madre y a su abuela en el negocio familiar que tenían, Ale no perdía la oportunidad de coger con quien fuera y donde fuera, en una historia anterior conté como ella era amante de un señor llamado Arturo, con su hermano René se dedicaban a negocios de Table Dance y todo eso, en varias ocasiones terminamos ella y yo metidas con ambos hermanos y por un tiempo fuimos sus putitas, Ale ya podía incluso trabajar en EL LUGAR (jeje, no voy a decir su nombre real), solo que es uno de los lugares mar reconocidos de mi ciudad, sin embargo pues ya podía hacerlo sin problema alguno, simplemente EL LUGAR era un Table de mucho renombre en esa época por lo que difícilmente se arriesgarían a llevar menores de edad a bailar y a ofrecerse con hombres. Mis encuentros con René sobre todo además de con mi padrastro me tenían al borde de la calentura casi todos los días y con mi panza de embarazada parecía gustarles más, las mañanas y las tardes me la pasaba con Ale o con René y casi siempre por las noches o madrugadas mi padrastro iba a batir atole a mi cuarto. Uno de esos días en que particularmente estaba muy caliente platicando con Ale me propuso ir a visitar a unos clientes que había hecho en EL LUGAR.
Al: Güey me encantó este teléfono, ni en una semana hubiera sacado lo que saque anoche. El viejo es un pervertido, pero tiene muchísimo dinero.
A: Pues si gorda pero igual y es narco o algo así.
Al: Para nada, es jefe de no sé qué cosa me dijo de PEMEX. Le platique de ti y pues también le gustaría cogerte, pero tiene un amigo que le gustan las chavitas y como estas panzona está seguro de que te puede dar lo que tu quieras.
A: No se Ale, nunca he cogido con un viejo tan grande.
Al: Es lo mismo, solo que el pito se les tarda en parar.
A: Ja ja ja, ¿y que solo te cogen y ya?
Al: Bueno si, con don Adrián pues también es salir a cenar y bueno me trata como reina, ya después cuando estamos en la cama es un poco salido, pero nada fuera de lo normal.
A: Güey prefiero irme a EL LUGAR y pues ya solo encuerarme y eso.
Al: No te van a dejar René además es muy celoso, no le va a gustar que su vieja ande puteando en las mesas y en los privados.
A: Y apoco ¿Arturo si te deja andar puteando?
Al: A él no le importa, pero no te puedo engañar, le gustaba cuando estaba más chavita, ahorita no se dé donde saco a una mocosa que se anda comiendo que ni tetas tiene. Anímate güey igual y estos viejos nos sacan de putas.
A: Bueno ok, pero si no me gusta el viejo te lo cojes tu.
Al: Vamos a llamarle a Adrián y le decimos que pase por nosotras.
Después de una llamada con su teléfono nuevo quedo en pasar por nosotras a un parque cercano en una hora, nos vestimos lo más normal que pudimos y nos fuimos al lugar acordado, Ale con unos jeans apretados para resaltar su enorme trasero y una blusita sin brassiere, con una chamarra de mezclilla, yo con un vestido corto pero pegadito que resaltaba mi panza de embarazada, unos cacheteros y mis tenis blancos, tampoco llevaba bra, pero con una camisa que cubría la espalda abierta del vestido rojo y mis pezones que ya habían crecido y en ocasiones comenzaba a aventar calostro sobre todo cuando me excitaba o me manoseaban.
Caminamos y cuando vimos una camioneta enorme y nos hizo señas fuimos a su encuentro, la verdad yo pensaba que Adrián sería un viejito arrugado y jorobado, el tipo se veía muy elegante aun cuando no estaba vestido nada formal, saludo a Ale con un beso y a mí con una sonrisa y una mirada a mis tetas y a mi barriga que estoy casi segura de que al momento se le puso como mástil, yo tenía miedo de que fuera a chocar porque no dejaba de contemplarnos a las dos con ojos calenturientos.
Ad: Quede de ver a mi amigo en su casa, ¿no tienen problema muñequitas?
Al: No baby, jejeje mi amiga Luz ya lo quiere conocer.
Luz, desde ese momento fue uno de mis nombres de batalla, después me explico Ale que no era buena idea que supieran nuestro nombre, ella era Xiomara y yo Luz.
Ad: ¿Cuantos meses tienes Lucecita?
L: 5 meses.
Ad: Y ¿apoco si tienes 13 años princesita?
L: Si, ¿o no le gusto así?
