Por los tabúes de mi religión un viejo gordo y feo se aprovecha de mi
Hola a todos en mi relato anterior comencé a contarles cómo es que por los tabúes de mi religión un viejo gordo se había aprovechado de mí, en el relato, cuento como me engaño para hacerme ir a su casa y después abusar de mi,en fin el relato continúa aquí….
…Después de haberme dado una brutal cogida y haberme preñado don Aurelio me dejó en su sillón, acostado, desnudo con mi culito adolorido, roto y escurriendo de sus asquerosos mecos, fue a la cocina por unas cervezas y algo de comer, sin prestarme más importancia ni dirigirme la palabra en ese rato, se sentó en el sillón de al lado, empezó a disfrutar de lo que había llevado para comer, destapó una cerveza y se la bebió casi de un trago, al destapar la otra la bebió casi hasta la mitad y al terminar me dijo
A- bueno pues yo ya estoy hidratado y listo para la siguiente ronda así que ven acá putita.
Nuevamente me jaló del cabello se sentó en el sillón y me dijo
A-ahora sí perrita, déjamela bien limpia
T-por favor don Aurelio ya no.
Le suplique, pero nuevamente sentí otra bofetada con la cual me tiro al suelo.
A-cómo de que no perra y nada de don Aurelio a partir de ahora me vas a llamar amo, entendido estúpida golfa!?!?
Y sin esperar respuesta me jalo con mayor fuerza del cabello para levantarme y puso mi cara frente a su enorme verga, yo sin más remedio abrí la boca, estando de rodillas frente a él obedecí a sus órdenes, su miembro empezó a tomar grosor y tamaño, yo esforzaba mi mandibula para que todo eso cupiera en mi boca, mientras lo hacía estuvo tomando fotos y grabando cómo se la chupaba, pasaron unos minutos y una vez que su miembro estuvo nuevamente erecto me detuvo, acomodó su celular en una mesa cerca del sofá, lo puso a grabar, me acomodo a sobre él, y me ordenó que me fuera sentando poco a poco para cabalgarlo, al sentir la punta de su miembro queriendo entrar sentí como me ardía trate de detenerme y levantarme un poco pero él tomó mis caderas y dio un empujón hacia arriba el cual me hizo gritar nuevamente, abrazo mi espalda acercó su boca hacia mi pecho y mordió uno de mis pezones mientras ensartaba dentro de mi culito el resto de su enorme y gorda verga, yo traté de zafarme pero él apretó más mi cuerpo hacia él con una mano mientras que con la otra me tomo del cuello y empezó un mete y saca que parecía interminable, don Aurelio el que ahora se había convertido en mi primer hombre, el que me había quitado la inocencia, el hombre que me había engañado para ir a su casa ofreciéndome su apoyo, estaba usándome como un simple consolador humano y no solo eso ahora me había dejado claro que le pertenecía me había ordenado decirle amo desde ese momento y en adelante, esos pensamientos corrian por mi mente mientras él una y otra vez entraba y salía de mi cuerpo, solo gruñía se mostraba una cara de felicidad una cara de satisfacción de repente volvió a morder mis pezones y se apoderaba de ellos los chupaba los lamía, hacia de ellos todo lo que sus sucios deseos querían, estuvo por bastante rato en esa posición hasta que nuevamente me acostó en el sillón y comenzó a follarme en posición de misionero, alcanzó su teléfono de la mesa y comenzó a grabar mi rostro y mi cuerpo siendo poseído por él, enfocaba mi cara y luego se dirigía a enfocar como su enorme falo se hundía dentro de mis entrañas, estuvo así por otro rato hasta que finalmente me la sacó de repente, comenzó a jalarsela, me dijo que no me moviera y me acercó su enorme verga a la cara, comenzó a gruñir y su espesa leche caliente cayó sobre mi rostro mientras él con una cara sonriente grababa feliz esa morbosa escena, me ordenó abrir la boca para limpiarsela y yo lo hice mientras él no soltaba el teléfono, cuando por fin termino y sacio sus ganas me dijo que desde ese momento yo le pertenecía, me dijo que me dejaría descansar un rato antes de irme, cuando lo dijo enfoqué mi mirada en el reloj que estaba en la pared, y pasaba de la 1:30 de la tarde, mi práctica de fútbol terminaba hasta las 3, don Aurelio había estado cogiéndome sin descanso y de la forma más brutal que se le puede coger a alguien, yo me quedé tendido pensando en todo lo que había pasado en esa mañana, de repente me dijo que me metiera a bañar, cuando terminé y me vestí me dijo que me sentara con él, me advirtió que si yo abría la boca y le contaba a alguien él subiría esos videos que me había tomado a internet y no solo eso, me dijo que le diría a mis padres que yo era marica y que había ido con él a buscar sexo, también dijo que esta no sería la última vez que estaríamos juntos y después de eso me dejó ir.
