Las caricias de papa II
mi primera mamada…..
Al día siguiente, me toco quedarme en casa de Juli hasta que papa o mama pasen por mí. Recuerdo que era un día muy caluroso, y me había vestido con unos pequeños shorts y una remera sin mangas. Juli como siempre estaba en su pieza con música, jugando en la computadora, que ni caso me hizo cuando entre. Al cabo de un rato, llego su amigo y entro a la pieza con nosotros. En cuanto su mama se despidió de nosotros, avisando que regresaba en unas horas, los dos se sacaron las remeras y las zapatillas y Juli fue por unas bebidas de vodka que al parecer había escondido de su mama. Su amigo le mostraba unas flexiones nuevas que había aprendido y hablaban de boludeces, que yo intentaba entender, muy atento. Que gustito era el verles los torsos desnudos a los dos, sin que ellos supieran que tenían a un espectador que los miraba con morbosa curiosidad. Los dos hablaban cada vez más fuerte, y Esteban –así se llamaba el amigo- empezó a relatarle como su nueva novia le había dado una “mamada increíble”.
“Es que no te imaginas lo rico que fue”… “como pasaba la lengua y me succionaba la poronga, que labios!” decía mientras hacia la mímica de estar comiéndose un pito, a lo que Juli estallaba de risa y se frotaba la entrepierna. “Te chupo los huevos?” pregunto Juli… “Siiiiii y yo ni se lo pedí”… “Ufffffffff… que puta!” gritaba Juli lanzándose a la cama de espaldas. “No le cabio toda mi poronga” soltó Esteban riéndose. “Te la he visto boludo, no es taaaaan grande” respondio Juli. En eso Esteban, se bajó los shorts con todo calzoncillos y movió su pito que ya estaba semierecto. Mi garganta se secó, e intente controlar mi emoción al verlo menear la pija morena y larga, con vellos oscuros recortados y unos huevos que se veían pesados, colgándole. “Me la chupas?” Reto Esteban a Juli con sorna. “Chupamela tu boludo!” respondió Juli, bajándose de un tirón los pants saltando su pito gordo, moreno también, pero aun encogido. Sin dejar de bromear, se pajeaban y acariciaban la chota, con los pantalones abajo. El interés que me producía, era deseo, me hacía sudar más de la cuenta y sonrojarme. “Boludo! Nosotros en pelotas y el nenito aquí viéndonos! Hahahaha!” se reía Esteban. “Naaaaa el ya sabe de estas cosas” Dijo Juli mirándome en complicidad, lo que me hizo feliz. “Bueno que se quede en pelotas también” dijo Esteban retando a Juli, que respondio a su vez mirándome “Es lo justo no?” Asi que no me quedo otra opción que bajarme los shorts y los calzoncillos de batman que llevaba. Esteban se reía y decía “ahora solo falta que beba igual que nosotros y se pajee”, riéndose ambos. Tapándome la verguita me quede sentado en la cama, hasta que Esteban se tuvo que ir apresurado luego de recibir una llamada de su viejo.
Nos quedamos Juli y yo, en pelotas. Encendió la tv y sintonizo una porno que al parecer ya venía viendo hace rato. La escena era de una chica rubia chupando el pito de un hombre moreno y grande en lo que parecía ser la estación de un tren. Juli se acomodó en la cama y sonriéndome me dijo “que rico que te la chupen así”. Quizá en mi inocencia, o en mi morbosa curiosidad , o debido a ambas cosas, le pregunte “Que se sentirá chuparlo?”. Juli sin dejar de acariciar su pito que ya lo tenía un poco más duro y brilloso, me dijo “Ojala sientan tan rico como es recibir la mamada…. Dale, hazle esa pregunta a tu mama” y ambos nos reímos. “Mira que rico la succiona…..” decía agitando su verga que poco a poco se endurecía mas. Aunque intentaba ver la pantalla, no podía dejar de mirar esa verga morena cabezona. “Creo que le gusta mucho a ella… “ le dije por la chica rubia que se desvivía atragantándose con el cipote negro. Juli se rio y me paso la mano por el cabello despeinándome “que cosas dices boludo”… y al rato “te da curiosidad chupar?” me dijo sin dejar de mirar la pantalla, y quizá interpretando mi silencio continuo “Si tu no dices nada, te hago el favor, pero solo un momento”…. En ese momento si me miro, con los ojos brillosos, mientras se terminaba de sacar con los pies los calzoncillos atorados en los tobillos. Abrió mas las piernas y meneo suave su pito invitándome a probar. No sentí dudas, era lo que quería, probar que se sentía chupar, así que me arrodille en medio de sus piernas, tome su pito con las manos (el musculo duro y caliente de su verga me estremeció) y sacando mi lengua di mi primera lamida a un pene en mi vida. Un gusto ligeramente salado. Un gemido ahogado de Juli. Abrí mi boca y metí su cabeza morena en mi pequeña boca. Como si hubiese encontrado un dulce anhelado, mi boca se llenó de saliva, y mis labios sintieron la forma del glande suave y esponjoso abriéndose paso y rosando mi paladar. “Ahh…” soltó Juli tiritando. Con mi pito en su boca, lo mire para saber si esa reacción era mala o buena, “sigue sigue solo ten cuidado con rosarme con los dientes”….
