Las veces que me hizo el amor
Jose de verdad era un amante muy delicado conmigo.
Yo se que no vengo siempre a contar mis historias por aquí, y algunas han sido bastante interesante. Pero de las que mas recuerdo y mas cariño tengo son cuando realmente me senti que Jose me hacia el amor, y quiero contarles como eran la mayoría de veces. Porque a diferencia de las otras, habia mucha ternura y amor.
Estas veces no eran planificadas, simplemente pasaban, y como era que pasaban. Pues Jose y yo estábamos en su casa hablando, o jugando videojuegos, y me agarraba mucho la noche en la casa y los papas me invitaban a quedarme en la casa, porque aunque vivíamos a unas casas no les gustaba que saliera solo muy noche pues soy 4 años mas pequeño que Jose.
Al subir al cuarto, yo solo me quedaba en mi playera y mi calzoncillo nada mas, yo no esperaba que pasara nada con Jose, y como ya saben el siempre dormía solamente en boxer, yo siempre me acostaba primero y me dormia primero, ya entrada la noche, sentia como una mano iniciaba a acariciar mi cadera y mi cintura, era algo que me gustaba mucho, eso no me despertaba lo suficiente pero si me hacia pendiente de lo que estaba pasando a mi alrededor, luego venia y me subia poco a poco mi playerita e iniciaba a jugar con mis pezones, yo procuraba no reaccionar pero me encantaba como me los apretaba y como los acariciaba, despues me empezaba a bajar mi calzoncillo hasta estar completamente desnudo para el, para ese momento yo ya lo habia visto y el me basaba el cuello, me lamia las orejas.
Con cada caricia yo me ponia mas cachondo, mi mano bajaba hasta su pene bien erecto, iniciaba a acariciarlo, aun recuerdo como amaba ese pene tan lindo y delicioso, luego yo venia y lo dirigia hacia mi culito. Mis gemidos se empezaban a escuchar, como una chica bien cachonda.
El iniciaba a presionar y mi culito se abria para el, lo hacia tan despacio, tan rico, que era imposible no ceder ante tal hombre, cuando ya estaba adentro completamente, el me iniciaba a follar suavemente, me volvia loco. me besaba el cuello, mi succionaba mis pesones, yo solo cerraba los ojos y disfrutaba que me hiciera el amor como nadie lo hacia.
Sus penetraciones se sentian como si su pene era el dueño del lugar, cada penetracion me volvia mas loco, hacia me amaba Jose como por unos 15 minutos, hasta que sentia sus chorros dentro de mi, tener su leche dentro de mi era un sentimiento lindo, sabia que yo era suyo y que el me amaba.
Dejaba su pene adentro para que se saliera solo, y solo me decia al oido cuando me amaba y amaba mi culito.
Yo disfrutaba que me hiciera el amor, lastima que tuvo que terminar un dia.
Me hubiera gustado ser suya toda la vida.


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