Cuatro años de sumisión y aprendizaje
Él se preocupaba en que yo aprendiera a satisfacer a los hombres.
A partir de aquella vez que mi padre me llevara con su amigo para que desvirgue mi cola tierna de adolescente incipiente, ir a lo de Chon no me resultaba molesto y casi que lo esperaba, había descubierto una rutina que ambos adultos tenían conmigo. Una o dos noches antes de entregarme a su amigo mi papá me levantaba durante la noche y me pedía que le hiciera sexo oral, cada vez se tomaba más tiempo y hemos llegado a estar una hora practicando diferentes posiciones mientras me explicaba como debía comportarme con quien vivía frente a la casa de mi abuela. En general esto sucedía un martes o miércoles para luego hacer la visita el jueves, parecía que ya lo tenían pactado, no pasaba más de dos veces por mes, pero mi deseo de hacerlo iba en aumento y alguna vez generé yo la visita.
Una noche antes de irme a dormir, me acerqué a la cama de mi padre y le dije que deseaba ir a ver a mi abuela, pero él sabía perfectamente que yo buscaba algo más que eso, entonces cuando ya todos dormían, se levantó, se acercó a mi cama y me indicó que lo siguiera, fuimos al patio de la casa ya que era verano, se sentó en un banco alto, bajándose antes los pantalones y me prendí a su hermosa pija de 5 cm de ancho, lo sé porque una vez me lo dijo. En ese momento me dijo que yo estaba bien entrenado y que no volvería a hacerlo con él, pero que seguiría visitando a Chon, por que él me deseaba mucho, no tardó en llegar al éxtasis y cuando quise tomarme su leche la sacó para llenarme de semen caliente y delicioso la cara y los labios. Fuimos al baño de servicio y limpió mi cara poniéndose detrás de mí y bajando mi pantalón para arrimar su pene a mi cola, entiendo muy bien por que quiere que sigas siendo su nene, me dijo para luego ordenarme que me termine de limpiar y me vaya a la cama, cuando lo estaba haciendo veo que mi madre sale del baño principal y me pregunta si todo estaba bien a lo que respondí que sí y ella acarició mi cabeza.
Al jueves siguiente, ni bien llegamos a la casa de mi abuela, crucé la calle yo solo y llamé a la puerta de mi amante.
-Que bien ya venís solo, eso me alegra por que demuestra que te gusta lo que hacemos. Me dijo al abrir la puerta.
Cuando pasé quise ir derecho a su pieza y me dijo que vaya a la cocina, seguí hasta el fondo y me quedé parado esperando que el llegue atrás mío, ni bien llegó empezó a besarme de tal forma que mi pene ya no el de un nene se puso duro y sentí como me lo manoseaba.
-Quiero verte desnudo has cambiado mucho en estos años y estás hermoso. No tardé en quedar sin nada de ropa, con mi pene duro y deseando que mi macho me poseyera, lo que no tardó en pasar, ya que luego de beso me dio vuelta me puso contra la mesa, chupo mi cola profundamente y empezó a masturbarme, pero cuando se paró sentí como me penetraba con firmeza pero suavemente cojiéndome de tal forma que llegamos al orgasmo juntos y mis piernas empezaron a temblar , entonces me alzó y me llevó hasta la cama, ahora u descanso y retomamos




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