En el trabajo ahora tengo fama de gay, por lo fácil que les resultó a dos de mis compañeros convencerme de que les diera el culo.
Tres compañeros de trabajo salen a beber, y uno de ellos debido a lo mucho que bebe, siente el deseo de tener sexo con uno de sus compañeros, pero los otros dos tipos lo convencen de que se deje dar por el culo por ellos dos y el finalmente acepta..
No es que la haya pasado mal, es que después de que salí con ellos, me gané una fama de gay, por lo fácil que les fue a los dos, convencerme de que me acostase con ellos, les diera el culo y les mamase sus vergas.
Todo comenzó, justo cuando terminó la fiesta de fin de año de la empresa, para la que los tres trabajamos, realmente se trataba de un sencillo compartir entre los empleados.
Casualmente cuando los tres bajábamos en el mismo ascensor, uno le propuso al otro, que los dos fueran tomarse unas cervezas, para aprovechar que su esposa, se encontraba visitando a la madre de ella, fuera de la ciudad, por su parte el segundo estuvo de acuerdo, ya que por lo que dijo, al parecer hacía pocos días que había terminado con su última novia, mientras que a mí como no me invitó, pensé quedarme callado, pero como mi madre aún estaba de vieje y no regresaba hasta después del año nuevo, por lo que, sin darles explicaciones, les pregunté si yo los podía acompañar.
Realmente no se si me sentía bien, después de hablar con ellos o, fue por beberme varias cervezas y luego seguir bebiendo ron, pero ya al rato, uno de mis compañeros de trabajo, me dijo que me divirtiera, el detalle es que a medida que seguía bebiendo con ellos dos, uno de ellos comenzó a tocarme las nalgas, pero yo por lo mucho que ya había bebido, ni caso les hice.
Hasta que cuando regresé del baño a la mesa, uno de ellos propuso que fuéramos a un motel para seguir la fiesta, yo estuve de acuerdo, pero de golpe se me ocurrió que bien podíamos irnos a mi casa, además de que estaba cerca, y como mi madre iba a llegar hasta después de celebrar el año nuevo, aunque eso último no se los dije a mis compañeros de trabajo.
La idea les gustó a mis dos compañeros de trabajo, la verdad es que no fue hasta que llegamos a mi casa, que me detuve a pensar, en lo que yo había hecho, digo en invitarlos a ellos dos a mi propia casa, pero ya dentro, en lugar de decirles que pensándolo bien era una mala idea, lo primero que hice fue decirles que se sirvieran algo, mientras que yo me ponía algo más cómodo.
No sé qué me pasó, pero de momento me encontré deseoso de tener sexo con alguno de ellos dos, esperando que alguno de los dos se decidiera irse para yo quedarme a pasar la noche con el otro, o por lo menos esa era mi idea, así que una vez que me quité la ropa, bajé a la sala en pantalones cortos, sin más nada puesto, uno de ellos, de inmediato me entregó una botella de cerveza, la que me tomé prácticamente de un solo viaje, pero al tener la botella ya vacía, la coloqué sobre la mesita de la sala, y la hice girar, al tiempo que les dije a los dos. “Bueno chicos, al quien señale el pico de la botella, se marcha.” Fue cuando uno me dijo. “Pero en lugar de eso, no te parece que sería mucho mejor que, en lugar de acostarte con uno, te acuestes con los dos.”
Yo la verdad es que no había pensado en esa opción, y cuando me fijé en el pico de la botella, se encontraba apuntando justo hacía mí, por lo que riendo como un verdadero tonto les dije. “Parece que la que se va a tener que marchar soy yo.” ambos se me acercaron, y al tiempo que ambos comenzaron a quitarse su ropa, también continuaron besándome, acariciándome, y agarrándome por todas partes.
Con la clara intención, de recostarme sobre el sofá de la sala, pero en ese momento les propuse que subiéramos a la habitación, ya que en la cama seguramente sería mucho más cómodo, que hacerlo en ese pequeño sofá.
Sin dejar de manosear todo mi cuerpo, ambos subieron tras de mí, ya dentro de la habitación, de inmediato me dediqué a mamar sus vergas, nada más para que entrasen en calor, así que cuando ya las tenían bien duras, yo terminé de quitarme mis interiores, y colocándome sobre la cama, los invité a que me penetrasen, en esos momentos, a medida que tanto uno, me estaban penetrando, por el culo, en lo único que yo pensaba era en el placer que estaba disfrutando.
En ese instante el otro, al que le continué mamando su verga, así que al rato cambiaron de lugar, y un buen rato después volvieron hacerlo, yo estaba encantado de seguir recibiendo sus vergas dentro de mi culo y de mi boca, al otro estuve a punto de morderle su verga, ya que justo la sacó de mi boca, cuando el primero me empujó toda su gruesa verga por el culo, pero, aunque me dolió, yo continué moviendo mis nalgas, y al poco rato ya estaba disfrutando plenamente de todo lo que me estaba haciendo por el culo.
La verdad es que no sé qué me ha sucedido, yo no soy así, o mejor dicho no lo era, jamás hasta ese momento nunca me había dejado dar por el culo de manera tan fácil, si es verdad que en ocasiones sueño despierto con llegar a tener un amante, pero dos, y de un solo viaje jamás me pasó por la mente, por lo menos hasta esos momentos, cuando en terapia se lo conté a mi terapeuta, me dijo que la verdad era que antes nunca se me había presentado la oportunidad de hacerlo, pero de que yo era un mariconcito insatisfecho, no le quedaba la menor duda.
Desde esa noche, mis dos compañeros de trabajo, hacen conmigo lo que les da la gana, sin embargo, desde esa noche, ese par de cabrones, me lo comen cada vez que se les antoja, sin que yo me oponga, como ya les mencioné, en mi vida, por lo menos hasta esa noche, nunca le había sido tan promiscuo, pero después de que ellos dos se acostaron conmigo, en mi propia cama, todo cambió en mi vida, tan es así que en muchas ocasiones me he acostado con tipos que ni conozco, pero que mucho disfruto cuando me dan salvajemente por el culo, o me ponen a mamar.



Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!