No me digas Papá II
Continuación que como Axel seguirá siendo usado por Marco con las medidas necesarias… y algo más..
1ra Parte:
2da Parte:
Marco Antonio y Juan, los hijos mayores, estaban desconcertados. Su padre los sacó a las 7 de la mañana de casa, con una cantidad fuerte de dinero y viajes ya planeados, apenas tomando sus celulares y computadoras.
Juan, el mayor, iría a un congreso de ingeniería al norte del país en un hotel de gama alta y Marco Antonio, iría a las playas del sur, donde sus amigos lo alcanzarían en una cabaña a orilla del mar. Desconcertados ni siquiera preguntaron por su hermanito menor o su madrastra que no les llevaba muchos años, pero ambos estaban agradecidos de poder irse, después sabrán por qué.
A las 8 de la mañana estaba Damián en la casa de su jefe con pomadas cicatrizantes, artículos de aseo y un anestésico.
Marco, su jefe abrió la puerta luciendo aseado como de costumbre, pero con una cara de preocupación. De ese modo recibió al asistente.
D- Buenas jefe, he traído estas cremas, harán que pueda usarlo más tiempo-
M- ¿Para qué me has traído esta mierda? No me interesa lo que le pase a este traidor
D- Entiendo cómo se siente jefe, pero si el niño no lo ve nadie o aparece con marcas la gente hará preguntas, ya es difícil lidiar con la partida de Liliana.
M- Bueno, ¿Qué recomiendas hacer? – Marco aceptó la situación como cualquier otro asunto de oficina.
D- Pues primero hay que ver al niño, el cómo quedó. –
Marco guió al asistente a regañadientes hasta su búnker, revelando al pequeño Axel dormido, aún colgado y la pantalla en pausa, con una imagen de su madre tirada en el piso. Había fluidos y marcas por todo el cuerpo del menor, como un trofeo de cacería. Ninguno se atrevió a moverse, aunque Damián se centró en analizar al nene.
D- Pues…al menos los golpes se pueden cubrir, conozco a un médico que nos puede ayudar, pero no creo que sea bueno que vaya a la escuela estos días. – mencionaba el asistente con una mirada extraña, no era lo mismo hablar del tema que oírlo.
M- Me importa una mierda solo quiero seguir cobrando lo que hizo, así que deja de chingar con eso- Marco estaba cegado por la lujuria, pero en su mente decir que era por la traición le “daba el derecho” de violarlo.
D- Cálmese jefe, mire, déjeme dejarlo limpio y ahorita vuelve a usarlo ¿vale?
Marco accedió confundido entregando el control del mecanismo que tenía encadenado a Axel y le mostró el baño.
Damián visualizó unas pinzas para pezones con cadena y las guardó discretamente en su bolsillo, para luego despertar al niño repentinamente, el cual reacciono asustado y tembloroso. El asistente tomó al niño como un objeto y lo arrastró al baño, le tomó fotos y luego lo metió a bañar, quitándole la mordaza.
A-Señor ayúdeme por favor, papá me lastimó y…ahh- la súplica urgida se interrumpió por un pellizco de Damián al pequeño pene de Axel.
D- Te callas pequeño, solo me toca bañarte – Sentenció el asistente.
Por un rato en el baño el niño solo lloraba mientras Damián lo limpiaba y toqueteaba. Al terminar lo secó meticulosamente y puso las pinzas en sus pezones de la forma más agresiva. Marco gritaba a lo lejos anunciado que finalizó la encomienda.
Damián le quitó la toalla a Axel y lo obligó a caminar hacia su cuarto. Al llegar a la entrada solo pudo encontrarse con la escena de Marco, su padre, desnudo con su verga parada frotándose contra el “hocico” del primer oso de felpa que el compró su mamá. EL pequeño estaba asustado, triste, con ganas de llorar, pero el miedo solo lo dejó inmóvil.