Ad: Me encantas, pero mi novia Xio no se si me vaya a dejar meterme contigo a la cama.
X: Ya veremos, pero tú eres mío papito.
Ad: No seas mala mi amor o ¿me vas a dejar empanzonarte como a tu amiguita?
X: Jajajajaja noooo. Estas loquito.
Llegamos a la casa del amigo de Adrián, conocía la zona porque mis abuelos alguna vez nos llevaron a casa de unos amigos de ellos, era un fraccionamiento de esos con policías en la entrada y que no podía pasar cualquiera, la casa del amigo de Adrián era enorme, la verdad es que no podíamos dejar de ver todo lo que tenía, era muy lujosa y no es que Ale y yo fuéramos precisamente pobres, pero si había un mundo de diferencia entre nuestro fraccionamiento y ese lugar. Cuando pasamos como si nada y Adrián nos abrió la puerta estaba sentado en la mitad de la sala Francisco, mi primer cliente. Al fin había llegado la hora y mi primer día como puta.
Ad: Jefe, lo prometido, una nena de 13 para ti solito, ella es Luz, y su amiguita Xio que es para mí.
Fr: Adriancito, por eso eres el consentido cabrón, que hermosa panzoncita.
Ad: Estaré en la oficina jefe, me llamas cuando te canses rey.
Fr: Ja Ja Ja, primero te cansaras tu cabrón, esa nalgona te va dejar viendo estrellas.
Ale y Adrián se perdieron al fondo de la casa, Francisco me hizo un gesto para ir junto a él.
Fr: Así que te llamas Luz, ¿verdad bonita?
L: Si señor.
Fr: Dime Paco amor, a tus pies. Mira que linda panza tienes primor, ven acá.
Francisco es un señor tal vez de unos 65 años, con el pelo completamente blanco, pero con un cuerpo que si bien se veía arrugado también estaba firme y oliendo delicioso, su loción me fascinó desde el primer abrazo, lo primero que me quito fue mi camisa y me quede en puro vestido, cuando vio la espalda descubierta comenzó a besarme y a lamerme todo, solo sentí cuando metió las manos para abrazarme tocándome las bubis, cuando se pegó a mi sentí que lo tenía durísimo, el me vio sorprendida y solo rio un poco.
Fr: Todavía se me para mi amor, ¿te asusta?
Solo negué con mi cabeza y sonreí, el viejo me apretaba las bubis y respiraba en mi nuca como si nunca hubiera sentido a una mujer, poco a poco comenzó a subirme el vestido y a girarme para admirar mis pechos hinchados y mi barriga estirada con algunas estrías por el embarazo.
Fr: Hijita que deliciosa estas, creo que hoy se va completito tu bebé, yo lo voy a terminar de hacer de pura lechita. Bájate los calzones que te quiero mamar bien tu puchita.
Yo solo sonreía de escuchar las tonterías que me decía el viejo caliente, una vez que vio mi vagina totalmente depilada se hincó en el suelo a lamerme desde mi clítoris hasta mi ombligo, me hizo darme vuelta y abriéndome las nalgas primero olio profundamente en mi ano y después no dejo de lamerme y hacer succión con su boca como queriéndome sacar lo que tuviera en mi estómago. Sentí que ese viejo sería un apasionado del sexo anal, así que me resigne y me deje hacer todo lo que quiso con mis nalgas y mi culo, no dejaba de decir lo que le gustaba mi sabor y mi olor, que le hubiera gustado ser mi papa o mi abuelito para haberme preñado desde hace mucho tiempo. El viejo me pareció que era un degenerado, después hablando con el me diría que se había cogido a dos de sus cuatro hijas y a la hija de su hijo mayor, la verdad si me sorprendió mucho, pero por educación no quise preguntar más, me sorprendió cuando me pidió acompañarlo al baño, me dijo que aunque estaba deliciosa quería limpiarme bien por que las putas luego traen leche de otros clientes, quería decirle que era mi primera vez pero solo asentí y camine con el toda desnuda hasta la que parecía era su recamara, enorme y lujosa, entramos al baño y ahí nos bañamos en un principio, lo normal, nos enjabonamos y jugábamos, yo con su pene y sus testículos, el me sobaba sobre todo mi barriga y mi trasero, ahí entendí todo, quería hacerme un lavado, para eso tenía el aparatito y me iba a limpiar para lo cual puso unas bolsitas y me metió un tubito en el ano con mucho cuidado, iba a hacerme un enema el muy cabrón. Una vez que quedé limpia del intestino, nuevamente me lavo y me llevo a su cama.