Yo no sabía qué hacer, aún era temprano para regresar de la práctica de fútbol, pero aún así fui a mi casa, me sentía cansado adolorido y tenía muchas ganas de llorar cuando llegué a mi casa por suerte solamente estaba mi hermano mayor, élal verme, me preguntó el por qué había llegado temprano, le dije solamente que me había lastimado al jugar y que había pedido retirarme antes, le dije que quería descansar y me fui a mi cuarto, pasaron varios días, yo me sentía sucio tenía miedo y no había vuelto a la tienda de don Aurelio hasta que una tarde mi mamá me mandó a comprar, yo le dije que no quería ir, pero tras ponerle una excusa tonta, mi madre me regañó y pensó que solo era por ser flojera que no quería ir, así que sin más remedio tomé el dinero, la lista de cosas que mi madre quería y me acerqué hasta la tienda de don Aurelio, recuerdo que ese día era jueves aún no pasaba ni una semana de lo que ese señor me había hecho, cuando llegué a la tienda estaba vacía me acerqué al mostrador mientras él solamente me veía de arriba hacia abajo y me dijo
A-hola perrita vienes por más?
Yo solo agaché la cabeza y no respondí, lo único que hice fue entregarle la lista de cosas que mi madre me había encargado llevar, don Aurelio solo se burló de mí con esa risa característica que él tenía, comenzó a tomar las cosas de la lista y a ponerlas sobre el mostrador y mientras lo hacía me dijo:
A-el martes te quiero en mi casa te tengo una sorpresa
T-el martes tengo clases y no puedo faltar
Dije yo en un tono suave y temeroso
A-en lugar de que te vayas a la escuela, nuevamente te vas al callejón de atrás y entras por la puerta trasera, si no vienes tus fotos y videos mamando verga les van a llegar anónimamente a tus padres, y a las redes de tus amiguitos, entendido??
Yo no respondí Pero sentí como mi rostro cambió de tener miedo a tener terror, no le di otra respuesta solo estire mi mano para darle el dinero y se cobrara las cosas que había pedido pero en lugar de tomar el billete tomó mi muñeca y me jaló hacia él mientras me volvió a repetir
A-pregunté si habías entendido putito!?!?!
Yo solamente baje la mirada y con un tono suave le dije
T-si
A- si que,perra?!?!?
T-sí amo el martes aquí estaré
Don Aurelio solo soltó mi mano y me dejó ir.
Desde ese momento los días comenzaron a transcurrir más y más rapido, me llenaba de angustia pensar que el día martes llegaría quería contarle a mis padres pero pensé que no lo entenderían, que me regañarían, también pensé ignorar sus órdenes y no ir a su casa nuevamente, pero todos los pensamientos daban vueltas en mi cabeza sin permitirme tomar una decisión, los días pasaban y el lunes por la noche yo aún no sabía qué decisión tomar y cuando llegó el martes por la mañana…
Continuará…
Este relato fue un poco más corto que el anterior espero seguir mejorando, por favor dejen si s opiniones y si gustan que les envié fotito del protagonista avísenme 🫣
Saludos ❤️


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