Sorpresa en las duchas del club
Sorprendí a un hombre y un nene en una situación indebida, y saqué provecho de eso..
Hola gente, esta no es una historia larga con desarrollo ni nada. Es algo que me pasó una vez, de esas anécdotas pervertidas que estoy seguro que cada uno tenemos y no contamos.
Me presento, me llamo Dionisio, pero me dicen Dío o Dioni. Soy entrenador de Básquet y Preparador Físico. Cómo se imaginarán soy alto. Tengo 28 años, tengo novia y también soy bisexual de closet. Siempre activo nunca pasivo. Me gusta coger culos y no discrimino culitos de hembra o de putito. Un culo es un culo. En mi experiencia los putos son mejores chupándola. Lo que sí debo admitir que cada tanto me da hambre de chupar una verga. Mi novia ni mis amigos saben de ese lado. Solo un par de putitos twink con los que estuve.
Esto que voy a contar pasó una noche en uno de los clubes donde trabajo. Había terminado el último turno, los chicos de la 2da. Eran casi las 22pm, no quedaba nadie en el club. Mientras los pibes se cambiaban y se iban, yo me quedé levantando la utilería y haciendo planillas para los partidos del finde próximo.
Me lo crucé a Hugo, el portero del club y le pregunté si las duchas del vestuario estaban abiertas. Me dijo que sí, que quizás todavía estaba algunos de mis chicos y tal vez alguno de los que usan el natatorio libre, que le avise al salir así cerraba el vestuario.
Tengo la costumbre que cuando voy a las duchas me saco el calzado antes de entrar para no hacer ruido, me gusta sorprender a los pibes desprevenidos para asustarlos o para poder verles la pija. Ya le conozco la pija a la mayoría de alumnos, a veces me tienta llevarme una a la boca.
En fin, entré al vestuario descalzo, me desnudé, me puse la toalla en el hombro y empecé a caminar en modo sigilo. Escuché una ducha abierta y me acerqué. Cuando estuve más cerca escuché un jadeo ahogado, como de alguien recibiendo una mamada. Después un susurro
– Ufff, si… Así… Qué rico…
De solo escuchar eso se me empezó a parar la verga. ¿Quiénes serán esos putitos que se están chupando la verga? Pensé.
Di unos pasos más para verlos y para mí sorpresa no eran mis pibes, era un tipo sosteniendo la cabeza de un nene que le comía la verga. El tipo era de unos 40 años, no más de 1.70, medio gordo y cara de pelotudo, el nene no tenía más de 4 o 5. Tenía la piel dorada por el sol. Era bonito, cabello castaño como el tipo, un culito blanquito que revelaba su verdadero color de piel.
Ni bien me vieron el tipo le sacó la verga de la boca y se tapó la pija como si pudiera ocultar algo ya, jaja. Puso una cara de espanto que no me la olvido más. El nene también puso cara de susto, como cuando enganchas a cualquier niño mandandose un moco. El hombre se me acercó y en voz baja de dijo:
– Disculpa… Te puedo explicar… Yo….
– ¿Qué me vas a explicar amigo? Yo sé lo que ví.
– Ok pero… Lo podemos solucionar…
– ¿Ah sí, cómo?
– No sé, te puedo dar guita.
El tipo estaba súper cagado, parecía que se iba poner a llorar.
Le pongo una mano en el hombro, imponiéndome. Le sacaba dos cabezas de altura.
-¿Y para que quiero yo tu plata, amigo?
– Por favor… Pedime lo que quieras pero no me mandes en cana.
Me acerqué a su oído y le dije:
– Quiero ver.
– Ver qué?
– Vos sabés, quiero ver cómo te la chupa.
Para esto yo ya tenía la verga parada y el tipo no se podía negar. Estaba acorralado, en sentido literal y figurativo.
– ¿Y si viene alguien?
– No va venir nadie, yo te aviso.
El nene lo jala del brazo y le dice en voz baja
– Papi, vamos a secarnos ya?
– Todavía no hijo, en un ratito. ¿Se la chupas a papi un ratito más?
– Pero nos está viendo ¿Quien es él?
– Soy Dionisio, un amigo de tu papá. Vos cómo te llamas campeón?
– Tobias- me dice.