Fr: Ahora si mi Lucecita, te voy a llenar de leche.
L: Con cuidado Paco, no vayas a lastimar a mi bebé.
Fr: Ahora soy tu papi mi amor, y no, no lastimare a nuestro hijo. ¿Quién te preño pinche puta?, que apretadita estas mi amor. ¿Te gusta que te maltrate puta?
L: Si papi, dime como quieras.
Fr: Ni siquiera has de saber quién te preño, ¿verdad puta?
L: Fue mi tío. (era cierto)
Fr: Así que la putita le paro las nalgas al tío. Que zorra eres hijita, ahora te voy a preñar de nuevo, para que aprendas.
El viejo por lo menos estuvo media hora diciéndome cuantas vulgaridades y asquerosidades se puedan imaginar mientras me hacia sexo vaginal hasta que entre gruñidos se vino dentro de mí, Ale me había dicho que usara condón, pero en ningún momento se me ocurrió pedírselo. Después de ese primer round se quedó acostado a mi lado, besándonos como novios en la boca aunque al principio me daba un poco de asco después de los orgasmos que me regalo dejo de importarme.
Fr: ¿De verdad te preño tu tío amor?
L: Si, el esposo de mi tía.
Fr: Que afortunado, ¿y por eso te prostituyes?
L: No, es la primera vez que trabajo en esto.
Fr: De verdad, me lo juras.
L: Si, solo con mis novios y mis amigos bueno y mi tío.
Fr: Luz, tu vagina es deliciosa pero mi verga se dio cuenta que no eres tan nueva en esto. Quiero probar tu anito mi niña.
Diciendo esto me coloco en cuatro sobre la cama y después de una chupada super intensa de toda mi vagina, mi clítoris y mi ano me puso mucho gel y empezó a culiarme, primero despacio y con amor, después de eso me la metió hasta la empuñadura y casi media hora me estuvo dando como cajón que no cierra, la verdad es que el dolor era inmenso y si hasta llore de lo irritado que sentía mi anito, de repente hasta el fondo comenzó a venirse de nuevo y no la saco hasta después de un rato, yo no podía ni moverme, estaba casi dormida sobre esa cómoda cama cuando siento entre mis nalgas liquido muy caliente, el viejo se estaba orinando en mis nalgas, al principio sentí mucho asco pero preferí pensar en el dinero y dejarlo terminar, el desgraciado estaba riéndose como si fuera una travesura de niño.
Fr. Ahora tu hijita, quiero probar tus meaditos, siéntate en mi pecho.
Me levanté pesadamente y comencé a orinar sobre él. De verdad el viejo estaba mas salido de lo que pensaba. Incluso me pidió orinar en su cara y lo probó, en ese momento no soporte el asco y me fui corriendo al baño a devolver el estómago, el se levanto tras de mi y coloco su pene frente a mi cara orinando un poco, haciendo que lo vomitara en su pene, el estaba extasiado y recuperando de nuevo la erección.
Fr. Ya casi acabamos hijita, tu olor a puta asquerosa hará que me venga muy rápido.
El muy cerdo en menos de diez minutos estaba lanzando las ultimas gotitas de semen en mi boca y me obligaba a comérmelas.
Estaba asqueada de ese hombre, me besaba sin importarle mi aliento a vomito y a semen, incluso lamento no haberme dejado adentro mi mierda para cagar sobre él, en fin el tipo era un maldito enfermo, nos levantamos y nos bañamos bien el uno al otro y me dijo que había estado genial, que tendríamos que repetir y que si yo quisiera hasta podía irme a vivir con él. Ya una vez limpia y con semen escurriendo de mis agujeros, el ya vestido y yo con una toalla envuelta salimos a la sala, Alejandra o Xiomara y su cliente Adrián estaban bebiendo en la sala esperando que saliéramos Francisco y yo.
Adrián sin apartar la vista de mi vio como tome mi ropa y me vestí frente a todos, el viejo saco de su bata un montón de dinero, después supe que eran 20 mil pesos, y me dijo que lo repartiera con Xio, para que tengan una idea, normalmente en esa época cobraba en la calle 500 pesos por 15 minutos, estaba feliz de mi primer cliente, aunque un poco asustada por todo lo que me comentó. Después se despidió y el pidió a Adrián llevarnos a nuestras casas y que muy seguramente nos volverían a llamar.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!