M- Damián, acerca al putito a mi-
El asistente obedeció con malicia mientras Axel trataba de poner resistencia. Pero su padre lo saco de ese estado tirando de su cabello y dándole unas bofetadas
M- ¿Quieres desobedecer de nuevo mierda? Abre esa boca y empieza a chupar mi verga pendejo- y son más forzó la pequeña boca de su putito a recibir su verga. Lágrimas comenzaban a salir de los ojos de Axel mientras el agarre de su padre se aceleraba, mientras que para Damián era un espectáculo excitante. Tanto que no pudo mantenerse fuera y comenzó a acariciar al hijo de su jefe en forma lasciva.
M- Chupa bien puto de mierda, si no te voy a desgarrar el culo- Advertía Marco. Axel ya no comprendía lo que pasaba, solo se limitaba a ser un muñeco de trapo al que por momentos le cortaban la respiración, mientras la enorme polla de su padre se humedecía con la mezcla de saliva y mucosa del menor.
Después de unos minutos y la verga totalmente endurecida de Marco, puso a su hijo en 4, y sin consideración apuntó al pequeño ano y lo embistió con fuerza, la saliva si bien era abundante poco o nada sirvió para aminorar el dolor a Alex, que se retorcía en un acto impulsivo de sacar al intruso de su culo, pero solo se encontró con las manos de Damián que tomaban su cabeza para que cruzaran miradas.
D- Mire como grita el putito, dele más duro – Decía mientras daba de bofetadas al putito. Alex solo suplicaba piedad, pero estaba frente al hombre más sádico y su asistente que haría lo que fuera. Ya estaba marcado como el depósito de semen y saco de boxeo de su padre.
El pequeño cuerpo del niño rebotaba y temblaba con cada embestida de su padre, mientras Damián se deleitaba con la cara de angustia de Alex. Ocasionalmente el asistente jalaba un poco las pinzas de los pezones mientras robaba besos del putito tratando de callar sus gritos, pero no se animaba a más. A fin de cuentas, era la presa de su jefe y no podría hacer nada hasta que lo autorizara.
Marco, por otro lado, seguía extasiado de placer, ese delicado culo, aún con el maltrato de la noche anterior sabía que podría disfrutarlo de por vida, ese cuerpo iba a satisfacerlo de muchas maneras. Posaba sus manos sobre la diminuta cadera, apretando y penetrando con toda la violencia que podía.
La violación se prolongó por varios minutos, el agarre se convirtió en marcas nuevas en la cadera del nene, mientras el placer surgía en la hombría de su padre y el morbo se apoderaba del asistente. A los minutos una nueva carga de semen inundó el pequeño anito bajo su poder.
M-Oh si si, puta, te voy a llenar siempre- gritó Marco mientras lastimaba más al pequeño con su agarre y Damián sentía su polla endurecida. Si bien el padre quería seguir disfrutando a su hijo una llamada interrumpió la escena.
D- Jefe, son los italianos que tenía la reunión inicial hoy a las 12, sé que no quiere parar, pero sabe lo importante que es que hable con ellos- mencionó Damián con cierto cuidado, pues el morbo no puede comprometer los negocios. Marcó se enfureció y salió bruscamente del culito infantil ya lastimado por la faena inicial.
M- Su puta madre, es cierto, mierda, y tengo que ir yo, no aceptan que vaya con alguien…me lleva la verga, bueno, tengo una hora aún. Ya sé, iré rápido con estos pendejos, mientras quédate aquí con la mierda esta – menciono mientras con una patada hacía que Alex se dejara caer en la cama. Nadie de servicio vendrá en estos días y no quiero que se vaya por algún lado y no quiero que este putito se vaya a escapar o algo. –
Damián disimuló su alegría, dejó encerrado al pequeño en su habitación y ayudó a su jefe a prepararse, con maletín, documentos y demás necesidades. Al ser poco el tiempo y con la advertencia de que estarían solos, el asistente pudo empezar a imaginar sus propias fantasías con el putito a su disposición. Si con sus hijastros era un depravado, con el hijo de su jefe podría serlo aún más.
Al irse su jefe, Damián fue nuevamente al búnker, donde tomó 2 pares de esposas y una fusta, y regresó al cuarto de su nueva víctima, desnudándose en el camino, que estaba recostado en la cama llorando por el tormento que había vivido desde la noche anterior.
