Mi destino: El depósito de leche de mi familia II
Continuación de mi historia. Tarde pero llegó..
2.
Mi mamá me empujó hacia el centro del living como si fuese una cosa, caí de rodillas y sentí el frío del mármol que calmó el golpe. Me sentía más chico de lo que era, como una hormiga.
Imagínense por un instante esa imagen: Un chiquito de 6, completamente desnudo, con la piel blanca y los ojos color miel, dispuesto a aceptar su destino, dispuesto a llevar con orgullo la tradición familiar.
Frente a mí, sentado en el sillón, mi papá. Si mi hermano era mi héroe, mi papá era un ser de otra galaxia, un dios. Él me miraba fijo, serio, sin pestañar, mientras se pajeaba, dejándome ver su enorme cabeza roja, llena de babita, su prepucio bajaba y subía arrastrando wascas pasadas. Yo, desde el piso, como un perrito, completamente obnubilado.
Mamá: Ya cumpliste 6. Ya es hora de que tu padre marque tu destino, destino que debes cumplir a raja tabla. Debes respetar y continuar el legado familiar. Para eso naciste, para eso te criamos.
Yo: Si ma.. – dije yo inocente –
Mi mamá asintió con la cabeza y sonrió orgullosa, se puso de rodillas y de un solo movimiento se tragó la pija de mi papá, él inmutable. Su mirada estaba clavada en mí.
Papá: Hijo. ¿Ves a tu madre?
Yo: Si pa…
Papá: Su destino fue servir. Ser una cosa, un objeto de placer. ¿Cuál es el lema familiar?
Estaba nervioso, tenía miedo. Mi papá empujó la cabeza de mi mamá aún más profundo, veía como le caían las lágrimas. Tenía frente a mi su gran culo, del agujero aún se le escurría semen.
Papá: ¿Y?
Su voz me sacudió, miré para todos lados, sabía la respuesta. En eso vi a Darío, mi héroe, mi hermano, escondido detrás la heladera, masturbándose. Al percatarse de mi miedo, me sonrió. Solo eso necesitaba
Yo: «Por el placer todo»
Papá: Muy bien. A tu mamá la estrenó su papá, y a su papá, tu abuelo. Su familia es del servicio. Solo agujeros. Solo cosas. A ella, por suerte la estrenaron rápido y aprendió. Aprendió su lugar, no?
Mi papá la dejó tomar aire, estaba roja, lloraba, le caían mocos y esmegma. Nunca vi a mi mamá tan rota.
Mamá: Si, mi lugar es ser depósito de leche. Mi concha, mi culo y mi boca, desde los 3 años, solo sirve para eso, solo sirve para…
Mi papá la interrumpió con un cachetazo y de su manotazo, otra vez introdujo su pija en la garganta de esa cosa, que era mi mamá.
Papá: Vení Darío, a tu madre se le esta cerrando el culito.
Mi hermano de un salto salió de su escondite y sin dudarlo penetró a nuestra mamá, al ser que le dio la vida. La pija de Darío desapareció al instante y el grito de mi mamá se ahogó en ricota y baba.
Papá: Sin más preámbulos, tu destino, será el servicio. A partir de ahora, vas a ser el depósito de leche familiar. Noche y día, sin descanso, a pedido. Tu mamá ya está vieja, tu hermano necesita un juguete nuevo, yo necesito un culito apretado, mis amigos necesitan un culito apretado, y además, vos, saliste con esa cara de putito bárbaro. Debo admitir, hice trampa, no me pude contener, siempre quise eso. Desde bebé, y una noche, mientras tu mamá estaba siendo cogida por unos amigos, me masturbé frente a tu carita angelical. Te llené de baba y bajo mucha leche, sellé tu destino…. ahora, si. Con orgullo, serás mi putita…
Continuará…


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