– Hola Tobi. Por qué no me mostras eso que estabas haciendo con tu papá?
Por mi trabajo sabía cómo tratar con chicos de todas las edades, darles confianza y sacar lo mejor de ellos.
Tobi miró a su papá buscando aprobación y este le respondió:
– Dale hijo… mostrale un ratito y nos vamos.
El nene agarró el pene de su papá que ya estaba flácido y encogido y se lo metió a la boca. No sé que sintió el chabón pero a mí me dió un morbo tremendo.
Yo obviamente me empecé a pajear, parado en la entrada de la ducha para también estar alerta si entraba alguien (aunque no fuera probable).
Tobi estuvo un minuto mamando tímidamente la verga gomosa de su papá, que no se le paraba. Seguramente por los nervios de la situación.
– Está blandita papi.
– Si hijo, no importa.
De a ratos el nene miraba hacia mí, me miraba la verga, mucho más grande que la del padre, y bien dura. El pito corto tenía un pene de unos 10cm y a mi me mide 19cm.
Era obvio que se le iban a ir los ojos, que la iba a mirar con deseo.
– Te gusta, Tobi? Querés tocarlo? -le pregunto meneando la verga de arriba a abajo, los ojitos se le iban como hipnotizado. El nene mira al papá, otra vez buscando aprobación. El papá asintió resignado.
– Vení, Tobi, no tengas miedo, tocala si querés.
– Es muy grande…
El nene me agarró la verga con las dos manitos.
– Mira papi, es más grande que el tuyo.
– Si hijo, ya lo ví, es grande.
– Me la chupas a mi también, Tobi?
– Está bien.
Para el que no sepa, no saben lo que es ver y sentir que un nene te chupe la verga. Mira que a mí me la chuparon minas, pendejas, maduras y putitos, pero este nene era lago diferente. Su boca chiquita, sus manitos suaves agarrándome la pija con delicadeza, era una combinación riquísima. Además la chupaba de manera deliciosa, sin ser torpe ni desesperado. La mamaba con cariño, con gusto, se notaba que fue entrenado para chupar pija como gesto de gratitud.
– Ufff Tobi, qué rico que lo hacés, campeón. Te enseñó bien tu papá.
Miré al padre y ví que estaba teniendo una erección, disfrutaba ver a su hijo chupandole la verga a un extraño.
– Te gusta lo que ves?
Asiente con la cabeza y dice
– Avisame cuando vayas a acabar.
Yo sostenía la cabeza de Tobi y no perdía se vista un segundo. No hacía falta que lo guiara o le cogiera la boca el nene lo hacía perfecto por su cuenta.
Sin pedírselo, Tobi empieza a masturbarme mientras se la tragaba más profundo, era claro que quería hacerme acabar. No podía creer que un nene, y siendo tan peque, pudiera chupar tan bien la pija.
– Te vas a tomar la leche, Tobi?
Estaba por acabar así que le avisé al papá. Este arrodilló y empezó a masturbarse en la cola del nene.
Cuando sentí el orgasmo venir el papá se dió cuenta le sostuvo la cabeza casi atragantandolo mientras yo expulsaba torrentes de semen en la boquita de su nene. A la vez él papá lo abrazaba y le acababa en el culito.
Ni bien terminamos, recuperamos la compostura.
– Estamos a mano, no? -preguntó el tipo.
– Por supuesto, soy hombre de palabra.
El papá y el hijo se enjuagaron de nuevo en la ducha, yo fui a hacer lo propio en la ducha del frente.
Después nos fuimos secando y vistiendo casi sin decirnos nada, yo miraba al nene y el a mí, pero el padre evitaba el contacto visual.
– La verdad que sos un genio, Tobi. Está muy bueno el juego que te enseñó tu papá. Lo haces muy bien. Respondió un tímido gracias mientras el padre lo vestía y agachaba la mirada.
– Vamos Tobi, que mamá nos está esperando con la cena.
Cabe aclarar que nunca más los volví a ver, ni en el club ni en ningún lado. Hasta le pregunté a Don Hugo si sabía de algún Tobi de natación (le mentí que encontré unas antiparras con ese nombre) y me dijo que se fueron del club.
En fin, hasta el día de hoy me sigo pajeando recordando ese momento. Espero que les haya gustado mi pequeña historia.


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