D- Tienes una facilidad para ser una putita- Alex solo vió aterrorizado a Damián, quería huir de lo que sabía que pasaría, pero su cuerpo no respondía, estaba muy lastimado. Sin cuidado alguno, el morboso asistente tomo al niño, nuevamente poniéndolo en posición de perrito, pero esposando sus manos a sus piernas (mano derecha pierna derecha, mano izquierda pierna izquierda). Acto seguido metió un dedo en el ya ultrajado ano del menor, que para su sorpresa aún apretaba bastante, tal vez en un intento estúpido para evitar una nueva penetración. Alex se quejaba del dolor provocado por la nueva invasión a su cuerpo.
Al tenerlo así Damián tomó fotografías, que irían a la carpeta digitan donde había documentado cada niño y niña que ha abusado, pero con la diferencia que Alex le había caído del cielo. En un punto el asistente tomó al peluche del nene y lo acomodó “viendo” al putito, para luego obligarlo sostener con los dientes la cadena de las pinzas.
D- Siempre vimos en la oficina que tu mamá era tremenda puta, que bueno que te heredó sus “habilidades”, así te va a usar tu padre, y yo te usaré cada que pueda- Alex nuevamente estaba llorando, y un golpe con la fusta solo avivó más las quejas- ¿Solo sabes llorar maricón? Por mi está bien, solo necesito poder usarte- Sin más sacó su dedo y apoyo su verga, la cual introdujo con fuerza, mientras con una mano jaló la cabeza del niño, el cual por la cadena lastimaba sus pezoncitos, lastimando un poco más al pobre niño.
D-Que rico putito, ¿Cuántas vergas te puedes tragar en un día? Lo vamos a averiguar- Damián embestía con furia y energía, pues estaba más repuesto que Marco y con la calentura estaba disfrutando ese culito infantil. Ese placer de causarle dolor es difícil de encontrar. Alex estaba gritando, con la cara roja del sobreesfuerzo por soportar la segunda verga que invadía su interior en su corta existencia.
La escena era deliciosa. La pelvis del asistente chocando violentamente contra las pequeñas nalguitas del menor, mientras las pinzas comenzaban a lacerar la piel de los pezones infantiles, las articulaciones del menor lastimadas por intentar liberarse sin éxito de las esposas y la fusta golpeando la carne ya lastimada del putito, y así vez, de forma esporádica el celular documentando la violación. Y como cereza del pastel, el llanto de Alex y los bufidos de Damián inundado la habitación en presencia del peluche regalo de Liliana. Ella se lo había regalado para protegerlo de los monstruos…que cosas.
Damián es un sádico, y disfruta todo el dolor que le está causando al menor, pero necesita más. Sale violentamente del putito, y cambia el agarré de las esposas, de tal forma que sus manos sigan amarradas por detrás y lo pueda poner patitas al hombro. Nuevamente el asistente penetró fuertemente al putito, cuyos gritos aún salían de la ya reseca garganta por tanta faena, pero sin satisfacer a su macho en turno, hasta que el hombre comenzó a golpear las plantas de los pies de Axel con la fusta.
A-Ahh por favor no más, me duele, por favor ya no- las manos de Axel arañaban las sábanas y se apoyaba para querer librarse del castigo, pero los golpes causaban que su culo se apretara, por lo que para Damián era aún más delicioso. Siguió así unos minutos hasta que Damián se aburrió y decidió concentrarse en las embestidas, abriendo las piernas del nene y dejando sentir su peso y la fuerza de su verga invadiendo el orificio a su disposición.
Axel solo puede pensar en dolor, de su culo que está siendo invadido, de sus heridas reabiertas de la noche anterior, de sus piecitos que eran de las pocas zonas que no estaban lastimadas, de sus pezones que por la nueva posición estaban a merced de Damián y los estaba lamiendo y mordiendo, de su garganta de tanto gritar, sin hablar de su corazón que en todo lo que estaba pasando no estaba su madre para defenderlo, y empezaba a ver qué no iba a regresar jamás.
