El patrón además de gay también es travesti..
El dueño de una finca, cuando bebe aguardiente se vuelve una puta caliente, por lo que seduce a su Peón para que este se lo coja por el culo, y lo ponga a mamar verga…
Cuando recién llegué a trabajar a la finca, como no había otro lugar donde dormir, el patrón me hizo un espacio en una de las habitaciones de la casa, poco a poco fuimos limpiando la abandonada finca, preparando los potreros para recibir a las reses, luego nos dedicamos a ir limpiando la casa, y sus alrededores, por lo que, al mes de estar trabajando, y mientras limpiaba una de las habitaciones, abrimos unas cajas que según el patrón era ropa de su exmujer, me dijo que eran cajas que seguramente por accidente él se había traído, después de su divorcio, tras volverlas a guardar, al poco tiempo yo me había olvidado de la existencia de esas cajas y de su contenido.
Recientemente vendió unas cuantas reses, y para celebrarlo abrió una botella de aguardiente, y para pasar el rato nos pusimos a jugar 21, mi patrón y yo, pero a medida que seguíamos bebiendo y jugando, fuimos apostando lo que teníamos encima, hasta que mi patrón perdió el poco efectivo que cargaba encima, por lo que le pregunté si habíamos terminado la partida, por insistencia del, además de seguir bebiendo seguimos jugando, solo que comenzó a apostar la ropa que cargaba puesta, claro con la idea de que al terminar la partida yo se la devolvería, al poco rato no tan solo perdió la camisa, sino que también los pantalones, los zapatos y hasta toda su ropa interior, quedando completamente desnudo.
Fue cuando me di cuenta que el patrón era completamente lampiño, aunque después me confesó que la verdad es una vieja costumbre que agarró cuando practicaba natación ya que se depila todo su cuerpo, como ya les dije al verlo completamente desnudo pensé que había terminado el juego, pero abriendo otra botella de agua ardiente, el patrón insistió en seguir jugando, solo que me propuso que, si él perdía la próxima partida, haría todo lo que a mí me diera la gana, y como también estaba algo bebido, acepté, pero sin ponerme a pensar realmente en que era lo que le mandaría hacer al patrón
El patrón se encontraba tan borracho que bastaba que le dijera que yo había ganado, que él ni se molestaba en revisar sus cartas, así que cuando volví a perder, lo aceptó, de buena gana, y de inmediato se puso de pie, aunque casi cayéndose de lo borracho que se encontraba, y me preguntó qué era lo que yo quería que él hiciera, en esos momentos a mí no se me ocurría nada, por lo que el patrón comenzó a darme varias ideas, las que en su mayoría era muy tontas, o ridículas, cosas como que imitase a un perro, o irse a pie al pueblo, tal y como estaba, para ponerse a bailar en el medio de la plaza, pero la que si me llamó la atención fue que se vistiera y actuara como una mujer, digamos que de todas las ideas era la menos descabellada y ridícula.
Tras decirle que la idea de que se vistiera y actuara como una mujer, me gustaba solo que no teníamos ropa de mujer, en ese momento mi patrón se acordó de las cajas de ropa de su ex mujer que estaban guardada en una de las habitaciones, y sin que hiciera falta que le ayudase se dirigió a la habitación buscó en las cajas, y cuando regresó ya estaba completamente vestido, calzado, peinado, y hasta perfumado y maquillado como toda una mujer, al verlo así cuando regresó me sorprendí en esos momentos, él contoneando todo su cuerpo pero en especial sus paradas y firmes nalgas, y hablando de manera bien femenina, me preguntó qué era lo que yo deseaba que él hiciera, la verdad es que estaba tan sorprendido al verlo así vestido, y actuando de manera tan femenina, que no supe que decirle, en ese instante el patrón puso algo de música, y me preguntó de manera bien seductora, que por qué no le invitaba a bailar.
Yo la verdad es que así lo hice, fue él mismo quien colocó una de mis manos prácticamente sobre sus paradas nalgas, y comenzó hablar como si fuera una mujer, así estuvimos bailando bien pegados por un buen rato, y no sé si sería el estar rozando mi cuerpo contra el de él, pero comencé a sentir como mi verga se me iba poniendo bien dura, en cierto momento me invitó a que nos sentásemos en el sofá, y diciéndome que se imaginase que él era toda una mujer, y para su sorpresa y en parte de la mía propia comencé a besarle, y a los pocos segundos acariciaba sus firmes muslos, y gran parte de sus bien formadas nalgas, mientras continuaba besándole, haciéndose la idea de que él era realmente una hembra, y en un dos por tres, he sacado mí ya parada verga de su encierro, y como si fuera la cosa más natural del mundo, al verla fuera de su pantalón el patrón se dedicó a mamármela, por un largo rato me hizo disfrutar con su lengua y toda su boca con mi verga, hasta que sin decir nada dejó de mamar, me dio la espalda, se bajó los pantis, y me ofreció sus pálidas nalgas.
Yo la verdad es que no dude ni por un segundo en clavarle toda mi verga, así que dirigí mi parada verga, al centro de sus nalgas, y fui sintiendo como lo fui penetrando, a medida que él gemía y contoneaba sus calientes nalgas contra mi cuerpo, yo no paraba de meter y sacar toda mi verga de su apretado culo, disfrutando al máximo del, razón por la que cambiamos de posición en par de ocasiones, en una se recostó sobre el sofá bocarriba, mientras que separaba sus piernas tomándole por los tobillos, y volviéndole a meterle toda mi verga por su culo.
En la otra le coloqué bocabajo, mientras que de pie volvía a penetrarle sabrosamente, en fin, esa noche, mi patrón se convirtió en mi hembra, me volvió a mamar mi verga, hasta que me vine dentro de su boca, tragándose todo mi semen, al día siguiente, me levanté, y actúe como si nada hubiera sucedido entre nosotros la noche anterior, así estuvimos varias semanas, hasta que nuevamente para celebrar otra gran venta nos pusimos a beber, y a jugar cartas, pero como a las dos horas el patrón se levantó de la mesa, y cuando regresó, ya se había no tan solo bañado, sino que cambiado completamente de ropa, claro que yo le sigo el juego, y en ocasiones nada más al ver que abre la alacena donde guarda el aguardiente, y me invita a jugar cartas, ya sé lo que va a suceder.

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