Su hijo estaba cansado que su madre fuera tan puta. Segunda parte.
Román iba a toda velocidad buscando a su madre, recordando todo lo que había sufrido por su culpa..
Quería llegar a su casa a toda velocidad, pretendía reclamarle , preguntarle por qué siempre le hecho a perder su vida. Estar atorado en el tránsito, solo hizo que recordara cada detalle. Su mamá siempre había tenido buenos trabajos, era buena trabajadora, por algún motivo nunca duraba mucho tiempo. En las oficinas era alguien que llamaba la atención. Si bien, no tenía un gran cuerpo. Sus nalgas bien paradas , contenidas por las minifaldas que utilizaba, junto a esas blusas con gran escote, sus senos no eran de gran tamaño , pero lo suficiente para poder ser apretados y succionados, el 1.70m de su madre, más los tacones que utilizaba, la hacían ver un cuerpo muy estilizable y hermoso, el cabello negro y esos lentes que resaltaban su belleza. » señora Rosario, puede pasar a mi oficina.» Su mamá era ejecutiva, y siempre alababan su trabajo. Al ser madre soltera, en vacaciones no tenía donde dejar a román cuando era niño. Se lo llevaba a la oficina. Ella lo encerró en la sala de juntas. Cuando ramón se terminó su Lunch y su jugo, estaba bien aburrido. Salió de la sala de juntas, la oficina estaba vacía, escucho ruidos , se dirigió a la oficina y vio a su madre haciéndolo de nuevo, había jurado ya no hacerlo desde aquella vez que el y los compañeros de su mamá, la habían atrapado con otro ejecutivo mientras el, le chupaba el culo. Por ese hecho la habían despedido, el hombre también perdió su trabajo y después se enterarian que había perdido su matrimonio. ahora, ella estaba hincada , succionando la verga de su jefe, era increíble como la chupaba, como lamia esa cabeza roja a nada de estallar, pasaba su lengua por el frenillo del pene. El hombre no aguantaba más, mientras ella le apretaba sus testiculos para luego lamerselos. Su madre tenía su blusa abierta. De repente, el, le avisa » me vengo, me vengo» Rosario empieza a succionar más fuerte, la saliva se caía por las comisuras de sus labios, al estar tan lubricado, el sonido del pene al entrar por la boca era fuerte. El le agarro esa cabellera negra, hermosa, la empujó todo lo que pudo hacia su pene. Ella empezó a arquearse, se estaba ahogando, sobretodo cuando le hecho toda su leche adentro, podía sentir como sus testículos se exprimian. Rosario se separo para poder respirar , enseñarle la leche que tenía en su boca y tragarsela. Román comprendío el por que no duraba en sus trabajos.
Y es que siempre la terminaban de atrapar, no podía contenerse, al final acababa teniendo sexo con cada uno de los hombres de la oficina, eso había costado matrimonios, por que ella no disimulaba mucho. Confesaba que ella les daba, lo que su esposas en casa, todas mal vestidas y todas mal arregladas, no podian. Y si esos hombres eran como a ella le gustaban , menos se podían aguantar. Estaría sobre ellos, no se podía contener, se mojaba de solo estar cerca , imaginándose como los sujetaba por el cuello, con esas hermosas piernas envueltas en una medias negras finas. Mientras ellos le chupaban y lamian su vagina y al mismo tiempo le metian tres dedos , como a ella le gustaba. Así es como llegó a su vida Raul, un negro de la costa, con su más de 1.90m de estatura. Quien con eso tenía fascinada a Rosario. No tardo ni una semana cuando Raul ya estaba en la cama de Rosario, ella estaba fascinada con esa verga negra , gruesa y venuda. Que nada más no se la podía acabar por más sentones que le daba. Era común que Raul estuviera en la casa después del trabajo, empezarán a tomar y después acabarán teniendo sexo fuertemente y escandaloso. Román ya tenía 10 años, trataba de no escuchar cada que su madre tenía sexo con Raul. Que ella gritara su nombre y que adoraba esa verga. No ayudaba mucho.
