MI PRIMER TRÍO CON UNA PAREJA POR DESPECHO – PARTE 2
Un hombre que sabe cómo comerse un trasero y hacer feliz un culo .
Ahí estaba yo, tratando de meterme la polla de Mario dentro de mí, aunque no podía aún meter dentro de mis entrañas masculinas ese rico trozo de carne. Él me besaba el cuello lentamente y pasaba su lengua causando una fuerte corriente de sensaciones nerviosas que llegaban a mi cerebro y hacían que pueda dilatarme más, así fue como con esas caricias Mario, ese hombre delicioso de 1.80m, de brazos fuertes como soñamos que nos tomen y estrujen el cuerpo, comenzó a penetrar mi agujero húmedo por el lubricante y que latía por cada embestida que me daba, yo estaba mirándolo abrazado a él y mis gritos inundaban el departamento, mi miembro por la excitación estaba muy húmedos y mis mecos manchaban el abdomen marcado y trabajado en el gimnasio, era todo lo que un pasivo desea, sentirse deseado por un hombre que sabe cómo tratar a su chico para hacerlo feliz. Mis ojos estaban retorcidos y yo besaba los labios perfectos de Mario.
Había olvidado por completo a Anthony, el novio de Mario, pero yo me había entregado por completo a su novio en ese momento. Al parecer a Anthony le excitaba la escena y subido a un lado del mueble comenzó a besarme mientras yo comenzaba a brincar en las bolas de Mario, se escuchaban los gemidos míos y la voz cortada de Mario por el placer que mis músculos internos le causaban cuando frotaban su pene dentro mío, solo se escuchaban los sonidos de los besos que nos dábamos con Anthony y cada vez que mi culo bajaba a sentones en esos huevos duros que tenía Mario, no era lampiño pero tenía perfecto ese recorte debajo y podía ver que era un verdadero macho que a la vez cuidaba su estética pero también dejaba sus vellos para que contemplar su imagen masculina; y mientras yo cabalgaba la polla de Mario dejé de besar a su novio y me concentré el ese hombre tan rico, mientras saltaba y nos besamos yo derramaba de mis labios saliva en su lengua y él apretaba mi cintura y un poco levantado del mueble me perforaba el culo muy a su gusto, sentía como mis testículos chocaban y se apretaban con su pelvis y esa sensación me tenía extasiado y en eso veo que Anthony se fue al otro mueble y se quedó mirándonos mientras que su novio me cambiaba de posición, me acostó boca arriba en el mueble y puso dos almohadas debajo de mis nalgas para levantarlas más y como si mis piernas fueran una bicicleta elíptica las cogia para poder menearse en cada metida de verga que me daba, movía al par mis piernas mientras él estaba parado con una rodilla en el mueble y el otro pie en el piso, aún recuerdo como me tomó del cuello, me escupió y en un momento comenzó a darme esas cachetadas sensuales que a veces les gusta a los activos darnos, metió sus dedos en mi boca y se posición encima de mí mientras dobalaba mis piernas hacia arriba para que solo mi ano quede dispuesto a satisfacer su polla de 25 centímetros.
Anthony se acercó a nosotros y le pidió a Mario para ya irse mientras él seguía follandome, Mario le dijo que no moleste y yo lo miré un poco perplejo porque, aunque sentía esa sensación de dolor y placer cuando uno es penetrado no puedo olvidar la cara de asombro de Anthony cuando escuchó eso y se retiró al mueble. Por otro lado, no le tomé importancia y me saqué la verga de Mario para poder ponerme con el cuerpo caído en el piso, pero con el culo y las piernas apoyadas arriba en el mueble, Mario se colocó entre mis piernas y en forma de rana metió su pene dentro mío otra vez sin antes haberme chupado mi culo, comenzó a penetrarme en esa posición, sentía cómo me hacía suyo y me decía que yo era su puta, me pedía que le diga quién era mi papi y yo al borde del clímax solo le obedecía y le pedía que me de más duro: Mario ah, si papi folla más duro mi culo, que rica verga Mario, hazme tuyo y él decía que mi culo estaba muy apretado, y tenía razón porque Paolo mi novio casi no me tocaba.
En eso Anthony se comenzó a vestir y tomó a Mario del brazo diciéndole que pare porque ya no le estaba gustando esto, casi me deja caer porque yo estaba apoyado en el piso y le dio un jalón fuerte, me levanté y le pedí que se tranquilice, intenté besarlo, pero él se negó y Mario le pidió que se calme, entonces, Mario comenzó a vestirse y yo hice lo mismo. Anthony me pidió agua y le indiqué el lado para la cocina y que se sirva, Mario aprovechó e intercambiamos números y me dijo que me llamaría. Al final ellos se fueron y pensé que nunca más volvería a pasar, pero sentía aún como latía mi culo y tenía miedo porque Paolo regresaría al día siguiente y tal vez si me pedía para tener sexo se daria cuenta, ya saben como queda después de eso…
Al final, Mario me escribió días después y quedamos en vernos en un hotel solo los dos, me sentía mal porque sentí que estaba haciendo lo mismo que me habían hecho a mí, pero la verdad pudo más la tentación y volví a verlo a escondidas de nuestros novios, eso ya se los contaré en otro momento porque aquella noche solo los dos ha sido como grabar un video porno de esos que encuentras luego de haberte jalado la polla con otro video menos placentero de lo que se ve a los ojos
Ya les estaré compartiendo esas historias si así lo quieren, para eso síganme en Telegram y los mantendré informados: https://t.me/+6biAQr-mYT45OTIx

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