Como si me hubiesen abierto el parque de diversiones, me dedique a seguir mamando mi primera verga. Metía y sacaba su glande de mi boca, lo succionaba, y ante sus gemidos, me afirmaba que lo hacía bien. Mis manitos temblorosas palpaban el tronco de su pito, hasta que tocaron sus bolas calientes y húmedas de sudor. “Uf para para…. Es muy sensible ahí” dijo, y recordando lo que Esteban conto, quise ser esa novia diosa increíble para Juli, así que bese y lamí sus bolas. Juli abrió más las piernas suspirando, y lamí más de la humedad de su escroto. Juli no aguanto más. “La puta madre, me corro” y soltó su lefa caliente en mi cara, ahogando un grito de placer, mirando sus chorros caer a mi frente, nariz, labios y cuello. Yo solo cerré los ojos y la boca fuerte como cuando te sumerges a la piscina, sintiendo las densas gotas tibias de leche resbalando en mi piel.
“Puta madre puta madre puta madre! Ahhh que fuerte!” dijo recobrando el aliento. “Espera no te muevas boludo”, y tomando su calzoncillo me limpio la cara limpiándome la cara. “Te deje lleno de lefa hahahaha lo siento, mejor anda a lavarte la cara”. Con el culito al aire fui al baño, sintiendo la cara tiesa por la leche seca y saboreando lo que quedo en mis labios. El olor de leche quedo pegado en mis fosas nasales por el resto del día, un olor que luego se volvió una obsesión morbosa para mi. Al regresar, Juli ya tenía los pants puestos pero la verga aún se le dibujaba muy bien, seguía algo duro.
“Y bueno entonces, que te pareció chupar? Te gusto? Me decía riendo”
Si, le dije sonriendo.
“En seriooooo? Poco o mucho?”
“…Creo que mucho” le dije tímidamente, parado semidesnudo a los pies de su cama.
Juli sonrio… “que bueno…. Eso creo hahahaha” “Ven sube”. El sin decir nada, me abrazo “No vayas a contar de esto a nadie eh?” Yo sintiendo la piel de su pecho, solo atine a darle un beso cerca a la tetilla. “Hahaha me haces cosquillas boludito” me dijo, yo respondí dándole un besito en la boca como lo hice con papa.
“Que haces?” me dijo algo incómodo, sentándose en la cama.
“Te molesto? Le pregunte algo confundido.
“Te gusta que jueguen asi contigo?”
“no se” … “tu quieres jugar?”
“Como quieres jugar?”…Juli me miraba atento
“A los besos???” le dije subiéndome encima de él, esperando a ver su reacción
“Quieres que nos besemos?” me pregunto casi susurrando
“Si” le dije, sintiendo la verga dura debajo de sus pants rozando mi colita desnuda.
Juli me tomo de la cintura y me empezó a besar con suavidad, con timidez. Sus manos en mi cintura me dieron escalofríos ricos y correspondí a su beso abriendo mis pequeños y delgados labios. Su saliva dulce del vodka saborizado y su aliento fresco a alcohol me encantaron. Sentí su respiración interrumpirse, y sus manos calientes bajar hacia mis nalguitas frías. Suspire y moví instintivamente mi boca contra la suya. Su boca mojaba la mía, y su lengua se introducía poco a poco, cada vez con más vehemencia. Sus manos frotaban y apretaban mis nalgas y mi cintura, clavando sus dedos en mi tierna carne, y moviéndome contra su verga dura. Uno de sus dedos se atrevió a recorrer mi raja y llegar hasta mi pequeño orificio de pliegues suaves. Sin soltar mi boca y frotando mi hoyo el gimió y yo también…. alguien mas aparte de papa me estaba dando ese placer anal tan delicioso …. Apretó fuerte mis nalgas y suspiro fuerte en mi boca “Carajo… me corrí de nuevo…”


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