Sin querer le robé el novio a mi tía ….
Un chico que fue crido por su tía, recibe la atención del novio de su tía, y el chico gustosamente se deja comer el culo y voluntariamente se pone a mamar la verga del novio de su tía..
Cuando mis padres fallecieron en un accidente, desde que yo era niño, mi tía se hizo cargo de mí, aunque siempre trajo sus diferentes novios a casa, por lo que rápidamente me acostumbré a verlos, la verdad es que nada podía hacer yo por evitarlo, con el tiempo me fui acostumbrando a ver como ella los cambiaba, de la misma manera que ella se cambiaba sus pantis, hasta que recientemente, conocí a uno muy especial, como mi tía cariñosamente le decía, lo que me sorprendió del, fue que después del primer mes, ella aún seguía saliendo con él, ya que la mayoría de sus novios, ni tan siquiera se preocupaban por saber mi nombre, pero este, era la excepción, ya que apenas lo conocí, a diferencia de los otros muchos novios que ha tenido mi tía, siempre mostró interés en mi persona, por lo que me cayó simpático, además desde que lo conocí, siempre me trataba muy bien.
Por lo que cuando un día en que mi tía, estaba hospitalizada haciéndose la cirugía de los senos, su novio llegó a casa, con la excusa de buscarle algo de ropa íntima a mi tía, para ponérsela después de la operación, yo no vi nada raro en ello, hasta que, en cierto momento, se me acercó por la espalda, y cariñosamente me colocó sus manos sobre mis hombros, lo que en ese instante sentí, fue algo indescriptible, aunque nunca se lo había dejado saber, siempre me atrajo, aunque pienso que jamás le di motivo, para que se llegase a dar cuenta, su manera de hablarme en esos momentos, me convenció de que él sabía que yo soy gay.
Yo la verdad es que me puse sumamente nervioso, tanto que no podía, o no quería decirle que se detuviera, en cosa de breves segundos, cuando se quitó su camisa, yo sentía que me derretía, por él, así que cuando me comenzó a quitarme mi ropa, no hice nada por evitarlo, el sentir sus cálidas, y fuertes manos, recorriendo mis hombros, mientras me desnudaba, era para mí algo increíble, yo simplemente me dejé llevar, sintiendo como acariciaba toda mi piel, y sin que yo le dijera ni que si ni que no, a los pocos segundos, ya nos encontrábamos en mi cama, yo con su grueso y vigoroso miembro, que penetraba mi boca.
Por un buen rato, estuve mama que mama, hasta que él me indicó que me colocase en cuatro sobre mi cama, y al tiempo que lo hice, comencé a sentir, la cabeza de su miembro, acariciando descaradamente mi esfínter, a los pocos minutos, comencé a sentir, como él me iba penetrando, divinamente, acercando su boca, a mis oídos, y nuca, en esos momentos, comencé a sentir, que él me estaba penetrando, les confesaré que desde que estaba más jovencito, comencé a tener sexo con chicos mayores que yo, eso sin contar que en el instituto donde estudiaba, un día mientras me estaba duchando solo por ser el último, llegó uno de mis compañeros de equipo, quien, de manera descarada, me miraba fijamente las nalgas, al tiempo que yo, algo nervioso, no apartaba mis ojos de su parada verga.
Solo bastó que él, me dijera. “Ya todos los demás se marcharon a sus casas, estamos solos tú y yo.” y me preguntase que, si yo quería tocársela, para que yo, gustosamente le respondiera que sí, cosa que yo deseaba tanto, bueno esa fue la primera de muchas experiencias, que tuve en el instituto, ya que, de estar tocando su parado miembro, a pedido de él, pasé a mamárselo, y de eso a dejar que me diera por el culo, solo fue un paso, aquel chico, me lo tenía bien adentro, mientras que yo restregaba mis nalgas, contra su cuerpo, para en cierta forma o manera, se convertirse en mi novio, pero con el novio de mi mamá, me pasó algo diferente, cuando comenzó a besarme, y acariciarme, por la espalda, yo no le dije nada, pero de inmediato supe que era lo que él deseaba, ya estando los dos en mi cama, cuando comencé a sentir que aquella cosa, que había tenido dentro de mi boca, comenzó a penetrarme por el culo, casi lloro, pero de felicidad.
Él me sujetaba firmemente contra su cuerpo, apretándome por las caderas, mientras que una y otra vez yo seguía sintiendo como su duro y caliente miembro, entraba y salía de mi apretado culito, luego hizo que yo cambiara de posición, para que su duro miembro siguiera entrando dentro de mí, a medida que yo me sentaba, una y otra vez sobre su parada verga, gritando de placer, y pidiéndole que me diera más y más duro, hasta que nuevamente, me hizo cambiar de posición, por lo que mis pálidas nalgas quedaron al aire, y vi con cierto asombro de mi parte, como su cosa no dejaba de penetrar mi culo, desde esa tarde, continuó comiéndome el culo, divinamente, y aun después de que mi tía terminó con él, porque se consiguió otro novio más joven, yo me convertí en el amante de él, por lo que siempre que puedo me visto de nena para que él me haga feliz.




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