Una noche, Rosario festejaba que subiría de puesto en el trabajo, esa noche ella tomó mucho más que Raul, ya en el cuarto Raul estaba más que listo con la verga parada, para tener sexo salvaje, los dos ya estaban desnudos, pero había un problema, Rosario había tomado tanto que estaba fuera de combate, Raul estaba frustrado. Ver a semejante mujer, con la verga bien parada y que no pudiera metersela, a él, le gustaba que ella reaccionará a sus embestidas. Se le ocurrió una idea, fue por la crema, regreso a la cama y volteo a Rosario, le abrió las nalgas, agarro suficiente crema y se la embarro en su ano, eso la despertó, ella se quejo, » No, por mi culo no, me romperias el culo » lo manoteo. Y es que ella disfrutaba el sexo. Pero le tenía mucho miedo a la verga de Raul para dejárselo meter por su culo. Era tan grande y gruesa. El volvió a insistir, ella grito con su tono de borracha » No, déjame en paz» Román había escuchado eso. Corrió al cuarto de su mamá, vio como la estaba forzando Raul , mientras ella daba manotazos, pero al estar volteada y muy borracha, no podía hacer nada. Román agarro una zapatilla de su madre y se fue sobre Raul, este grito » estúpido niño, me clavaste el tacon» la herida había sido pequeña, pero si lo había hecho sangrar. Se levantó y fue tras Román quien trató de huir, pero no pudo. Raul lo agarro por el cuello y le dio tremendo bofetadon que hizo que Roman viera nublado y perdiera por un momento la audición. – Eres un pobre pendejo, no sabes con quien te has metido. Al ver como Roman se empezaba a poner rojo de la cara, hubo algo en ello que lo éxcito. – yo no me voy a quedar con las ganas . Levantando fácilmente a un niño de 10 años, arrebatandole su pijama y bajando su ropita interior, de un jalón lo volteo. » seré generoso contigo para que no sufras tanto» ahora le puso la crema a román, este se movía desesperado , mientras le gritaba a su mamá una y otra vez para que se despertara. Pero era inútil, estaba ahogada de borracha. Raul solo le dijo en el oído » cállate pendejito, ahora lo vas a disfrutar» lo empino tan fácilmente mientras le metió por su anito, un dedo con crema para la cara. Al ser un culo totalmente virgen Ramón grito, grito más cuando le metió el segundo. Para su ano era mucho los dedos de un tipo de más de 1.90m era mucho para un niño de 10 años que todavía ni había crecido.
Perfecto, ya con eso te cabe, lo empino más, le acerco su verga en el ano, le empezó a meter la pura cabeza que era ancha, Román gritaba y eso que solo le había metido la punta. Raul Se recargo en el, lo agarro de sus caderas , lo levantó y mientras gritaba » tragatela pendejo» lo bajo fuertemente sobre su verga, fue un grito muy fuerte de Román, pero estaba solo en esto. Lo subía y bajaba a su antojo, el ano se estaba desgarrando y no le había metido ni la mitad, lágrimas rodaban por sus mejillas, no podía con el dolor. De repente Raul le grito » muévete pendejo, muevete» y ahora si se la metió casi completa. Román no había tenido ni tiempo de acostumbrarse al pedazo que le había metido, ahora la sentía tan adentro, sentía que lo desgarraba, sentía que le movían las tripas, por más que trataba de zafarse, como lo tenían levantado, solo le quedaba mover sus piernitas desesperadamente. El como se movía, sentir el culo de un pendejo de sólo 10 años , como apretaba y trataba de moverse con sus piernas al aire, hizo que Raul se calentara de más y rápidamente eyaculo como nunca, tanta leche adentro de ese culo. Román sentía tanto dolor, pero eso no evito que sintiera tanta leche adentro y tan caliente. Por fin le saco su verga, toda la leche combinada con sangre y algo de heces, caían de ese culo. Román no pudo más y se desmayo.
Al despertarse Rosario y ver la escena, le llamo a Raul gritándole que era un hijo de puta, no quería volver a verlo. Llevo a Román con un amigo doctor. Otro mas quien en algún momento se había cogido, para guardar todo en secreto. Con el tiempo Román se había recuperado. Pero su madre extrañaba tanto la verga de Raul, que ello le pidió que regresara, lo perdonaba, pero que volviera a la casa. El niño se tuvo que aguantar la humillación de tenerlo en casa nuevamente, escuchar como le daba placer a su madre. Meses después le contó al que siempre había llamado tío, este le cayó por sorpresa a Raul y le dio la golpiza de su vida, mandándolo al hospital. También amenazó a Rosario. Si ese hombre vuelve a entrar a esa casa. El demandaría a Rosario y a Raul para que fueran a la cárcel. Raul nunca volvio y cambio de trabajo. Con los años el tío consiguió pareja y se fue alejando, más seguía teniendo contacto telefónico. Román se esforzaba en perdonar a su mamá, durante su adolescencia hizo todo lo posible por olvidar lo que pasó esa noche. Pero sabía que dentro de él, había un odio hacia su mamá, el cual se volvió a encender en el presente, con lo que le había hecho a su prometida y a sus padres. Ese odio volvió a crecer, Roman ya había salido del tránsito y se dirigía a toda velocidad a enfrentar a su madre.
Continuará…
Pronto tercera y última entrega de esta historia.


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