Las acciones siguieron su curso hasta que Damián acentuó sus embestidas hasta soltar su semen dentro del putito. El asistente bufó como un macho satisfecho, mientras su leche se mezclaba con la de su jefe dentro de Axel.
Damián se quedó quieto por un momento, mientras su polla perdía un poco de fuerza, lo suficiente para salir del culo del pequeño y ver la mezcla de leche y sangre, dándole a Axel la oportunidad de respirar un poco.
Damián descansó unos minutos, y pensó que lo mejor sería dejar listo a Axel para cuando su jefe regresara, pues quizá vendría con más ganas de usar al “traidor”. Intentó poner al niño de pie para llevarlo de regreso al baño, pero los golpes en las plantas de los pies lo hicieron caer al no soportar su pequeña e insignificante humanidad.
D-¿Te quieres arrastras? Tiene sentido viniendo de la resbalosa de tu madre, si así lo quieres- con estas palabras balanceó su pie contra el débil cuerpo del nene- órale putito, arrástrate hacia el baño ¡Rápido! – Axel solo lloraba, pero poco a poco se arrastró camino al baño. Los puntapiés eran dolorosos y humillantes, pues lo reducían a un juguete de trapo.
Al llegar al sanitario Damián lo bañó meticulosamente, morboseando de vez en cuanto el cuerpo ya degradado que tenía en sus manos. Disfrutaba la incomodidad y el dolor, en general de cualquier niño, pero Axel tenía algo que lo hacía diferente. Una vez terminado, el asistente se ducha y seca violentamente al maricón para ponerle una de las cremas que trajo.
D- Con esto vas a servir más tiempo- sentenció Damián – Para que veas que soy bueno contigo, baja a la cocina, porque papi no alimenta a las putas como tú, por lo menos te daré…algo. – con estas palabras el asistente fue corriendo a la cocina.
A pesar de todo, el niño tiene hambre, y como puede gatea hacia la cocina, donde lo recibe una imagen incómoda. Ahí está Damián, masturbándose con 2 rebanadas de pan y una de jamón. Rápidamente, el hombre se corre en los alimentos y los tira al piso, para acto seguido derramar un poco de leche sobre el piso
D- Traga puta, o le diré a tu padre que no quisiste comer- Axel, humillado solo gatea poco a poco, y al estar cerca impactó repentinamente contra el piso, pues Damián puso su pie sobre su espalda y piso muy duro.
D- No escuche que dijeras gracias putito de mierda- Exigió el asistente
A:- G…gracias, señor- Dice Axel, agotado, rendido, pero con tanta hambre que hará lo que sea.
Damián se siente satisfecho y retira su pie, y por fin el nene pudo comer. Axel no saborea, solo engulle el pan y lame la leche del piso, y de reojo divisa un sándwich bien elaborado con un vaso de refresco que disfruta el hombre que lo está humillando.
Al terminar de comer el niño era arrastrado del cabello de regreso al búnker, estará colgado nuevamente ahí hasta que su padre llegue, mientras Damián lo vigila, como quien cuida de un animal callejero. El asistente después de tanto placer fumaba un cigarrillo, siendo asaltado por la última morbosidad.
D- Si quieres un consejo, aprende a soportar, porque nadie a salvarte, y mucho menos matarte. Mañana te llevaremos con un doctor, precisamente para que no te mueras mientras te usemos- Al decir esto tomó el cigarro de su boca- y más te vale portarte bien- al decir esto apagó el cigarro contra el pequeño pene del niño, causando más dolor.
Marco regresó de la junta con una idea…diferente. Y los hermanos mayores atravesarán situaciones que demostrarán que son hijos de Marco. Atentos a lo que sigue
CONTINUARÁ
Espero les guste esta nueva parte, ya saben mi X y mi Telegram, si no revisa mi perfil o los otros relatos. Tuve problemas en mi trabajo y con mi cel y no pude responder, pero ya conseguí otro. Por ahí leí que quieren las continuaciones de los demás relatos y voy a continuar con ellos, solo que lento porque también tengo responsabilidades y necesito trabajar, solo tengan paciencia. O si saben de un empelo donde no haga nada háganmelo saber. Gracias.


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